La previsión del tiempo para el arranque de la Semana Santa ya empieza a despejar una de las grandes dudas de estos días: dónde puede llover y qué zonas tendrán un panorama más inestable. La última actualización especial de la AEMET apunta a una situación desigual, con bastante más calma en amplias áreas del país, pero con varios puntos donde sí habrá que mirar al cielo con atención. El foco se sitúa en el extremo norte peninsular, en Baleares y, con menor probabilidad, en Cataluña, en unos días marcados también por el viento fuerte en el noreste y por nevadas en cotas medias del Pirineo.
La clave de estas jornadas no está tanto en una borrasca que barra toda España con lluvias abundantes, sino en un reparto muy concreto de la inestabilidad. Según la AEMET, entre el miércoles 1 y el jueves 2 predominará el tiempo estable en buena parte de la Península, mientras que las precipitaciones quedarán restringidas a las zonas más expuestas al flujo del norte y al radio de influencia de la borrasca Erminio en el Mediterráneo.
El norte peninsular, la zona con más lluvia persistente
Donde la previsión es más clara es en la franja norte. La AEMET espera precipitaciones débiles y persistentes en el extremo norte peninsular. Una formulación que afecta especialmente al Cantábrico oriental, el alto Ebro, el norte del sistema Ibérico y los Pirineos. No se trata necesariamente de lluvias torrenciales, pero sí de un tiempo más incómodo y continuado, el que más puede deslucir desplazamientos, escapadas o actos de exterior durante los primeros compases de la Semana Santa.
En el caso de los Pirineos, además, la precipitación podrá ser en forma de nieve a partir de cotas de 1.200 a 1.400 metros, sobre todo cerca de la divisoria. Eso añade un elemento más de vigilancia en áreas de montaña, donde el tiempo será más áspero que en el resto del país y donde seguirán apareciendo heladas en zonas altas.
Baleares, otro punto caliente del mapa de las lluvias en Semana Santa
La otra zona claramente señalada por la AEMET es Baleares. La agencia explica que la borrasca Erminio, situada en el Mediterráneo, dejará precipitaciones y chubascos en el archipiélago entre el miércoles y el jueves. A eso se suma un episodio de viento especialmente incómodo, con rachas muy fuertes previstas en Mallorca y Menorca, algo que puede complicar todavía más la sensación de inestabilidad en estas islas.

Los avisos vigentes de AEMET refuerzan esa idea de riesgo meteorológico en el archipiélago, sobre todo por el viento y por los fenómenos costeros. En Menorca, por ejemplo, aparecen avisos por rachas que pueden alcanzar los 80 km/h, mientras que en zonas de Mallorca también se recogen avisos por viento y mala mar.
Cataluña y noreste: menos lluvia, pero más viento
La previsión abre también la puerta a precipitaciones en Cataluña, aunque aquí la propia AEMET rebaja la contundencia del pronóstico y habla de una posibilidad menor que en Baleares. Aun así, el noreste peninsular entra en la zona de vigilancia por otro factor: el viento. Las rachas muy fuertes afectarán a amplias áreas del nordeste, un escenario que puede dejar una sensación térmica más desapacible y empeorar la situación en zonas costeras y de montaña.
Eso significa que, aunque en muchos puntos no vaya a llover con intensidad, sí puede haber jornadas incómodas por el aire frío, el viento del norte y el empeoramiento del estado del mar. En otras palabras: no toda zona en riesgo lo está por lluvia abundante; en algunos lugares el verdadero problema será la combinación de viento, descenso térmico y cierta inestabilidad.
Qué puede pasar a partir del viernes

La buena noticia para quienes viajen en la segunda parte del puente es que la previsión mejora. La AEMET señala que el viernes 3 se impondrá la estabilidad y que cesarán tanto las precipitaciones en el extremo norte y Baleares como las nevadas en los Pirineos. A partir de ahí, entre el sábado 4 y el lunes 6, el escenario más probable es el de altas presiones, cielos despejados en casi toda la Península y Baleares y un ascenso térmico que incluso podría llevar los termómetros por encima de los 25 grados en amplias zonas del suroeste. Solo el noroeste quedaría expuesto a lluvias débiles por la llegada de frentes poco activos.
Así que, de momento, la foto de las lluvias en Semana Santa no apunta a un temporal generalizado en España, sino a un inicio más revuelto en áreas muy concretas. El norte peninsular, Baleares, algunos puntos de Cataluña y el Pirineo concentran ahora mismo la mayor atención de la AEMET. En el resto, la tendencia es bastante más tranquila y, si se cumplen las previsiones, el tiempo tenderá a estabilizarse conforme avance el puente.
