DESDE GÉNOVA 13

Génova contacta directamente con Vox para evitar “el desastre” en Extremadura

La dirección de Feijóo reactiva una línea de comunicación con Bambú, según desvelan fuentes de Vox. “Nos han pedido que negociemos con ellos”, aseguran, mientras siguen sin responder a Guardiola

En las negociaciones entre partidos políticos gana quien controla el miedo del otro. Quien parece tener la sartén por el mango. Es importante no enseñar todas tus cartas. Manejar la apariencia. Controlar que la otra parte no perciba tus estados emocionales. La presidenta en funciones de Extremadura, María Guardiola, ha ganado las elecciones con un 43% del voto, pero VOX a conseguido “desestabilizarla”. Y se nota.

Guardiola está inquieta y VOX lo aprovecha. Quieren llevarla al precipicio. Descontado ya que la primera investidura de la popular no saldrá adelante, el próximo 3 de marzo, quedan dos largos meses por delante para evitar el desastre que supondría una repetición electoral en Extremadura a finales de junio.

Por el momento, la estrategia de VOX es alargar los plazos para no entregar al PP ningún Gobierno hasta primavera, tras las elecciones de Castilla y León, como publicó este periódico. Esto está llevando a Santiago Abascal a hacer una especie de ghosting a la candidata popular. Sólo ha habido tres reuniones presenciales entre Guardiola y VOX desde el 21 de diciembre. Reuniones breves, de unos 20 minutos de duración.

La presidenta en funciones lleva días insistiendo en que está enviando mensajes a VOX para poder cerrar un nuevo encuentro. Se queja de que no recibe respuesta por parte de Óscar Fernández, el hombre de VOX en el Extremadura. Es así. Ese “vacío” forma parte de ese plan de desestabilización de la presidenta.

Génova coge los mandos

Según fuentes de la cúpula de VOX, ante la falta de entendimiento entre Guardiola y los de Abascal, la dirección ha entrado entrado en acción para evitar “el desastre”. “Nos han pedido en Génova que no negociemos con ella. Que lo hagamos con ellos”, apunta el equipo más cercano de Abascal.

Así, esta semana se han reactivado las líneas de comunicación entre las direcciones de ambos partidos. En los últimos días, dirigentes destacados del PP, en privado, pedían una especie de “comisión nacional” de pactos con la secretaría general del PP al frente.

Óscar Fernández Calle (c), comparece ante la prensa para comentar los resultados electorales de los comicios en Extremadura, este domingo en Mérida.
EFE/Vicente M Roso

“Es todo un déjà vu”, aseguran en VOX. Se refieren a cuando en el año 2023, durante las negociaciones de los gobiernos autonómicos del PP, el actual secretario general del partido, Miguel Tellado, tuvo que intervenir para que Guardiola metiera a VOX en el Ejecutivo y que la investidura prosperase.

Esta semana, el propio Alberto Núñez Feijóo ha instado a VOX a entrar en los Gobiernos autonómicos: “Quien renuncia a gobernar piensa en aprovecharse de su país”, ha sentenciado Feijóo. Además, mandaba un mensaje directo -tanto a VOX como a su propio partido- en búsqueda del entendimiento: “No podemos permitir que fallen los partidos. Nuestra obligación es ordenar la mayoría de cambio que ha salido de las urnas”.

Desautorización pública de Génova

Esto se une al malestar en el PP extremeño después de que la dirección nacional haya desautorizado a Guardiola en público. La vicesecretaria de Sanidad, Carmen Fúnez, dio un toque de atención a Guardiola por la gestión de las negociaciones. “Hay que hacer menos ruido en los medios de comunicación y trabajar más en las mesas de negociación con discreción, teniendo muy claro que lo importante es dar cuanto antes un gobierno a Extremadura”, señaló Fúnez. Desde entonces, Guardiola sólo ha realizado una intervención ante los medios.

Guardiola es una buena política, con un buen perfil propio, reconocen internamente. Pero su capital político se deteriora cuando hace declaraciones aparentemente contrarias. Ha pasado de decir que “no puede meter” a VOX en el Gobierno a asegurar que “quiere que sea su socio”. Unos malabares de Guardiola que aumentan la desconfianza hacia ella por parte de VOX.

“No nos fiamos de ella. Las palabras se las lleva el viento”, indican en la cúpula de Abascal. Si finalmente existiera un acuerdo, se podría dar el caso de que VOX solamente se metiera en el Gobierno extremeño, precisamente, por esa falta de confianza. Nadie duda de que habría una crisis y ruptura ante de las elecciones generales.

Abascal insiste en debilitar a Guardiola

Mientras, VOX continúa creando el relato de que Guardiola es el “escollo” principal para llegar a un acuerdo. Están intentando desestabilizar a la popular lo máximo posible. Abascal dice “no descartar nada”. Ni pedir la cabeza de Guardiola ni la repetición electoral.

En la cúpula de Bambú siempre dejan abierta la posibilidad de pedir que la releven como candidata. Algo que ya hicieron en campaña electoral. “Si ella no acepta el cambio de rumbo, igual hay otra persona que lo acepte”, insisten.

Desde el PP aseguran que no se les pasa por la cabeza relevarla porque “manda la gente, no los partidos” y ella tiene el 43% del voto. “Si piden lo imposible, que decida la gente”, sentencian. Esto es, de momento, esa puerta está cerrada.

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