Segunda cita marcada en rojo en la agenda de la izquierda alternativa en una sola semana. Los partidos de Sumar (Izquierda Unida, Más Madrid, Comunes y Movimiento Sumar) celebran este sábado en Madrid un acto público en el que tomarán la palabra los principales dirigentes de estas fuerzas, con dos de los cinco ministros que les representan en el Gobierno entre el público del Círculo de Bellas Artes de Madrid.
Otros dos, Mónica García (titular de Sanidad, Más Madrid) y Ernest Urtasun (Cultura, Comunes), tomarán la palabra en nombre de sus formaciones, sobre el escenario. Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, no tiene carnet de partido, y la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego (IU) escuchará desde su asiento al líder de su partido, Antonio Maíllo (IU). La butaca que podría ocupar la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, permanecerá vacía.
Está previsto que el encuentro ‘Un paso al frente’ arranque a las 11.30 horas, y que se prolongue durante al menos hora y media. No prevén desvelar el nombre con el que aspiran a concurrir en las generales de 2027; tampoco se hablará de liderazgos, ni de plazos para abordar este debate.
Sí se espera que esta cita sirva para combinar una pequeña dosis de autocrítica con otra de propuestas, en su mayoría ya conocidas. Además de permitir repasar algunos de los logros conquistados desde el Gobierno. Que sirva para trasladar tranquilidad y algo de optimismo a sus potenciales votantes; para “garantizarle a la ciudadanía que vamos a estar aquí”, en palabras de Lara Hernández.
La coordinadora de Movimiento Sumar, el partido de Díaz, afirmó el viernes en RNE que el evento de este sábado “no es una reedición de Sumar”, sino que persigue construir algo más profundo, estable, que escape a las lógicas que tuvieron que asumir con el adelanto electoral de 2023. Que no buscan únicamente “construir un artefacto electoral”. Y reiteró que no toca hablar de liderazgos, sino de “los objetivos”, dejando “los egos a un lado”. Será ella quien represente a sus siglas sobre el escenario.
Hernández, como los distintos portavoces del resto de partidos, quitó importancia a la ausencia de Díaz, y a la incógnita aún no despejada sobre su futuro. El elefante en la habitación es la indefinición de la vicepresidenta, que no da pistas sobre si quiere o no volver a ser candidata. Maíllo ha sido el más claro en descartar públicamente esta opción.
La fundadora de Sumar siempre ha intentado centrar los focos en su papel en el Ejecutivo, como ministra de Trabajo. Desmarcarse de la vida orgánica de las formaciones políticas, incluso de la que ella fundó y lideró durante escasos meses. Para luego mantenerse dentro de la dirección -hasta hoy-. Siempre, presentándose como ajena a la vida orgánica.
Yolanda Diaz participa en una rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros, este martes, en el complejo del Palacio de la Moncloa.
Sin consenso a la hora de interpretar la ausencia de Díaz
Hay diferentes interpretaciones entre dirigentes sobre el mensaje que manda esta silla vacía. Uno de ellos afirma que Díaz “no quiere robar protagonismo”, y que no pude deducirse que quiera o no repetir a raíz de esta ausencia. “Va a estar apoyando”.
“Me hubiera gustado que viniera, pero lo entiendo”, afirma una segunda. Explica que no toca hoy debatir sobre “liderazgos ni nombres en singular”: “Falta más de un año para las elecciones”. Y reclama “organización, orden, coordinación y construcción colectiva”. Díaz “es coherente con el paso al lado que dio hace más de un año, con respecto a la coordinación de Sumar”, apostilla.
Un tercer interlocutor muestra algunas dudas, pero entiende que si Díaz se borra de escena es porque no quiere “gobernar” a estos partidos. Y un cuarto dirigente enfatiza que la vicepresidenta siempre ha aspirado a liderar por encima de las orgánicas y las disputas entre partidos, dejando este trabajo a otras figuras, como hace con Hernández. Evitando, además, el desgaste mediático que general estos temas entre los suyos.

Las otras tres ausencias y las precisiones de Rufián
La de Díaz es la más evidente, pero hay otras tres ausencias que serán muy evidentes este sábado, pese a la esperada representación de dirigentes de otras fuerzas en el Círculo de Bellas Artes. La primera es la de la Chunta Aragonesista, una de las organizaciones dentro del grupo parlamentario Sumar, que tampoco asistió oficialmente al coloquio de Gabriel Rufián el 18-F. Sí lo hizo su candidato a las elecciones en Aragón, Jorge Pueyo, exdiputado del grupo de Díaz. Pero en su partido insisten en que acudió a título personal, informa Europa Press.
El segundo hueco es el de Podemos, que ha rechazado hasta hoy todos los esfuerzos de Sumar por sentarse siquiera a debatir sobre la posibilidad de concurrir juntos. Y la tercera es la del portavoz de ERC, que este miércoles organizó un acto para abogar por un entendimiento entre todas las izquierdas de cara a las próximas generales.
Rufián ha alegado problemas de agenda. Hoy apuesta por una alianza que permita concentrar el voto en una única opción a la izquierda del PSOE en cada provincia, para así evitar la penalización de la ley electoral al fraccionamiento de las izquierdas.
Fuerzas como Más Madrid o Compromís, claramente hegemónicas en sus territorios, ven con buenos ojos esta opción, que beneficiaría a sus postulados. Y que, de materializarse, les permitiría borrar de la ecuación a cualquier rival de su espacio político. Partidos como los Comunes, que compiten con Esquerra en Cataluña, ya se han mostrado en contra.
El viernes, a través de las redes sociales, Rufián quiso precisar su propuesta. Afirmó que él no defiende “retiradas”, empujar a ningún partido a dejar de presentarse. Aspira ahora a incentivar alianzas entre listas de varias fuerzas, “confluencias”. El presidente de su partido, Oriol Junqueras, ya ha dado portazo en varias ocasiones, antes, durante y después de su coloquio del miércoles. Y, por mucha expectación que se haya generado entre sus bases, ni se esperaban anuncios concretos en el acto de Rufián del 18-F, ni tampoco se prevén este sábado.
Podemos se borra de las dos citas de la izquierda, pero escenifica una propia
Con el acto de Sumar agendado una semana antes, Podemos hizo público el miércoles que reuniría a su máximo órgano de dirección, el Consejo Ciudadano Estatal (CCE), el viernes. Esto es, 24 horas antes del acto de los partidos de Sumar, y apenas dos días después del coloquio entre Rufián y el dirigente de Más Madrid Emilio Delgado.
Ione Belarra, secretaria general morada, rechazó la idea de Rufián. Los planteamientos basados en el “cálculo electoral”, según Belarra, conducen al “barrido” de la izquierda. Los morados mantienen el rumbo y planean concurrir por separado, con Irene Montero como candidata -una vez sea refrendada por la militancia.
Y siguen sin escatimar en reproches a Sumar. “A veces la vida no va de cantidad, va de calidad. Y han hecho más cuatro diputadas valientes de Podemos que cinco ministros de Sumar”, espetó Belarra.
Cuatro de esos cinco ministros acudirán al acto de relanzamiento del proyecto que Podemos compartió hace poco más de dos años y medio, en las últimas elecciones generales. La vicepresidenta, como anticipa un dirigente, se limitará a celebrarlo desde sus redes sociales. Como hizo el miércoles tras la charla de Rufián.
