Caso Epstein

Ghislaine Maxwell ofrece un trato al presidente Trump a cambio de clemencia

La ex pareja del depredador, la única persona que está en la cárcel de toda la trama, se acoge a la quinta enmienda para no declarar ante un comité del Congreso de EE UU

Tal como detallan las últimas revelaciones del caso Epstein, Ghislaine Maxwell fue mucho más que una simple “novia” del depredador sexual, que con su red de trata de mujeres atrajo a su círculo a algunas de las figuras más poderosas del mundo político, económico o mediático global.

Pese a su condición de mujer, Maxwell no tuvo escrúpulos y se convirtió en la mayor organizadora, captadora y pieza logística clave de la red de explotación sexual -especialmente de menores de edad-, por lo que fue condenada por tráfico de menores en Estados Unidos. Por su responsabilidad, recibió una condena de 20 años de prisión en 2021. Epstein murió en prisión el 10 de agosto de 2019.

Maxwell, ante el comité del Congreso de Estados Unidos

Este lunes, Maxwell estaba citada para dar su testimonio ante un comité del Congreso de Estados Unidos como parte de la investigación del gobierno federal que sigue investigando la red del caso Epstein. El comité, liderado por el Partido Republicano, pretende aclarar como el depredador sexual logró escapar de la justicia tantos años, así como revisar todas las investigaciones acumuladas del caso.

Caso Epstein
Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell en una de sus fotografías
Departamento de Justicia

Su abogado insinuó antes de la sesión que podría acogerse a la Quinta Enmienda para no declarar. “En pocas palabras, proceder en estas circunstancias no serviría más que para un teatro político puro y un completo desperdicio del dinero de los contribuyentes”, escribió David Markus en una carta al comité parlamentario. Y avanzó: “El comité no obtendrá testimonio, respuestas ni nuevos hechos”.

La oferta de Maxwell a Trump

Eso sí, aunque Maxwell no respondió a las preguntas de sus señorías, sí que mandó un mensaje al presidente de Estados Unidos. Si Donald Trump le concede clemencia, ella lo exculparía de cualquier delito relacionado con Epstein.

“Si este Comité y el público estadounidense realmente quieren escuchar la verdad sin filtros sobre lo que sucedió, hay un camino sencillo. La Sra. Maxwell está dispuesta a hablar con total franqueza y honestidad si el presidente Trump le concede clemencia. Solo ella puede proporcionar el relato completo”, explicó Markus.

La sesión de este lunes se mantuvo privada debido a la delicada investigación del comité y la reciente publicación de millones de páginas de documentos relacionados con el caso. El Departamento de Justicia ha estado publicando numerosos mails, vídeos o imágenes bajo la Ley de Transparencia de los Expedientes Epstein. A su vez, retiró materiales para proteger la identidad de las víctimas.

“Facilitadora”, el papel de Maxwell

Maxwell fue descrita por fiscales y periodistas como “facilitadora” y organizadora de las operaciones de Epstein, no solo como su mera acompañante sentimental y social. Entre 1990 y mediados de los 2000 se encargó de engrasar la trama: presentaciones de candidatas, gestión de casas, viajes y coordinación de encuentros privados donde se producía el abuso.

Epstein
Una de las fotos de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell desclasificadas
Departamento de Justicia

Diversos testimonios la sitúan como la persona que se acercaba a chicas muy jóvenes en lugares públicos (clubs, entornos laborales, incluso en la finca de Mar‑a‑Lago) o a través de conocidas, iniciando el primer contacto. Entonces, les solía ofrecer oportunidades de trabajo, ya fuera en modelaje o “masajes bien pagados”, y les enlazaba con Epstein, a quien describía como un millonario con buena voluntad para financiar carreras académicas, artísticas o viajes al extranjero.

Ghislaine Maxwell se movió entre las élites de EE UU desde edades muy tempranas. Nacida a las afueras de París (1961), se mudó a Nueva York en 1991, cuando su padre Robert Maxwell adquirió el New York Daily News. Gracias a la influyente posición de su padre, logró colocarse en cargos de empresas de su propiedad o donde formaba parte de los consejos de administración.

caso epstein
Bill Clinton junto a Ghislaine Maxwell y Jeffrey Epstein
The House Committee on Oversight and Accountability

Antes de cumplir el sueño americano, Maxwell ya era conocida por sus vínculos con la escena social elitista de Londres. Con su llegada a Nueva York, Ghislaine fue encargada de representar los intereses empresariales de su padre, pero éste falleció en un accidente de su yate en las aguas del Mediterráneo. Poco después, surgió su amistad con Jeffrey Epstein.

Su decisión de entrar en la órbita de Epstein y luego conspirar con él para explotar y abusar sexualmente de innumerables niñas y mujeres cambió el curso de su propia vida y la de sus víctimas. Maxwell confesó al fiscal general adjunto de Estados Unidos, Todd Blanche, que conoció a Epstein por primera vez para tomar un té en su oficina de Madison Avenue después de que una novia le sugirió que se encontraran.

Epstein, en documentos recuperados de su patrimonio y hechos públicos el año pasado, afirmó que conoció a Maxwell cuando ella estaba “deprimida”, y creía que ella consideraba su amistad “inmediatamente gratificante”. Lograron un trato favorable para ambos: ella le conectaba con los contactos poderosos del círculo de su padre; mientras que él, que se enriqueció como inversor, le financiaba la vida de lujo y confort que perdió tras la muerte de su progenitor.

Epstein
Una de las víctimas de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, Annie Farmer, habla frente al Capitolio
Efe

Una de las víctimas de la red de trata la describía literalmente como un “parásito”. “Ella ha vivido una vida de privilegios, abusando de su posición de poder para vivir al margen de las normas. Ha vivido durante décadas un estilo de vida parasitario, dependiendo de Epstein y otros para financiar su lujosa existencia”, se lee en un testimonio revelado por la justicia.

Otra víctima la tilda de “psicópata”, mientras se acumulan los testimonios de como la mujer ayudaba activamente a Epstein en los encuentros con menores, que inicialmente se describían como “masajes” y solían acabar en violaciones. “Ella fue encantadora y manipuladora conmigo durante el proceso de preparación, en consonancia con lo que han descrito muchas de las mujeres que abusó”, contó otra víctima. Maxwell fue condenada por traficar con niñas de hasta 14 años.