El traslado de FNAC Zaragoza desde el Coso hasta la calle San Miguel no parece responder a una decisión improvisada ni a un simple cambio de escaparate. Según ha revelado El Periódico de Aragón, detrás del movimiento hay una operación que llevaba tiempo cocinándose y que mezcla tres factores: una negociación económica que no salió adelante, una nueva estrategia comercial de la cadena y el atractivo de un local más moderno en una zona que acaba de ganar protagonismo dentro del centro de la ciudad.
La tienda de FNAC Zaragoza en el Coso 25-27 forma parte del paisaje comercial de la capital aragonesa desde hace más de dos décadas. La cadena francesa abrió allí su macrotienda a finales de los años noventa, en una ubicación privilegiada, junto a plaza España y en uno de los ejes más reconocibles del centro. Ahora, como contamos ayer, la compañía prepara su mudanza al Palacio de la Luz, la antigua sede de Endesa en la calle San Miguel, con un establecimiento de menor tamaño y orientado a un modelo más ajustado a los nuevos hábitos de consumo.
Una negociación que no llegó a buen puerto
El verdadero punto de inflexión estaría en las conversaciones mantenidas entre FNAC Zaragoza y la propiedad del actual local del Coso, en manos de Zaragoza Urbana. Según fuentes del sector inmobiliario citadas por El Periódico de Aragón, ambas partes llevaban tiempo negociando un reajuste de rentas. Ese acuerdo, sin embargo, no habría prosperado.
La falta de entendimiento económico terminó de empujar una decisión que ya encajaba con la transformación interna de FNAC. La compañía lleva años revisando el tamaño y el funcionamiento de sus tiendas físicas. El viejo modelo de gran superficie, con varios niveles y mucho espacio expositivo, ha perdido parte de su lógica en un mercado donde el cliente combina la visita a tienda con la compra online, la recogida de pedidos y una relación más rápida con el producto.
En ese contexto, el Coso ofrecía ventajas evidentes, pero también limitaciones. Su ubicación sigue siendo de primer nivel. Está en una calle con un fuerte tránsito peatonal y dentro del Casco Histórico, catalogado como Zona de Gran Afluencia Turística. Eso permite una mayor libertad de horarios comerciales, incluidos domingos y festivos. Pero el local, distribuido en tres plantas, no resulta tan cómodo para los nuevos formatos comerciales.
San Miguel, el nuevo eje comercial
El futuro destino de FNAC Zaragoza será el Palacio de la Luz, el edificio de la antigua sede de Endesa en Aragón, reconvertido en un espacio residencial y comercial. La operación refuerza la nueva vida de la calle San Miguel, que ha ido ganando atractivo tras su remodelación urbana y la llegada de operadores vinculados al hogar, la decoración y el comercio de proximidad.
Cadena SER informó recientemente de la reapertura al tráfico de la plaza de San Miguel a mediados de mayo, dentro de una reforma más amplia que afecta también al Coso y que forma parte de una inversión municipal cercana a los 18 millones de euros.
El nuevo local tendría en torno a 1.500 metros cuadrados, aproximadamente la mitad de la superficie del establecimiento del Coso. Estaría organizado en dos alturas, planta calle y sótano, con una estructura más sencilla y funcional que la actual. Es decir, menos espacio, pero más eficiencia. Menos macrotienda y más punto de venta adaptado a un consumidor que ya no compra cultura, tecnología o entretenimiento de la misma manera que hace veinte años.
La mudanza no supone, por tanto, una salida del centro, sino una reubicación dentro del mismo tablero urbano. FNAC no abandona Zaragoza ni renuncia a su presencia en el casco urbano. Cambia de formato, reduce metros y busca una ubicación que puede ofrecerle costes más ajustados y una tienda más manejable.
El Coso se convierte en un local muy codiciado
La otra gran pregunta es qué ocurrirá con el espacio que deja FNAC Zaragoza. Y ahí aparece la palabra que ya circula en el sector inmobiliario y que comparten en El Periódico de Aragón: un “caramelo”. El local del Coso reúne varios elementos difíciles de encontrar juntos en el centro de Zaragoza: visibilidad, tamaño, ubicación estratégica y ventajas normativas por su posición en una zona de gran afluencia turística.
Eso lo convierte en una pieza especialmente atractiva para grandes marcas, sobre todo del sector de la moda, acostumbradas a buscar locales amplios, céntricos y con capacidad para convertirse en escaparate urbano. La distribución en tres plantas puede ser un obstáculo para determinados operadores, pero no necesariamente para enseñas con músculo comercial suficiente y capacidad para adaptar el espacio a sus necesidades.
El movimiento coincide, además, con un momento de transformación en el eje Coso-San Miguel. Las obras urbanas, los cambios de movilidad y la llegada de nuevos operadores están redefiniendo una parte esencial del centro zaragozano. La salida de FNAC del Coso no es solo una noticia comercial: es también una señal de cómo están cambiando las calles donde Zaragoza compra, pasea y construye su vida cotidiana.
Una salida todavía sin confirmación oficial definitiva
Aunque el traslado se da prácticamente por hecho en el sector, la operación aún no se ha cerrado de forma oficial en todos sus extremos. Según la información disponible, FNAC mantiene abiertas las conversaciones con la propiedad del local del Coso y no descarta públicamente ninguna opción, incluida la continuidad.
