RELACIONES

Pareja y dinero: cómo negociar la economía familiar y evitar conflictos

Es posible hablar con tu pareja sin terminar discutiendo: estas son las claves para negociar la economía en una relación

Una pareja con dinero
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Muchas veces, pareja y dinero parecen incompatibles. La economía termina siendo un tabú, cuando cada conversación sobre esta acaba en discusión. Más allá de las matemáticas y las finanzas, se debe reenfocar el dinero en la relación mediante la comunicación y la empatía.

Si a veces cuesta entenderse en otros aspectos, la economía no iba a ser menos. Por ello, los miedos financieros, los hábitos de consumo, y las expectativas del futuro individual y común deben poder comentarse sin tapujos. Sólo desde este abordaje, será posible gestionar la economía común.

¿Cuentas separadas o conjuntas?

Una pareja hace cálculos con sus finanzas
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Una decisión clave en una relación seria con cierta trayectoria, especialmente cuando la pareja vive junta, es cómo gestionar los ingresos y los gastos comunes.

Lo más importante es saber que, para los expertos, no existe un modelo clave. Lo ideal es buscar el sistema que mejor se adapte a la pareja. Pero si se necesita una guía de referencia, se puede optar por alguna de las siguientes propuestas:

  • Titularidad conjunta. En una única cuenta, se unifican tanto ingresos como gastos, individuales y comunes. A nivel psicológico, puede dar una sensación de unión total y tranquilidad. Sin embargo, puede provocar tensiones en caso de diferencias notables de ingresos (culpabilidad) o si uno gasta más que el otro (control, decepción…).
  • Cuentas separadas. Independencia financiera total. Si uno asume unos gastos comunes, el otro transfiere su parte acordada (50% o proporcional), y viceversa. Esta decisión fomenta el sentimiento de autonomía y de libertad, si bien puede generar desapego o ahogo en la parte con menos ingresos.
  • Modelo híbrido. Es una opción muy recomendada por asesores financieros y terapeutas. Basta con tener, principalmente, tres cuentas: las dos individuales y la cuenta conjunta para gastos fijos comunes. De este modo, se reúnen las emociones positivas (unión, libertad, compromiso, seguridad…) y se mantienen reducidas las negativas.

Pareja y dinero: más allá de los números

Cuentas bancarias en pareja
Una pareja hace números y busca una cuenta bancaria
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Pareja y dinero no tienen por qué ser motivo de peleas. Por ello, hay expertos que recomiendan trabajar en un presupuesto emocional, más allá del riguroso cálculo de gastos e ingresos.

Según la terapeuta Claudia Morassutti, es importante identificar qué necesidades psicológicas y afectivas tiene cada uno de los miembros de la pareja, y cómo las puede cubrir el dinero.

Para unas personas, el dinero es seguridad, para otras libertad, o incluso estatus y ocio para otras tantas. Por ello, no hablar de la relación emocional con el dinero de cada uno puede generar conflictos directa e incluso indirectamente.

Con el fin de lograr una correcta elaboración de este presupuesto emocional, es importante hablar abiertamente de qué situaciones económicas son preocupantes y estresantes para cada uno. Además, se debe conocer por qué se gasta cada uno el dinero en ciertas cosas, sin prejuicios.

Tras establecer ambas cosas, se puede acordar una cantidad de dinero mensual para el disfrute de cada uno, sin justificaciones, con el fin de respetar la autonomía emocional y económica de cada miembro de la relación.

En una pareja, las circunstancias financieras cambian constantemente: cambios laborales, llegada del matrimonio y/o de hijos, imprevistos… La economía debe manejarse desde la calma y el entendimiento, llegando a puntos comunes para garantizar el bienestar emocional de las dos partes.

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