Unión Europea

Los equilibrismos de Kaja Kallas para no inflamar la tensión (también) en la UE

En plena escalada en Irán, la Alta Representante se ha convertido en la protagonista de la semana tras el paso en falso de Von der Leyen

Kaja Kallas
La Alta Representante para Política Exterior de la UE, Kaja Kallas
Efe

Esta semana, Kaja Kallas se ha visto en el centro de la tormenta en Bruselas, casi por accidente. La Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad está acostumbrada a actuar en un entorno limitado. Según los tratados de la UE, la política exterior corresponde en última instancia a los Estados miembros. Su tarea consiste en coordinar, representar y defender la línea común una vez que se ha alcanzado el consenso entre los 27 gobiernos, lo que nunca es una tarea fácil en una unión basada en la unanimidad.

El lunes, Kallas presidirá el Consejo de Asuntos Exteriores en Bruselas, donde los ministros debatirán dos de los temas más desestabilizadores a los que se enfrenta el continente: la invasión de Rusia contra Ucrania y el conflicto en Oriente Próximo, que se está agravando rápidamente tras el estallido de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. El ministro de Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, se unirá a la reunión por videoconferencia mientras las capitales europeas intentan mantener una línea coherente en un panorama geopolítico profundamente fracturado sin escalar la tensión.

Kaja Kallas durante en una videoconferencia con líderes de Oriente Medio este lunes.
Dati Bendo/EC - Audiovisual Service

La posición oficial de la UE sigue siendo de cautela y basada en el derecho internacional. Bruselas ha pedido “la máxima moderación, la protección de la población civil y las infraestructuras civiles, y el pleno respeto del derecho internacional”. El bloque también ha condenado los ataques de Irán en la región, subrayando que violan la soberanía y la integridad territorial.

En una declaración en la que acogía con satisfacción la Resolución 2817 del Consejo de Seguridad de la ONU, la UE subrayó que la seguridad del Golfo y la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz son “pilares fundamentales de la estabilidad de la economía mundial”, pero no mencionaron ni a EE UU ni a Israel. La escalada en Oriente Próximo es una preocupación estratégica directa para Europa, pero no verbalizan una condena a Washington, un aliado fundamental para la UE.

Kaja Kallas imparte una conferencia Churchill en el EuropaInstitut de la Universidad de Zúrich.
EFE/EPA/MICHAEL BUHOLZER

Sin embargo, los últimos días han colocado a Kallas en una situación especialmente delicada. Desde hace meses, los rumores en Bruselas apuntaban a una creciente tensión entre Kallas y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. La rivalidad quedó de manifiesto esta semana después de que Von der Leyen pronunciara uno de sus discursos más duros hasta la fecha, en el que sugería que el mundo había entrado en un nuevo orden internacional “sin reglas”.

Las palabras de Von der Leyen causaron conmoción en el ecosistema político de la UE. Parecían cuestionar los principios mismos (el derecho internacional, el multilateralismo y la Carta de las Naciones Unidas) sobre los que se construyó el proyecto europeo.

Unión Europea
Von der Leyen y Kaja Kallas
KiloyCuarto

Cuarenta y ocho horas después, el tono de la alemana cambió. “Nuestro compromiso con la paz es inquebrantable; los principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho internacional son tan fundamentales hoy como lo eran en el momento de nuestra creación”, declaró Von der Leyen en Estrasburgo, suavizando los aspectos más controvertidos de sus declaraciones anteriores.

La presidenta de la Comisión se había mostrado cada vez más activa en materia de política exterior, realizando llamadas a líderes del Golfo y emitiendo una sucesión de declaraciones públicas sobre la crisis de Oriente Medio. Pero según los tratados de la UE, la política exterior no es competencia de la Comisión. Las decisiones corresponden en última instancia a los Estados miembros, y el papel del Alto Representante es representarlos una vez que se ha alcanzado la unanimidad.

El humo se eleva tras un ataque aéreo en el centro de Teherán (Irán)
EFE/ Abedin Taherkenareh

Varios altos cargos comunitarios han cuestionado abiertamente si se están respetando esos límites. Algunos han acusado a Von der Leyen de “sobrepasarse” en sus responsabilidades y de invadir el ámbito diplomático que normalmente ocupa la Alta Representante.

El eurodiputado socialista Nacho Sánchez Amor advirtió esta semana a Artículo14 de que, si la UE quiere otorgar a la Comisión más autoridad en materia de política exterior, “debe debatirse y modificarse la normativa”. Lo que no puede suceder es que la institución acumule poder “poco a poco” en un ámbito que queda fuera de su mandato.

Kaja Kallas, durante una conferencia en el EuropaInstitut.
EFE/EPA/MICHAEL BUHOLZER

Pero toda esta tensión institucional se produce en el contexto de un desafío más profundo: el entorno geopolítico en el que opera ahora la UE.

“Casi la mitad de los ciudadanos europeos ven a Trump como un enemigo”, explicó la experta Catherine Gegout a Artículo14. “Los líderes de la UE saben que deben reaccionar ante el hecho de que ya no pueden confiar en EE UU, además de tener que hacer frente a la guerra de Rusia en Ucrania, a una amenaza militar de Rusia en la UE y a una amenaza económica y militar potencialmente a largo plazo por parte de China”, contextualizó Gegout, profesora asociada de Relaciones Internacionales de la Universidad de Nottingham.

La vulnerabilidad de la UE

“Un problema para la UE es que depende de EE UU en materia militar. Aproximadamente el 60% de los suministros militares de la UE proceden de EE UU. La UE es especialmente vulnerable, ya que depende en gran medida de Washington en materia de inteligencia, logística, comunicaciones y mando y control. Los líderes de la UE son obviamente conscientes de esta dependencia”, avanza Gegout, para quien los 27 no están actuando con la suficiente rapidez. “No están invirtiendo lo suficiente en su propia defensa. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirma que los Estados de la UE tendrían que destinar el 10% de su PIB a la defensa si la UE realmente quisiera ser independiente de EE UU”.

La propia Kallas se ha mostrado inusualmente franca sobre las presiones a las que se enfrenta la UE, en particular por parte de Washington. En una entrevista con el Financial Times, advirtió de que la Administración Trump está tratando activamente de debilitar la unidad europea.

Kallas: Trump quiere dividir Europa

“Lo que creo que es realmente importante que todo el mundo comprenda es que Estados Unidos ha dejado muy claro que quiere dividir Europa. No les gusta la Unión Europea“, afirmó Kallas.

Desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, en Bruselas se han sufrido aranceles, amenazas económicas y apoyo político a los partidos euroescépticos que han complicado la relación transatlántica justo cuando Europa se enfrenta a una guerra en su frontera oriental y a un conflicto cada vez más extenso en Oriente Próximo.

La Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas
EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

“Nuestra respuesta no debería ser ‘tratemos con Trump de forma bilateral’, sino más bien ‘tratemos con ellos juntos'”, argumentó la Alta Representante, quien añadió que “no les gusta que estemos juntos porque, cuando lo estamos, somos potencias iguales“.

En la actualidad, el equilibrismo es la esencia del trabajo de Kallas. La ex primera ministra estonia comprende mejor que nadie la fragilidad del consenso europeo. Sabe que incluso los pequeños pasos en falso diplomáticos pueden fracturar el bloque. Por eso son importantes los acontecimientos de esta semana.