
No le hacía falta
Todo en la vida es sexo, menos el sexo. El sexo es poder. No hay manera de desvelar si esa cita de verdad la dijo o escribió Oscar Wilde; lo más probable es que no, como tantas otras cosas que citamos, yo incluida, en el día a día, sin darnos cuenta de que tienen más que ver con una verdad cotidiana o un consenso social que con la gran revelación o proverbio de un intelectual. La más extraordinaria de las defensas que han emergido estos días, en respuesta a la investigación de eldiario.es y Univisión América que ha señalado a Julio Iglesias, acusado de presuntos delitos de trata de seres humanos, trabajo forzado y servidumbre, acoso sexual y agresión sexual, es aquella según la cual todo eso es inverosímil, porque al artista “no le hacía falta”. No le hacía falta, dicen, forzar a trabajadora alguna a acostarse con él, cuando el gran galán español podía tener a quien quisiera. No le hacía falta tener contratadas a trabajadoras con fines sexuales cuando, en las fantasías de algunos, Iglesias era capaz de seducir a cualquier mujer.