Caso Epstein

Los nuevos documentos del caso Epstein desencadenan una ola de dimisiones e investigaciones

Los archivos exponen años de correspondencia entre Epstein y figuras influyentes, provocando salidas de alto perfil y nuevas investigaciones

Caso Epstein
El caso Epstein ha sacudido a varios miembros de las monarquías europeas
KiloyCuarto

Esta nueva oleada de revelaciones sobre Jeffrey Epstein ha provocado varias dimisiones por todo el mundo, decenas de los nombre que aparecen en los archivos compartidos se han visto obligados a salir a responder por sus posibles implicaciones. Entre ellas, varias mujeres quedaron rápidamente en el centro del foco tras la publicación —hace más de dos semanas— del inmenso paquete de archivos del Departamento de Justicia de Estados Unidos: más de tres millones de documentos con años de correspondencia y pruebas visuales que conectan al financiero fallecido, condenado por delitos sexuales, con personas influyentes y adineradas. Ese volumen de información, que ha generado dimisiones e investigaciones penales especialmente en Europa. Aun así, los nombres citados en los documentos han pasado a un escrutinio público inmediato: no por nuevas condenas, sino por la exposición de vínculos, mensajes y gestos de cercanía que, una vez publicados, resultan políticamente tóxicos.

Las mujeres al frente del terremoto

Entre las primeras consecuencias estuvieron varias renuncias protagonizadas por mujeres.

Una de las salidas más rápidas fue la de Joanna Rubinstein, presidenta en Suecia de la fundación de recaudación para ACNUR. Renunció después de que documentos desclasificados revelaran que visitó a Epstein en su isla privada en 2012. Ella dejó su cargo el 1 de febrero tras la revelación de su relación con el magnate.

También en el ámbito institucional, Mona Juul, diplomática noruega, renunció la semana pasada como embajadora en Jordania e Irak, mientras su nombre y el de su esposo, el exdiplomático Terje Rød-Larsen, aparecen ligados a una investigación por presunta corrupción en Noruega, después de informaciones que indicaban que Epstein les habría dejado millones en su testamento. Juul está acusada de “corrupción agravada” y Rød-Larsen de contribución a ese delito.

Copias impresas de los archivos de Jeffrey Epstein en Miami,
EFE/EPA/CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH

En Reino Unido, el impacto alcanzó a la realeza. Además de la escandalosa relación de Andrew Mountbatten-Windsor con Epstein que le costó el título de príncipe, su exmujer Sarah Ferguson también se ha visto muy involucrada. La organización fundada por Ferguson, ‘Sarah’s Trust’, anunció que cerrará.

Los correos difundidos indican que Ferguson mantuvo contacto con Epstein tiempo después de su condena de 2008, e incluso llegó a calificarlo de “amigo supremo”. En 2011, al abordar públicamente su relación con él, afirmó: “Aborrezco la pedofilia y cualquier abuso sexual de niños, y sé que este fue un gigantesco error de juicio por mi parte”.

Sarah Ferguson sale de la catedral de Westminster en Londres, Reino Unido, el 16 de septiembre de 2025, tras el funeral de Katharine, duquesa de Kent.
EFE

En Estados Unidos, una de las renuncias más recientes y de mayor peso corporativo fue la de Kathy Ruemmler, exasesora legal de la Casa Blanca en la era Obama, que dejará su puesto como directora jurídica y asesora general de Goldman Sachs. Los mensajes destapados incluye una de las frases más polémicas: “¡Qué encantador y considerado! ¡¡¡Gracias al Tío Jeffrey!!!”. Los documentos también señalan que, tras abandonar el gobierno, recibió regalos de Epstein, incluido un bolso Hermès y un día de spa en un hotel Four Seasons.

Kathryn Ruemmler
Official White House Photo by Pete Souza

La lista crece

Por otro lado, la lista de dimisiones masculina es muy extensa.

El médico Peter Attia dejó su cargo en David Protein tras difundirse correos con tono vulgar. En uno escribió: “El c—o es, en efecto, bajo en carbohidratos. Aún esperando resultados sobre el contenido de gluten, eso sí”. Attia afirmó que sus intercambios “no tenían nada que ver con su abuso sexual o la explotación de nadie”.

El empresario emiratí Sultan Ahmed bin Sulayem renunció a la presidencia de DP World después de que salieran a la luz mensajes en los que Epstein le decía: “Eres uno de mis amigos más confiables… nunca me has fallado”, a lo que respondió: “Gracias, amigo, me voy a probar una rusa fresca 100% mujer en mi yate”.

En Noruega, el ex primer ministro Thorbjørn Jagland fue acusado de “corrupción agravada” por sus vínculos con Epstein aunque asegura que cooperará con la investigación.
En Francia, el exministro Jack Lang y su hija Caroline son investigados por presunto “blanqueo de producto de fraude fiscal agravado”. Lang dimitió del Instituto del Mundo Árabe y sostuvo: “Las acusaciones contra mí carecen de fundamento, y lo demostraré…”.

El exembajador británico Peter Mandelson dejó el Partido Laborista y la Cámara de los Lores. En una carta señaló que las acusaciones “necesitan ser investigadas por mí” y expresó: “Quiero… repetir mi disculpa a las mujeres y niñas cuyas voces deberían haberse escuchado mucho antes”. La polémica también provocó la renuncia del jefe de gabinete británico Morgan McSweeney, quien admitió: “Aconsejé al primer ministro que hiciera ese nombramiento y asumo toda la responsabilidad por ese consejo”.

Peter Mandelson (izq.) hablando con Jeffrey Epstein (dcha.) en una foto incluida en el libro del 50 cumpleaños de Epstein
Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes de los EE.UU.

El exsecretario del Tesoro americano Lawrence H. Summers se apartó de compromisos públicos y dejó el consejo de OpenAI, declarando estar “profundamente avergonzado de mis acciones y reconozco el dolor que han causado”. El exsenador estadounidense George J. Mitchell abandonó la presidencia honoraria del instituto que lleva su nombre, que evaluará cambiar su denominación.

En el ámbito cultural, David A. Ross renunció a la School of Visual Arts y afirmó que, al conocer la magnitud de los delitos, quedó “mortificado y sigo avergonzado”.

Por su parte, la NFL revisará comunicaciones entre Steve Tisch y Epstein. Tisch declaró: “Nunca acepté ninguna de sus invitaciones y nunca fui a su isla… era una persona terrible y alguien con quien lamento profundamente haberme asociado”.

Por último, el empresario Casey Wasserman decidió vender su agencia tras conocerse mensajes con Ghislaine Maxwell. Aseguró: “Nunca tuve una relación personal o de negocios con Jeffrey Epstein… Estoy terriblemente arrepentido de haber tenido alguna asociación con cualquiera de ellos”.

La nueva publicación de documentos no introduce condenas adicionales contra la mayoría de los mencionados, pero sí los somete a la opinión pública. Aún no podemos saber si todos los mencionados eran conscientes de los hecho, pero el caso vuelve a demostrar que las conexiones pasadas con Epstein continúan teniendo consecuencias políticas y profesionales incluso años después de su muerte.

TAGS DE ESTA NOTICIA