Invasión rusa

Merkel, la mediadora entre la UE y Putin

La UE estudia negociar con Rusia mientras crece el debate sobre el papel que podría asumir Angela Merkel

Angela Merkel - Internacional
La excanciller alemana Angela Merkel, en una imagen de archivo
EFE/EPA/FILIP SINGER

La cuestión de una mediación en la guerra en Ucrania vuelve a cobrar relevancia. A pesar de una reticencia inicial, los dirigentes europeos se muestran cada vez más abiertos al diálogo con Rusia para poner fin al conflicto. El debate ya no es, por tanto, teórico. Los ministros de la UE prevén discutir oficialmente la posibilidad de negociaciones con Rusia en las próximas semanas.

En Bruselas, Berlín y varias capitales europeas, una pregunta empieza a tomar una forma muy concreta: si la Unión Europea tuviera que abrir, tarde o temprano, una fase directa de negociación con Vladímir Putin sobre la guerra en Ucrania y la seguridad del continente, ¿quién hablaría en nombre de Europa? Por ahora, no se ha designado oficialmente ningún nombre. Pero ya se ha fijado una línea: esta elección no será ni dictada por Moscú ni desvinculada de Kiev.

Merkel
La excanciller Angela Merkel en el Bundestag
Efe

El tema ganó intensidad de repente después de que Vladímir Putin declarara estar abierto a un encuentro y dejara entrever que vería con buenos ojos al ex canciller alemán Gerhard Schröder como interlocutor europeo. La respuesta fue casi inmediata. En Bruselas, los ministros europeos rechazaron la idea. En Berlín, el gobierno tomó distancia. En Kiev, la candidatura de Schröder fue considerada políticamente inaceptable.

Esta propuesta fue recibida como un “señuelo” de Putin. Cuando era canciller, la política exterior del gobierno de Schröder era más bien favorable a Rusia. Sin embargo, no difería mucho en ese aspecto de la de otros responsables políticos alemanes. Después de él, Angela Merkel y Olaf Scholz, así como el actual presidente Frank-Walter Steinmeier, también contribuyeron a acercar Berlín y Moscú, especialmente a través de proyectos como los gasoductos Nord Stream. Pero lo que distingue la posición de Gerhard Schröder es su apoyo personal a Rusia, pese a la indignación pública provocada por la agresión a Ucrania iniciada por Vladímir Putin. Sus posturas pro-Kremlin alejaron al ex canciller del establishment político alemán e incluso de su propio partido, el SPD, que intentó expulsarlo.

Angela Merkel - Internacional
La excanciller alemana Angela Merkel, en una imagen de archivo
EFE/EPA/FILIP SINGER

A pesar del rechazo a Schröder, los dirigentes europeos se muestran abiertos al diálogo con Rusia. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, declaró el 7 de mayo que los dirigentes de la UE estaban dispuestos a entablar negociaciones para poner fin a la guerra y que habían recibido el apoyo de Zelenski para tales discusiones.

En la misma línea, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, anunció el 11 de mayo que los ministros de la UE discutirían la posibilidad de negociaciones con Rusia durante una reunión informal en Chipre a finales de mayo.

En cuanto a la antigua canciller alemana, es una figura clave de la diplomacia europea durante más de una década. Su experiencia, su red de contactos y su estilo político alimentan esta hipótesis, aunque su posible papel también genera debate.

Durante sus dieciséis años al frente de Alemania (2005–2021), Merkel se consolidó como una de las principales arquitectas de la diplomacia europea. Frente a múltiples crisis —financiera, migratoria y geopolítica—, adquirió una sólida reputación como gestora pragmática y rigurosa. Su implicación directa en el dossier ucraniano constituye una ventaja significativa. Merkel desempeñó un papel central en la negociación de los acuerdos de Minsk en 2014 y 2015, destinados a poner fin a los combates en el Donbás. Esta implicación le otorga un conocimiento profundo, tanto histórico como estratégico, de las dinámicas en juego entre Moscú y Kiev.

La ex canciller posee un perfil poco común: ha sabido mantener abiertos canales de comunicación con actores a menudo enfrentados. Angela Merkel mantuvo durante años un diálogo directo con Vladímir Putin, con quien puede comunicarse sin intermediarios, especialmente gracias a su dominio del ruso.

Paralelamente, cultivó relaciones sólidas con los dirigentes europeos y ucranianos. Este doble reconocimiento le confiere una credibilidad valiosa en cualquier intento de mediación, allí donde otras figuras internacionales son percibidas como demasiado alineadas con una de las partes.

Angela Merkel junto a la entonces ministra de Familia, Ursula von der Leyen, durante un acto electoral de la Unión Cristianodemócrata (CDU)
EFE

A diferencia de algunos dirigentes más polarizadores, Merkel se impuso con un estilo político sobrio, analítico y discreto. A menudo se la describe como una líder que privilegia el compromiso frente a la confrontación, una cualidad esencial en negociaciones internacionales complejas.

Su postura, a la vez firme en los principios y abierta al diálogo, podría favorecer un clima de confianza entre partes profundamente antagonistas. En un conflicto marcado por una fuerte polarización, esta capacidad de mantener el diálogo aparece como una ventaja decisiva.

La imagen del fotógrafo oficial del Gobierno de Alemania con Angela Merkel y Donald Trump encarados en su primer G-7
Gobierno de Alemania

Aunque dejó el poder en 2021, Angela Merkel conserva una influencia notable en Europa y más allá. Para muchos, encarna una forma de estabilidad y responsabilidad política hoy poco frecuente en la escena internacional. Esta autoridad moral podría reforzar el peso de una eventual mediación, especialmente facilitando la coordinación entre los Estados europeos y tranquilizando a los distintos actores en cuanto a la fiabilidad del proceso.

No obstante, la idea de una mediación liderada por Angela Merkel no suscita unanimidad. Su política pasada respecto a Rusia es hoy objeto de críticas, en particular su apoyo al proyecto gasístico Nord Stream, acusado de haber reforzado la dependencia energética de Europa respecto a Moscú.

STUTTGART (Germany), 20/02/2026.- Former German Chancellor Angela Merkel attends the 38th Federal party convention of Democratic Union (CDU) party in Stuttgart, Germany, 20 February 2026. The federal party convention takes place from 19 to 21 February in Stuttgart. (Alemania) EFE/EPA/RONALD WITTEK
La excanciller alemana Angela Merkel.
EFE/EPA/RONALD WITTEK

En Ucrania, algunos responsables políticos siguen siendo escépticos. Los acuerdos de Minsk, en los que participó activamente, no evitaron la escalada militar que culminó con la invasión rusa de febrero de 2022. Esta constatación podría debilitar su legitimidad a ojos de Kiev. Por último, el contexto actual, mucho más tenso que el de la década de 2010, hace que cualquier mediación sea especialmente delicada, independientemente del actor implicado.

En definitiva, Angela Merkel aparece como una mediadora potencialmente creíble gracias a su experiencia, su conocimiento del dossier y su capacidad para dialogar con todas las partes. Sin embargo, las críticas ligadas a su legado y la radicalización del conflicto limitan el alcance de esta hipótesis. En un panorama diplomático fragmentado, su perfil ilustra tanto las esperanzas como los desafíos de una mediación internacional que se ha vuelto más compleja que nunca.