Llegó el día para José Luis Ábalos y su mano derecha, Koldo García. No lo tienen fácil. En su declaraciones, tienen que hacer frente a todas las testificales que han ido incriminándoles, a los agentes de la UCO que ratificaron sus informes y al duro testimonio de Víctor de Aldama, que llegó a situar este miércoles a Pero Sánchez en la cúspide de la trama corrupta que sirvió para financiar ilegalmente a PSOE.
El primero en tomar la palabra este jueves será Koldo García. Según las fuentes consultadas por Artículo14, el exasesor ministerial llega con ganas de declarar. De hecho, quería haberlo hecho este miércoles por la tarde al terminar la larga exposición de Víctor de Aldama. Contestará exclusivamente a las preguntas de su abogada, Leticia de la Hoz, y al fiscal Anticorrupción, Alejandro Luzón.
Según las fuentes consultadas, está “indignado por las mentiras” que, a su juicio, se han ido lanzando a lo largo del juicio oral. Prueba de ello, las numerosas veces que se ha levantado a lo largo de las declaraciones para hablar con su abogada.

Su estrategia de defensa no se va a mover un ápice de lo visto hasta ahora, como ya ha ido contando este periódico. Negará todo tipo de contraprestación. En concreto, dirá que “no hubo ni pagos en efectivo ni dádivas” y que, en su declaración en el Supremo, Aldama “miente en todas y cada una de las acusaciones”.
También manifestará una vez más su queja de que está “en indefensión” porque no le han devuelto sus dispositivos móviles, según su defensa.
Tras su turno, irá el exministro de Transportes. También tiene ganas de declarar y, al igual que Koldo García, contestará a preguntas de su abogado y del fiscal. Lleva meses estudiando la causa, la conoce a la perfección y tiene su declaración muy preparada, según precisan en su equipo. En línea con Koldo García, se intentará desvincular de todas las acusaciones.
Entre ellos sigue vigente ese pacto de no agresión, y ambos irán directos “a combatir las contradicciones” en las que podría haber incurrido Víctor de Aldama durante las siete horas de declaración.
La declaración de Aldama
Ante el juez, el comisionista decidió autoincriminarse, reconocer pago de comisiones y su pertenencia a la organización criminal. Su objetivo era mostrar colaboración con la Justicia y arrepentimiento para aminorar al máximo la pena. Fuentes del caso aseguran que, con su declaración, podría conseguir una atenuante “muy cualificada” que “podría librarle de entrar en prisión”.
En ese ejercicio habló de comisiones pagadas en efectivo y de financiación irregular en el PSOE. Cantidades que ascenderían a tres y cuatro millones de euros. “Accedía al ministerio, me reconocían, en esa mochila llevaba el dinero, solo cuando llevaba cantidad importantes, entre 50.000 y 60.000 euros lo llevaba en sobres, he llegado a llevar hasta 250.000 euros en la mochila”, aseveró.

A las preguntas de la abogada de Koldo García, no supo aclarar hasta cuándo se estuvieron produciendo esos pagos. Le llegó a reproducir su declaración en la fase de instrucción en la que dio otras fechas. Si bien, la sala cortó las preguntas porque no vieron contradicción. También le preguntó por pruebas para mostrar esos pagos, a lo que Aldama se defendió: “En las entregas en efectivo no dan un recibo, como en el banco”, zanjó.
Otro de los puntos clave de la declaración de Aldama que intentarán combatir Ábalos y Koldo versa sobre “la estructura jerárquica de la organización criminal”. Aldama la describió así: “Sánchez es escalafón uno, Ábalos escalafón dos, Koldo García, el tres y yo el cuatro. Todo lo sabía el señor presidente”, sentenció.
Aseveración que contrasta con lo dicho por la propia UCO de la Guardia Civil, que situó a Aldama en la cúspide de la organización criminal como “jefe real” porque “quien paga manda”, dijeron los agentes.
La relación de Koldo y Sánchez
Además, Aldama llegó a decir que Koldo García mantenía una relación muy estrecha con el presidente del Gobierno, y que le hablaba de forma coloquial por teléfono en su presencia llegando a decir a Sánchez expresiones como “te arranco la cabeza”.
Si bien la defensa de Koldo García, ha aseverado en la sala que el exasesor no tenía en ninguno de sus dispositivos grabado el número del presidente. Entonces Aldama, acorralado respondió: “Me estaría tomando el pelo”.
Entre esas “contradicciones”, la defensa de Koldo García también apunta a sus explicaciones sobre los pagos del piso de Plaza España para Jésica Rodríguez, expareja de Ábalos, del chalé de la Alcaidesa.
