El sistema público de pensiones afrontará en 2027 uno de los cambios más relevantes de los últimos años. Será entonces cuando concluya el calendario progresivo iniciado más de una década atrás para retrasar la edad legal de jubilación en España. A partir de ese momento, retirarse a la edad ordinaria será más exigente para buena parte de los trabajadores y también aumentarán los requisitos para percibir el 100% de la pensión.
La reforma culminará con una edad de referencia fijada en 67 años para quienes no alcancen el periodo mínimo de cotización exigido. En paralelo, quienes acrediten carreras laborales más largas podrán seguir accediendo a la jubilación a los 65 años.
Dos edades distintas según los años cotizados
Desde 2027 convivirán dos edades ordinarias de retiro:
- 67 años para quienes no lleguen a 38 años y 6 meses cotizados.
- 65 años para quienes superen ese periodo de cotización.
Con este modelo, el sistema refuerza la relación entre tiempo trabajado y acceso a la jubilación, premiando trayectorias laborales extensas.
Actualmente, 2026 actúa como año de transición, con una edad ordinaria situada en 66 años y 10 meses para quienes no alcanzan el umbral vigente de cotización.
Más difícil cobrar la pensión completa
Otro de los cambios más destacados afectará al importe de la prestación. Desde 2027 será necesario haber cotizado 37 años para cobrar el 100% de la base reguladora.
Hasta ahora, el requisito se encontraba en 36 años y medio, por lo que el nuevo escenario endurece el acceso a la pensión íntegra.
Esto significa que muchas personas que no alcancen ese tiempo cotizado verán reducida la cuantía final que recibirán al jubilarse.
Qué ocurre con quienes tienen menos años cotizados
Se mantiene el mínimo general de 15 años cotizados para generar derecho a pensión contributiva. Sin embargo, con ese periodo solo se obtiene un porcentaje parcial de la base reguladora, por lo que el importe será sensiblemente inferior al máximo posible.
En la práctica, cuantos más años cotizados acumule el trabajador, mayor será el porcentaje de pensión reconocido.
También cambia la jubilación anticipada
Las nuevas reglas impactarán igualmente en la jubilación anticipada, una vía muy utilizada en determinados sectores.
Jubilación anticipada voluntaria
Podrá solicitarse hasta dos años antes de la edad ordinaria:
- Desde los 63 años para quienes acrediten largas carreras de cotización.
- Hasta los 65 años para quienes no lleguen al umbral exigido.
Jubilación anticipada involuntaria
En casos de despido o reestructuración empresarial, el adelanto podrá ser mayor:
- Desde los 61 años para quienes cumplan los requisitos de cotización.
- Desde los 63 años para el resto de trabajadores.
Eso sí, seguirán aplicándose coeficientes reductores sobre la cuantía final de la pensión.
Jubilación parcial: otra opción que se mantiene
La jubilación parcial con contrato de relevo continuará como fórmula intermedia entre empleo y retiro definitivo. Desde 2027 podrá solicitarse hasta tres años antes de la edad ordinaria en determinados supuestos.
Esto permitirá, según cada caso, acceder desde los 62 o 64 años, combinando jornada reducida y cobro parcial de pensión.
Cambios en el cálculo de la pensión
Otra modificación relevante llegará en la forma de calcular la base reguladora. El sistema ampliará el periodo de referencia y tomará un mayor número de bases de cotización de los años previos a la jubilación.
El objetivo oficial es ajustar mejor la pensión a la trayectoria laboral real del trabajador, especialmente en carreras con altibajos salariales.
Un sistema adaptado al envejecimiento
La Seguridad Social encara estos cambios en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y la jubilación progresiva de la generación del baby boom. El reto pasa por sostener financieramente el sistema sin renunciar a la protección social.
Por ello, edad de retiro, años cotizados e importe de la pensión estarán cada vez más conectados.
Qué deben tener en cuenta los futuros jubilados
Quienes se acerquen a la jubilación en los próximos años deberán revisar con detalle su vida laboral, los periodos cotizados y las posibles opciones de retiro anticipado o parcial.
El año 2027 marcará un antes y un después: jubilarse seguirá siendo posible a distintas edades, pero las condiciones serán más exigentes que nunca para quienes quieran hacerlo antes o cobrar la pensión completa.
