El PSOE acepta que José Luis Ábalos puede pasar del banquillo de los acusados a ser condenado en firme por corrupción en el caso ‘mascarillas’, pero vende que las actividades del exministro y exnúmero tres socialista ya han causado todo el daño posible a sus siglas. “No afecta a la izquierda”, aseguran fuentes de la cúpula de Ferraz sobre el impacto electoral que podría generarles un fallo condenatorio.
Desde el Gobierno afirman que ya tomaron “todas las decisiones que había que tomar ante los indicios que salpicaban al exsecretario de Organización socialista. Y que el caso, en la fase de juicio oral, “tiene mucho morbo”, pero “ya está exprimido”. “¿Qué más responsabilidades políticas podíamos tomar?”; “Se han tomado con mucha rapidez y dolor”, insisten. Si no afloran novedades de peso, creen que la herida no volverá a abrirse.
Por su parte, en la dirección socialista hay voces que temen que los casos de presunta corrupción que hoy están en distintos estadios judiciales –Santos Cerdán, Begoña Gómez, David Sánchez-, previsiblemente acabarán en sentencias condenatorias. Al menos, en primera instancia. “Estamos en el peor escenario”, “preparados para que eso pase”, asumen.
Otra cosa es que en las sucesivas instancias que correspondan -en el caso de Ábalos, el fallo que dicte el Tribunal Supremo ya será firme-, sus respectivos protagonistas tengan margen para recurrir. Pero, a priori, reconocen que no “confían” en que estos casos dejen de agravarse.
A diferencia de los frentes del hermano del presidente del Gobierno -pendiente de juicio- o de su esposa -en instrucción-, tanto en el Ejecutivo como en el PSOE sí se toman en serio las causas de Ábalos. No ponen en duda las investigaciones que afectan al exministro, su exasesor Koldo García, o el también exnúmero tres socialista Cerdán. Recelan de las primeras, como en su día hicieron con el caso del exfiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. Aunque, en las que tienen que ver con los exdirigentes socialistas, por más que les indignen o les enfaden, no plantean dudas.
Más allá del golpe por la supuesta corrupción, que estuvo a punto de tumbar al Ejecutivo en junio, cuando se conoció el caso Cerdán, sus derivadas también han sido dolorosas. Las conversaciones de Ábalos y Koldo sobre mujeres en contexto de prostitución hicieron aún más daño que las investigaciones sobre sus supuestos manejos para lucrarse de lo público, como admiten en Ferraz.
Estas fuentes reconocen el agujero en términos de estimación de voto que les provocó la publicación de estas informaciones -junto con los presuntos escándalos de Paco Salazar, exalto cargo de Moncloa y del partido-. Y afirman que sus encuestas internas ya evidencian que se han recuperado.
Rechazan asumir responsabilidades políticas
El Gobierno, en palabras de la ministra portavoz, no contempla asumir nuevas responsabilidades políticas por las presuntas actividades del exministro de Transportes. “Se tomaron responsabilidades”, afirmó Elma Saiz el martes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. La también titular de Seguridad Social empleó distintas fórmulas para evitar un “no”, pero hizo esfuerzos por vender que el partido ya adoptó medidas cuando correspondía, y que por tanto ahora no tiene sentido plantear otras nuevas, toda vez que cortaron amarras con Ábalos.
Se refirió, sin explicitarlo, a la decisión de Pedro Sánchez de sacar a Ábalos del Ejecutivo en su gran crisis de Gobierno (julio de 2021); a la presión de su partido para que dejara su escaño en febrero de 2024 -se fue al grupo mixto y ahí lo mantuvo casi dos años (enero de 2026)-; y a la apertura de un expediente que no se saldó hasta un año y cuatro meses después, con su expulsión del Partido Socialista (junio de 2025).
“Con el tema Ábalos el PSOE cortó por lo sano”
El diagnóstico sobre cómo impacta en la moral del partido ver a su exnúmero tres en el banquillo de los acusados es compartido entre distintos dirigentes de varios niveles. Incluso entre cargos públicos considerados menos afines a Ferraz, afirman que el caso Ábalos ya ha tenido “mucho coste”, aunque nada apunta a que vaya a conllevar “mucho más”. “El que ha decidido que pese a Ábalos va a seguir votando, ya lo tiene claro y le da igual lo que le echen”, argmenta un parlamentario.
“Con el tema Ábalos el PSOE cortó por lo sano”, sostienen fuentes de la dirección de Pedro Sánchez. Las mismas que intentan poner el foco sobre el caso Kitchen, hoy también en fase de juicio oral. “Me parece muy fuerte cómo se utilizó estructuras del Estado para tapar la corrupción del PP”, inciden.
“Quizás [es un] empate; nosotros [tenemos] a Ábalos y ellos la Kitchen“, afirma un dirigente territorial. Sostiene que, hoy por hoy, con buena parte de los focos puestos en la espiral de violencia en Oriente Próximo y en su impacto en la economía española, difícilmente puede mantenerse en primera plana este tema. “En este momento no creo que la corrupción, ni la una ni la otra, sea un catalizador decisivo en ningún sitio”, insiste.
Sin impacto previsto en Andalucía
Tampoco creen que este juicio vaya a tener una influencia considerable en la precampaña y la campaña para las elecciones andaluzas del 15 de mayo. Desde el PSOE andaluz denuncian que el PP lleva tiempo “intentando vincular a María Jesús Montero con la corrupción de Koldo o en la SEPI”. “Les valió con los EREs y creen que pueden rascar un poco”.
La opinión mayoritaria, sin embargo, es que el impacto en esta cita con las urnas será mínimo. Tanto en el territorio como en el estado de salud del Gobierno. “Las decisiones políticas se ven afectadas por distintos factores, también por lo que está pasando en el mundo. No creo que ésta sea algo decisivo”, zanjan.
