“Ya no seré más un chico majo”, posteó Donald Trump en un post en su red Truth Social, junto a una imagen generada con Inteligencia Artificial sosteniendo un rifle de asalto, mientras de fondo volaban por los aires instalaciones bombardeadas en Irán. Ante el estancamiento de las negociaciones en un conflicto que dos meses después entra en una fase de desgaste, el presidente estadounidense exige ahora al régimen iraní que “mejor empiecen a ser inteligentes pronto”.
Según publicó el Wall Street Journal, el líder republicano estaría valorando junto a sus colaboradores más estrechos la extensión del bloqueo de los puertos iraníes, lo que evitaría que el régimen iraní exporte petróleo, una de sus principales fuentes de financiación. Tanto Washington como Teherán consideran que el tiempo juega a su favor, ya que ambos bandos disponen de mecanismos de presión efectivos.
Irán, a “colapsar”
“No saben cómo firmar un acuerdo no nuclear”, escribió Trump en su post, en una apelación directa a la petición expresa de que el régimen iraní renuncie a una de sus causas centrales. De acuerdo al periódico estadounidense, la Casa Blanca asume que el retorno a la guerra supone un riesgo significativo, mientras que el actual bloqueo sirve para llevar a Irán al “estado de colapso”.
𝗗𝗼𝗻𝗮𝗹𝗱 𝗝. 𝗧𝗿𝘂𝗺𝗽 𝗧𝗿𝘂𝘁𝗵 𝗦𝗼𝗰𝗶𝗮𝗹 𝗣𝗼𝘀𝘁 𝗼𝗻 𝗜𝗿𝗮𝗻 𝗕𝗲𝗹𝗼𝘄 – 𝟬𝟰:𝟬𝟱 𝗔𝗠 𝗘𝗦𝗧 𝟬𝟰.𝟮𝟵.𝟮𝟲
Iran can’t get their act together. They don’t know how to sign a nonnuclear deal. They better get smart soon! President DJT pic.twitter.com/Fbpthge7DI
— Commentary Donald J. Trump Posts From Truth Social (@TrumpDailyPosts) April 29, 2026
Trump estaría recibiendo asesoramientos contradictorios. Por un lado, voces del ala dura, como el senador Lindsey Graham, le insisten en seguir presionando a Irán, mientras influyentes empresarios le alertan de las consecuencias económicas de su estrategia. Mantener el Estrecho de Ormuz cerrado supone un continuo incremento de los precios del petróleo, cuyas consecuencias se sienten en las economías domésticas de todo el mundo y en las exportaciones.
Pese a que el régimen iraní insiste en que su objetivo no es lograr bombas atómicas, mantiene almacenados unos 440 kilos de uranio enriquecido a un 60% de pureza, un nivel muy cercano a la obtención de dicho armamento. Para Trump, la condición de congelar el plan nuclear durante al menos 20 años es un requerimiento innegociable. Washington cree que la estrategia actual hará ceder al régimen iraní, cuya divisa se sigue desplomando. Este miércoles, el cambio se situó en 1,8 millones de reales iraníes por 1 dólar, lo que ahoga más si cabe el poder adquisitivo de la ciudadanía en Irán.
Washington necesita más dinero para la guerra
Mientras tanto, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, compareció ante un comité del congreso el miércoles por primera vez desde que las fuerzas estadounidenses e israelíes atacaron Irán el 28 de febrero. Los demócratas han cuestionado el conflicto, calificándolo de “guerra de elección” que carece de la aprobación del Congreso. A la Administración Trump le preocupa la impopularidad de la guerra, que se podría traducir en un revés en las próximas elecciones de medio mandato.

La audiencia ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes se debatió la propuesta de presupuesto militar del gobierno para 2027, que elevaría el gasto en defensa a la cifra histórica de 1,5 billones de dólares. Hegseth y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, hicieron hincapié en la necesidad de obtener más drones, sistemas de defensa antimisiles y buques de guerra. Durante la guerra, Estados Unidos y sus aliados hicieron un uso masivos de baterías antiaéreas para repeler los continuos ataques con drones y misiles balísticos iraníes.
La guerra continúa
“No consideramos que la guerra haya terminado”, indicó el portavoz iraní Amir Akraminia, que insistió en que su país “no tiene confianza en América”. Y avisó: “Tenemos todavía muchas cartas que no hemos usado, métodos de combate basados en dos años de experiencia en la guerra, que nos permitirán responder ante los enemigos más decididamente”. Por ahora, nadie vislumbra la reanudación de las negociaciones bilaterales directas en Islamabad bajo mediación paquistaní.

En la última propuesta enviada por Irán a los intermediarios pakistaníes, se aclararon las líneas rojas respecto a la cuestión nuclear o el Estrecho de Ormuz. Teherán buscaba un levantamiento del bloqueo estadounidense sobre sus puertos a cambio de reabrir el estrecho, relegando la negociación nuclear a futuros contactos. Desde el Golfo Pérsico, Qatar alertó de un “congelamiento del conflicto” si no se llega a una solución próximamente. Ante la incertidumbre, el precio del barril de petróleo se sigue encareciendo.
