Venezuela

La visita de Delcy Rodríguez a España agita Bruselas: el Gobierno podría vulnerar las sanciones que la mantienen vetada en la UE

Bruselas mantiene congelados sus bienes y prohibida su entrada, pero el Gobierno de Sánchez confía en que la visita contribuya a levantar las restricciones. En diciembre, la UE renovó las sanciones contra Rodríguez

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¿Puede pisar Delcy Rodríguez suelo español?
Efe

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, visitará España el próximo 4 y 5 de noviembre. Es una de las invitadas a la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en Madrid y será la primera visita de Delcy Rodríguez como presidenta a nuestro país desde que, en 2020, aterrizara en Barajas en el ya conocido como Delcygate.

Por aquel entonces Nicolás Maduro todavía era el presidente en Venezuela y Rodríguez, su mano derecha. Era la ministra de Hidrocarburos y vicepresidenta del régimen. Su visita a España provocó una lluvia de críticas contra el Gobierno por permitir su entrada siendo una de las 25 personalidades ligadas al chavismo y castigadas por la Unión Europea.

Delcy Rodríguez, nombrada comandante jefe de Venezuela
Delcy Rodríguez, nombrada comandante jefe de Venezuela
EFE

Entonces, la visita no gustó nada en Bruselas, que optó por la prudencia y prefirió ignorar que España violara las sanciones impuestas e implícitamente aceptadas por los Veintisiete. Así se establece en el artículo 20 del Consejo del 13 de noviembre de 2017 en el que se tomaron medidas restrictivas debido a la situación en Venezuela.

Delcy Rodríguez, con las sanciones europeas intactas

La nueva visita se produce 6 años más tarde, con Maduro arrestado en Estados Unidos y con Delcy Rodríguez como nueva presidenta nombrada a dedo desde Washington. El Gobierno español lo anunció este martes en boca del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que preparado para las preguntas, dejó claro nada más empezar a hablar que se “seguirán todas las reglas” y que “irán otros muchos líderes de Estado”.

La visita de Rodríguez forma parte de una estrategia mucho más amplia del Gobierno, que busca desde hace años atar más los lazos con Iberoamérica. Sin embargo, el hecho de que haya habido una “transición” forzada en Venezuela no significa que la Unión Europea haya cambiado de opinión sobre la dirigente, que sigue sancionada por la Unión Europea.

Aunque su visita inquieta en Bruselas, en los pasillos comunitarios pueden hacer muy poco para frenarla. Todos los asuntos en materia exterior dependen de cada uno de los Estados Miembro y el Ejecutivo Comunitario fía a la buena intención de los Veintisiete su aplicación. Este periódico se ha puesto en contacto con el departamento que dirige Kaja Kallas, que de momento, prefiere guardar silencio. 

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Nicolás Maduro saludando a su entonces vicepresidenta, Delcy Rodríguez
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El nombre de Delcy Rodríguez continúa en la lista

La Unión Europea considera que Delcy Rodríguez es responsable de “menoscabar la democracia y el Estado de Derecho en Venezuela, en particular mediante la usurpación de las competencias de la Asamblea Nacional y su utilización para atacar a la oposición e impedirle su participación en el proceso político”. Así lo estableció en 2018 y así lo mantiene hoy.

REGLAMENTO UE CONSEJO MEDIDAS RESTRICTIVAS VENEZUELA

De hecho, estas sanciones se han prorrogado en varias ocasiones y el nombre de la ahora presidenta sigue figurando en la lista. La última vez que la Unión Europea renovó estas sanciones fue hace menos de 6 meses: el pasado 15 de diciembre. Salvo sorpresa mayúscula y giro inesperado, las sanciones contra ella se mantienen hasta, por lo menos, el 10 de enero de 2027.

El Gobierno de Sánchez, sin embargo, prefiere olvidar este detalle. De hecho, el objetivo de Moncloa es precisamente invertir la situación: que la Unión Europea levante las sanciones contra Rodríguez y ésta pueda moverse libremente por el espacio comunitario. De hecho, el Ejecutivo español cree que el hecho de que Delcy Rodríguez sea ahora la presidenta del país hace que la situación sea diferente.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ya ha defendido esta idea desde hace tiempo y ante las cámaras. “Las sanciones nunca son un fin (…) Son un medio para que se produzca este diálogo amplio, pacífico y democrático en Venezuela. Si se están dando pasos hacia ello, la UE tiene que darlos también”, aseguraba el pasado 20 de febrero.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez
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La intención de Miraflores

La misma intención tiene el ejecutivo interino venezolano, que espera que, con el beneplácito de Washington, se corten las sanciones que asfixian a la mandataria. Estados Unidos ya la ha sacado de su lista negra, y desde el Palacio de Miraflores esperan que a esta iniciativa se sumen otros muchos gobiernos. La visita de la presidenta podría servir para abrir una brecha en estas sanciones y reabrir un viejo debate en la Unión Europea.

Sin embargo, hoy por hoy su entrada está prohibida y sus bienes en suelo europeo, congelados. Pero ya entonces la Comisión Europea prefirió mantenerse en los márgenes y se limitó a echar balones fuera sobre la posible violación de las sanciones impuestas a la entonces vicepresidenta del Gobierno de Maduro.