En plena Semana Santa, entre Clásico y Clásico, se vivió un episodio insólito en el podcast ‘La Sotana’. El espacio que cubre contenidos de fútbol, especialmente dirigidos al público aficionado al Barça hacía una tertulia sobre la superioridad deportiva del equipo azulgrana.
En un momento dado en el que los cuatro periodistas, algunos que se definen como humoristas y habituales en secciones de TV3, la televisión pública catalana. Tras el Real Madrid Barça del pasado domingo, el programa que se vende como irreverente, recogía el dato de la diferencia de goles, cuando uno de los contertulios, Joel Díaz se desmarcó con un “a mi lo que me fascina es que repitan el rol, que no tendrían por qué, las jugadoras del Real Madrid son unas hijas de la gran puta“.
El cànon del Reial Maligne. pic.twitter.com/s5C5LBl9W5
— La Sotana (@LaSotana_) April 1, 2026
Tanto Manel Vidal, Andreu Juanola y Magí García continuaron la conversación, explicando que la malignidad de las jugadoras era una cuestión transversal que no sólo atañe a los futbolistas del masculino sino a ellas también. “Yo entiendo que el Madrid masculino tiene poder, en LaLiga, en la Federación. ¿Pero ellas?”, continuaba Díaz.
Siguieron entonces a personalizar en Athenea del Castillo, del Caudillo, la acuñaron, para comentar una acción en la que tras una entrada de la cántabra a Sidney, la extremo del Real Madrid mandó callar. Terminaron apostillando que “la vieron con el novio en el Valle de los Caídos”. El comentario se cerró con un gesto de puño, y un además de pegar al aire mientras se pronunciaba su nombre.
Ausencia de disculpas
Ante este esperpento y para sorpresa de muchos ni la productora, ni el programa, ni ninguno de los cuatro periodistas se han pronunciado, ni con una disculpa ni con una explicación. Hoy en las de redes La Sotana, donde les siguen 99.000 followers en X (anterior Twitter) y 97 mil en Instagram, postean sólo un cartel que anuncia un escueto “cerrado por vacaciones”.
— La Sotana (@LaSotana_) April 6, 2026
¿Qué dice la ley?
El código penal español detalla en sus artículos 208 y 209 que la calumnia y la injuria se reputarán hechas con publicidad cuando se propaguen por medio de la imprenta, la radiodifusión o por cualquier otro medio de eficacia semejante.
Aplicándolo al fútbol, el Comité de Disciplina y la Comisión Antiviolencia de la RFEF persigue cada semana cualquier tipo de insulto o vejación que se produzca en los campos.
Aún tenemos muy reciente los vergonzosos cánticos racistas que se produjeron en Cornellá, en los que sí hubo un respaldo a la hora de condenarlo. La Ministra de Deportes y Educación Milagros Tolón fue una de las primeras en recriminar la acción a través de un video.
La FIFA inició este martes un procedimiento disciplinario contra la Real Federación Española de Fútbol por los cánticos racistas ocurridos en el partido amistoso España – Egipto, donde una parte de la grada cantó “musulmán el que no bote”.
Sin embargo este podcast replicado en Spotify, Youtube y que se anuncia en TV3, no ha generado ninguna respuesta.
No ha habido una sola autoridad que se haya hecho eco de lo vertido en ‘La Sotana’, tampoco los equipos. ¿Recuerdan la que se formó en España cuando una influencer dijo en sus redes que no le gustaba leer? ¿Cómo puede ser que un insulto, que incita al odio y a la violencia pueda no agitar conciencias?
¿Se debe exigir a un periodista su opinión?
A pesar del silencio institucional, los internautas sí que se han movido. Han sido muchas cuentas de X y de Instagram quienes han capturado el clip denunciando la situación.
Algunos de ellos, han ido un poco más allá, mencionando uno a uno a los principales periodistas deportivos que habitualmente cubren la información del futbol femenino, instando a que se pronunciasen públicamente sobre ello.
Marta Griñán, Andrea Peláez y David Menayo han sido algunos que han respondido a estos envites, mostrándose algo contrariados por tener que explicar públicamente su postura.
“Creo que no es necesario pronunciarme de todo lo que acontece en el mundo y menos aún si lo hago o no y por qué. No creo que nadie cabal, independientemente del equipo que siga aplauda esas palabras sea quien fuere su destinatario“, escribía el periodista de Marca.
“Me encuentro con la exigencia de twittear lo que vosotros queréis que twitee” se sorprendía Peláez a la vuelta de sus vacaciones. Quien fue muy contundente en su visión de este hecho. “Que asco me da la gente que se considera moralmente superior para soltar su bilis e irse de rositas disfrazándolo de “humor”, comentaba.
Quizá el foco no debería ser si un periodista opina o no, sino si los que deben aplicar las leyes, están actuando para que se cumplan.
