Las largas y prolongadas sombras del escándalo de Jeffrey Epstein llegan este jueves a un tranquilo barrio en el condado de Westchester, en el estado de Nueva York. Es el turno de una de las parejas más famosas de Estados Unidos. La exsecretaria de Estado Hillary Clinton y el expresidente Bill Clinton tienen previsto prestar declaración transcrita y grabada en vídeo ante la Comisión de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, como parte de su investigación sobre Jeffrey Epstein y su red de pederastia. Hillary Clinton testificará este mismo jueves, seguida de Bill Clinton el viernes.
Las declaraciones se celebrarán en Chappaqua, Nueva York, la ciudad natal de los Clinton, en Chappaqua Crossing, la antigua sede de Reader’s Digest. Según informa la prensa local, las autoridades han advertido a los residentes que esperen un aumento del tráfico y una presencia visible de las Fuerzas de Seguridad, lo que supone una alteración inusual para una aldea de unos 18.500 habitantes. La supervisora municipal, Victoria Tipp, indicó que su solicitud de trasladar el proceso a otro lugar fue denegada, y añadió que la Policía local y otras agencias están coordinándose para gestionar la seguridad, las escuelas y el acceso de emergencia.
¿De qué se acusa a los Clinton?
A pesar de las expectativas, es muy probable que el contenido de la declaración sea mucho menos dramático que lo esperado. Los Clinton no han sido acusados de ningún delito. Su comparecencia se produce tras meses de rifirrafes con los republicanos de la Cámara de Representantes sobre el formato y el calendario de su testimonio, tras desclasificarse millones de archivos del caso Epstein, la presión sobre los Clinton aumentó.

El Comité de Supervisión citó a los Clinton en agosto, junto con una lista de antiguos altos funcionarios del Departamento de Justicia y directores del FBI, en busca de información relacionada con Epstein. La pareja tenía previsto testificar el año pasado, pero ese plan se pospuso. Cuando el comité reprogramó las declaraciones para principios de este mes, los Clinton se negaron a comparecer, prefiriendo en su lugar audiencias públicas. El enfrentamiento se intensificó hasta que el comité votó a favor de presentar resoluciones por desacato, una medida que se suspendió una vez que los Clinton aceptaron cumplir.
La investigación continúa
El presidente del comité, James Comer, republicano por Kentucky, aseguró en ese momento que los Clinton habían aceptado prestar declaración grabada “bajo las reglas de una declaración estándar”, insistiendo en que no serían tratados de forma diferente a otros testigos. La mayoría de las declaraciones en la investigación sobre Epstein han tenido lugar en Washington, aunque el comité ha hecho excepciones, como la declaración presencial de Les Wexner en Ohio y la comparecencia virtual de Ghislaine Maxwell desde una prisión federal en Texas.
La investigación más amplia se ha visto impulsada en parte por la publicación de documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que ha hecho públicas millones de páginas de archivos desde que el Congreso aprobó una ley que exige una mayor transparencia en torno al caso Epstein. Entre los materiales publicados a finales del año pasado se encontraban fotografías de Bill Clinton.

La justificación de Bill Clinton
El portavoz de Clinton, Ángel Ureña, justificó entonces que el expresidente había volado en el avión de Epstein a principios de la década de 2000 para realizar viajes relacionados con la Fundación Clinton, antes de que Epstein fuera acusado de ningún delito sexual. Bill Clinton ha negado haber cometido ningún delito y ha declarado anteriormente que rompió relaciones con Epstein mucho antes de que este fuera acusado en 2006 de mantener relaciones sexuales con una menor. Con todo, las explícitas imágenes han hecho mucho daño al expresidente de Estados Unidos.
En el caso de Hillary Clinton, la conexión ha sido más tenue. Su portavoz, Nick Merrill, indicó en diciembre que “desde que esto comenzó, hemos estado preguntando qué diablos tiene que ver Hillary Clinton con esto, y [Comer] no ha sido capaz de dar una respuesta”. Con todo, una vez más, la ex primera dama es presionada para posicionarse del lado de su marido y responder por las relaciones y los actos de su pareja.

En los años noventa, Bill Clinton prestó ya testimonio bajo juramento. La primera tras la demanda de Paula Jones, una trabajadora de Arkansas que lo acusó de acosarla sexualmente. La segunda, también en 1998, por la relación extramatrimonial que tuvo con Monica Lewinski, entonces becaria de la Casa Blanca.

Recientemente, Hillary Clinton concedió una entrevista con la BBC en la que acusó a la Administración Trump de encubrimiento y demandó que se desclasificaran “todos” los archivos Epstein, “lo están retrasando”. Y argumentó que ni ella ni su marido “tenían nada que ocultar”.
Las investigaciones del caso Epstein han involucrado a ex fiscales generales, directores del FBI, multimillonarios, príncipes, princesas herederas y figuras políticas de diferentes administraciones, lo que refleja cómo el alcance social y político de Epstein se extendía a los círculos de la élite global.
