Yolanda Díaz no descarta presentarse a liderar el nuevo Sumar: “Lo decidirá pronto”

La vicepresidenta tiene sondeos internos "con mejor valoración" que dirigentes como Maíllo. "Estar en primera línea es más difícil para las mujeres", constata su equipo

Yolanda Díaz interviene en el pleno del Congreso, este miércoles.
EFE/Mariscal

Yolanda Díaz medita estos días sobre su futuro político. Con la izquierda en plena ebullición, a apenas una semana de que los partidos de Sumar presenten el embrión de su candidatura a las próximas elecciones generales, la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo no descarta ningún escenario.

Fuentes de su entorno explican a Artículo14 que la fundadora de Sumar ha “pedido tiempo” para tomar una decisión, que hoy puede tener más o menos clara. Está “tranquila”, afirman, y ha demostrado que “controla los tiempos”. Sostienen que resolverá “más pronto que tarde”, y apuntan que hay muchas variables a tener en cuenta.

Una de ellas es que cuentan con encuestas que apuntan a que está “fuerte”, que sigue gozando de una “buena valoración” entre los ciudadanos. “Mejor que [Antonio] Maíllo, por ejemplo”, esgrimen. El coordinador federal de Izquierda Unida es el dirigente de su espacio político Sumar que más claro ha sido al deslizar que el tiempo de Díaz al frente de la izquierda alternativa ya ha pasado. “Hay dos almas en IU, no todos piensan como Maillo”, inciden.

Entre los ministros de Sumar, hay ejemplos como el de Mónica García (Más Madrid), que habla de su etapa como líder en pasado. Y otros como el de Sira Rego (IU), que este jueves defendió en el coloquio Pioneras14 que su liderazgo no está hoy en cuestión. Incidió  en que el debate sobre los nombres no es hoy lo relevante.

La erosión de estos años en primera línea; los malos resultados electorales propios y de sus aliados; las dificultades relacionadas con las debilidades parlamentarias, y hasta las disputas a la interna del Consejo de Ministros, con los reparos de sus socios para actuar con “valentía” en materia de vivienda se dejan notar en el perfil de la vicepresidenta.

Lo reconocen en las cúpulas de todos los partidos de su espacio. Tampoco ayudan las reticencias de los socialistas a la hora de acometer una reforma fiscal que grave más a los que más tienen. Estos lastres deterioran la imagen de la marca y de su principal exponente.

Gabriel Rufián, tras su intervención en el pleno del Congreso de este miércoles.
EFE/Javier Lizón

En su entorno aceptan que su valoración no es hoy “tan buena” como en 2021, cuando Pablo Iglesias la designó su sucesora al frente de Unidas Podemos en el Gobierno, y de cara a los siguientes comicios. Tardaron dos años y medio en producirse. PSOE y Sumar lograron salvar los muebles y volver a gobernar, pese a la victoria del PP de Alberto Núñez Feijóo en las urnas. Desde entonces, en general, las encuestas no han jugado a su favor.

Según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de enero, Díaz es hoy la ministra más conocida, aunque también es la que menos nota obtiene de entre los cinco representantes de Sumar en el Gobierno (4,26). En la terna de dirigentes favoritos para ostentar la Presidencia del Gobierno, le adelantan Pedro Sánchez, Santiago Abascal y Alberto Núñez Feijóo. También Gabriel Rufián (4,2%) e Isabel Díaz Ayuso (3,8%).

Díaz, con un 3,1%, está a gran distancia de otras políticas de izquierdas como Irene Montero (0.6%), Ione Belarra o el propio Iglesias, hoy fuera de la política institucional (ambos con un 0.3%). El

“Ponerse en primera fila es especialmente difícil para las mujeres

Ese punto porcentual que le separa de Gabriel Rufián enlaza con otra de las reflexiones que estos días se le atribuyen a la vicepresidenta: “Ponerse en primera fila es especialmente difícil para las mujeres, penaliza más que a los hombres”.

Aquí ponen como ejemplo las alabanzas que ha cosechado Rufián por su arrojo, o el reconocimiento a su capital político mediático y político. Aunque no ha concretado su propuesta ni ningún partido, tampoco ERC, se haya prestado a estudiar el escenario que plantea. Recuerdan que en 2021, cuando Compromís organizó el acto “Otras Políticas” con las políticas con más predicamento en la izquierda alternativa, pero no con Podemos, Díaz fue el blanco de todas las críticas.

Entonces se interpretó que la vicepresidenta ya estaba decidida a postularse como candidata, y ente los morados molestó que no se contara con Irene Montero o Ione Belarra, entonces ministras. Las hostilidades indisimuladas llegarían casi un año después, pero ya se cuestionó que la ministra de Trabajo amagara con tomar las riendas. No confirmó su decisión hasta año y medio después.

Más allá de la comparación entre las reacciones a ambos pasos, en público y en privado Díaz ha afirmado que ve con buenos ojos la propuesta de Rufián, igual que el acto que celebrará Sumar el 21 de febrero. Los dos son “beneficiosos”, “por fin se habla de la izquierda”. “La gente tiene que movilizarse y son compatibles”, insisten desde sus filas.

Su lema será “Un paso al frente”. Cuando Díaz dimitió como líder orgánica de su partido, Movimiento Sumar, tras el fiasco de las elecciones europeas de 2024, el lema que acuñó esta formación fue “Un paso adelante”.

Yolanda Díaz, interviene en una jornada sobre los desafíos de la democracia organizada por el Instituto Cervantes este miércoles, en Madrid.
EFE/ Víctor Lerena

Dirigentes de Sumar afirman que Díaz es “un activo” y piden esperar “su decisión personal”

El coordinador federal de Izquierda Unida ha ido matizando sus palabras sobre el futuro de la vicepresidenta en distintas entrevistas. Y ha vuelto a enarbolar su petición de celebrar primarias para confeccionar las listas, así como para escoger a quien las encabece. Hasta la fecha, Sumar nunca recurrido a esta metodología, que sí aplican IU o Podemos.

Dirigentes de este espacio no cierran la puerta a celebrarlas, pero ven difícil poner de acuerdo a todos los partidos sobre las reglas del juego. Esto es, sobre el censo a utilizar, el modelo de primarias a aplicar o el sistema para garantizar la paridad de estas listas.

Este escenario aún queda lejos, y otros mandos reconocen que será difícil avanzar en esta dirección hasta que Díaz despeje la gran incógnita. Una dirigente afirma que la vicepresidenta es, ha sido y será, “un activo” innegable.

De hecho, cuando se le plantea que el expresidente del Gobierno José Luís Rodríguez Zapatero también es valor incuestionable para el PSOE de Pedro Sánchez, aunque no esté dentro de la política institucional, esta política alude al libre albedrío de la vicepresidenta. Tiene que tomar “una decisión personal”. “Hay que respetar las decisiones y la voluntariedad de cada uno”.

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