Los documentos desclasificados relacionados con Jeffrey Epstein incluyen intercambios que muestran contacto entre el financiero y la modelo Naomi Campbell durante aproximadamente dos décadas, según correos electrónicos y registros conservados por asistentes del primero.
El material publicado contiene invitaciones a eventos, mensajes de coordinación logística y referencias a llamadas telefónicas, pero no establece acusaciones formales contra Campbell ni prueba conocimiento de las actividades criminales por las que Epstein fue condenado.
Saint-Tropez, París y Moscú… y Woody Allen
Entre los documentos figuran invitaciones enviadas desde el entorno de Campbell a distintos eventos sociales. Según los correos, Epstein fue invitado a la fiesta de cumpleaños de la modelo en Saint-Tropez en 2004, a un acto celebrado en la tienda de Dolce & Gabbana en París en 2010 y a un evento de la organización benéfica NEON en Moscú ese mismo año.
La invitación al acto de París se produjo un año después de que Epstein saliera de prisión tras declararse culpable en 2008 de un cargo relacionado con prostitución de menores en Florida. En el caso del evento de Moscú, este tuvo lugar mientras Epstein se encontraba bajo arresto domiciliario.
En uno de los correos, un miembro del equipo de Campbell compartía detalles logísticos del evento de Dolce & Gabbana y señalaba que estaría en la puerta “si hay algún problema”. No consta en los documentos publicados que la modelo organizara personalmente las listas de invitados.
En 2012, un mensaje enviado desde el entorno de Epstein preguntaba a Campbell si se encontraba en París y si deseaba cenar con él y el cineasta Woody Allen, con quien también se han establecido relaciones de conexión. Otro correo reenviado por su asistente Lesley Groff incluía un mensaje atribuido a la modelo en el que expresaba su deseo de verlo y comentaba planes de viaje.

Uso del jet privado de Epstein y registros de vuelo
Los documentos también hacen referencia a solicitudes de uso del jet privado de Epstein. En enero de 2016, según un intercambio entre Epstein y un colaborador cuyo nombre aparece censurado, Campbell habría dejado un mensaje solicitando que la llamara para tratar la posibilidad de utilizar el avión a finales de ese mes.
Los correos no detallan si la solicitud fue aprobada inicialmente. Sí consta que Epstein instruyó a su piloto para organizar un vuelo chárter alternativo. Posteriores mensajes indican que los intentos de contacto con la modelo para concretar una reunión no obtuvieron respuesta.
Registros de vuelo conocidos públicamente desde 2010 ya habían señalado que Campbell viajó en varias ocasiones en el avión privado de Epstein, extremo que fue confirmado posteriormente por uno de sus pilotos en declaración judicial.
Una tanda anterior de documentos desclasificados había situado el primer encuentro entre Campbell y Epstein en 2001, en Saint-Tropez, cuando este asistió a una celebración de cumpleaños de la modelo por invitación de su entonces pareja, Flavio Briatore.
Entre los nuevos archivos también figura un documento de instrucciones titulado ¡Lista de personas que necesitan la dirección de JE!, relacionado con el envío de correspondencia a la prisión de Florida donde Epstein cumplió condena en 2008. El nombre de Campbell aparece en ese listado junto al de otras decenas de personas. No se especifica quién elaboró la lista ni si todos los incluidos enviaron correspondencia.
“No conocía su conducta criminal”
El abogado de Campbell, Martin Singer, declaró a The New York Times que su clienta no tuvo conocimiento de la “atroz conducta criminal de Epstein hasta después de su detención en [julio de] 2019” y que no tuvo contacto con él a partir de ese momento.

Respecto a la fiesta de su 40º cumpleaños en Cannes en 2010, Singer afirmó que Campbell no elaboró la lista de invitados y Epstein finalmente no asistió. Sobre el evento de Dolce & Gabbana, confirmó que Epstein acudió junto a Ghislaine Maxwell y que permanecieron aproximadamente 20 minutos.
En relación con el uso del jet privado, el abogado señaló que la modelo viajó en algunas ocasiones en el avión de Epstein, pero que “nunca observó ninguna conducta inapropiada de algún tipo”.
Sobre la lista vinculada a la prisión, Singer sostuvo que Campbell “no tiene ni idea de quién hizo esa lista ni de por qué su nombre aparece en el documento” y que nunca solicitó la dirección de Epstein para comunicarse con él durante su encarcelamiento.
La defensa también indicó que, en una ocasión, Naomi Campbell estuvo brevemente en la isla privada de Epstein como parte de un grupo que viajaba hacia una carrera de Fórmula 1, describiendo la parada como un transbordo. Añadió que no recuerda haberse reunido con víctimas y que solo visitó su oficina en “tres o cuatro reuniones de negocios”.
En 2019, tras la publicación de documentos judiciales relacionados con el caso, la modelo declaró públicamente que los actos de Epstein eran “indefendibles” y expresó su apoyo a las víctimas.
Los archivos desclasificados no establecen nuevas acusaciones contra la modelo, pero sí documentan intercambios y coincidencias sociales entre ambos a lo largo de los años previos a la muerte de Epstein en agosto de 2019.
Qué dicen los nuevos documentos sobre la red de contactos de Epstein
La publicación de estos documentos forma parte de una nueva tanda de materiales judiciales y administrativos liberados por el Departamento de Justicia estadounidense en el marco de la revisión de los vínculos sociales y financieros del entorno de Epstein. Aunque muchos nombres ya habían aparecido en registros de vuelo y agendas incautadas, la difusión sistemática de correos electrónicos permite reconstruir con mayor precisión la red de contactos que el financiero mantuvo con figuras del mundo empresarial, político y cultural.

En el caso concreto de Campbell, los intercambios reflejan una relación de coincidencia en entornos sociales y profesionales propios de la élite internacional de principios de los años 2000, especialmente en ciudades como Nueva York, París o Saint-Tropez, donde confluyen moda, cine y finanzas. No obstante, los documentos divulgados hasta la fecha no contienen indicios de participación en actividades ilícitas ni referencias directas a las investigaciones penales que más tarde desembocarían en la detención de Epstein en 2019.
El contexto general en el que se produjeron muchos de estos encuentros —previo a la exposición pública masiva del caso y a la reapertura de las investigaciones federales— resulta relevante para entender la naturaleza de los vínculos que ahora salen a la luz. Las autoridades han reiterado que la mera aparición de un nombre en registros de vuelo, agendas o correos electrónicos no implica responsabilidad penal ni conocimiento de delitos.
La revisión de los archivos continúa abierta y se espera que en los próximos meses se publiquen nuevos documentos, en un proceso que busca ofrecer mayor transparencia sobre el entramado de relaciones personales y sociales que rodeó a Epstein durante décadas.
