El juicio en el Tribunal Supremo (TS) por las presuntas comisiones ilegales en la adquisición de mascarillas en la pandemia se venía saldando con declaraciones de testigos que apuntalan la causa por presunta financiación irregular en el PSOE que investiga en secreto la Audiencia Nacional desde el pasado noviembre. Este miércoles era el turno de Víctor de Aldama, que ha declarado como imputado, y que se ha distinguido en la instrucción y en apariciones en medios por sus acusaciones al Partido Socialista de financiación irregular. Y no ha defraudado.
Aldama, que ha relatado que entregaba dinero en metálico presuntamente pagado por constructoras a cambio de adjudicaciones públicas, ha sostenido que actuaba como “vehículo para hacer donaciones” al partido. “Koldo me dijo: Tenemos que ver cómo podemos ayudarnos y obtener un rendimiento para la financiación del partido“, ha dicho.
El comisionista entregaba dinero en efectivo a Koldo García, que se encargaba de “hacer las asignaciones para que se hicieran las donaciones”. En concreto, repartía el dinero que le daba Aldama entre muchas personas y cumplir así los requisitos legales de las donaciones, ha interpretado el acusado. El comisionista ha detallado que entregó en esa época 1,8 millones, y que sería “fácil” cotejarlo con el aumento de las donaciones en ese periodo.

Pues bien, este aumento está documentado y da credibilidad a la declaración de Aldama. Según las Cuentas del PSOE de 2020, las donaciones y legados pasaron de 275.616,67 euros en 2019 a 837.506,10 euros en 2020, lo que supone un incremento del 204%, mucho más llamativo si se tiene en cuenta que fue en plena pandemia, y cuando el resto de partidos sufrieron una caída.
Desplome en el resto de partidos
Especialmente el PP, que pasó de 276.446 euros en donaciones en 2019 a 3.120 euros en 2020, un desplome del 98%.
También es muy llamativa la caída de Podemos, del 42%, de 64.960,84 euros en 2019 a 37.653,51 euros en 2020. Por su parte, Vox tuvo un descenso apreciable, del 21,54%, de recibir 6,5 millones en 2019 a 5,1 millones en en 2020.
Sánchez: ‘el 1’
Aldama ha señalado a Pedro Sánchez como el 1 de la trama y ha afirmado que “el presidente sabía todo lo que hacíamos”, según le respondió a Koldo a su pregunta de “si esto lo sabía el presidente”. El empresario ha presentado a Koldo como el hombre de Sánchez y por lo tanto con interlocución directa con todos los ministros.
También ha relatado que se quería destinar “una parte para el partido” de la venta de los edificios de la SEPI. Esta operación en la que se ofreció a intermediar por 250 millones, no se consumó, pero como ha desvelado Artículo14, se llegó a informar a los empleados de la SEPI de que se mudaban.
Venta de los edificios de la SEPI
El Mundo ha revelado que hubo una primera oferta preliminar el 24 de abril de 2019 del fondo Platinum Real Estate de Hong Kong, y este medio ha informado de que trabajadores detectaron un intento de compra por parte del IE, en el que Begoña Gómez era directora del Africa Center, lo que este jueves ha refrendado Aldama.
De esta operación, que María Jesús Montero dijo desconocer en el Senado, Montero avisó a José Luis Ábalos, ha declarado Aldama, y ha añadido que “una parte iba a ser para el partido”.
Cupos de petróleo de Venezuela
Además, Aldama también ha detallado maniobras para la financiación irregular del PSOE con cupos de petróleo de Venezuela, que ha recordado que en la Audiencia Nacional ha aportado un sobre con cupos de petróleo, y ha aludido a un millón que “se iba repartir después pagar de la financiación de la Internacional Socialista al señor Ábalos y al señor Koldo García”.
Estos indicios que ha aportado Aldama, que ha reconocido además haber pagado comisiones a Ábalos y Koldo por valor de entre tres y cuatro millones de euros, se han sumado a los que han aportado Joseba García, el hermano de Koldo García, y la empresaria Carmen Pano, y se suman al informe patrimonial de Ábalos que realizó la UCO sobre los pagos irregulares en el PSOE que manejaban al menos dos gerentes –Mariano Moreno Pavón y Ana María Fuentes Pacheco– dos secretarios de organización -Ábalos y Santos Cerdán- y empleadas de Ferraz -el caso de Celia Rodríguez Alonso, trabajadora de la Secretaría de Organización y de Covadonga San Pedro Pascual-.
“Chistorras, soles y lechugas”
A este manejo masivo de efectivo se añade la operativa del entorno de Ábalos de presunto blanqueo con el PSOE de Navarra y Ferraz y el trasiego de “chistorras, soles, lechugas y folios”.
La pieza separada en la que el juez Ismael Moreno investiga las cuentas del PSOE a instancias del TS y tras considerar que hay indicios “potencialmente delictivos”, podría acabar con la imputación del partido como persona jurídica. La Audiencia Nacional analiza los descuadres detectados por la UCO y la procedencia de los fondos, sobre todo, las donaciones en metálico.
El magistrado del Supremo Leopoldo Puente advirtió de la posible “procedencia ilícita o incluso delictiva” de los gastos (tickets de comidas o viajes) que Ábalos y Koldo pasaban al partido, una posible vía de blanqueo del dinero procedente de las mordidas.
“Máxime cuando, al parecer, una persona (Koldo García, sin cargo orgánico en el partido) podía encargarse de gestionar la liquidación de gastos efectuados, no por él sino por terceros” como su exmujer o su hermano.
Maniobras con las donaciones
La procedencia de los fondos con los que después se liquidaban gastos también está bajo sospecha. El propio PSOE trasladó al juez que, entre 2017 y 2024, sacó hasta un millón de euros de su cuenta bancaria para después reintegrar los gastos adelantados por sus altos cargos en comidas y viajes. El exgerente del PSOE admitió que parte de esos fondos procedían de las subvenciones obtenidas por el partido, pero también de la “cuenta de donaciones”, que “en ocasiones” se nutría de entregas “en metálico”.
El dinero también salía del PSOE en 2020, año en el que el partido hizo una donación colectiva para proyectos de investigación del Covid para el Instituto de Salud Carlos III de cerca de un millón de euros.
