Donald Trump inició su segundo mandato en enero de 2025 con un respaldo por parte del 47% de los estadounidenses. Dieciséis meses después, esa cifra se sitúa en el 34%, la más baja de su actual presidencia. Este descenso pone de manifiesto el coste político de una guerra impopular, el aumento de los precios del combustible y la inquietud de los estadounidenses.
Las cifras proceden de una encuesta de Reuters/Ipsos realizada del viernes al lunes, en la que se entrevistó a 1.269 adultos estadounidenses de todo el país. Aunque puntualizan que la mayoría de las entrevistas del sondeo se realizaron antes del intento de magnicidio durante la Cena de los Corresponsales, que podría tener más consecuencias en la siguiente. Eso sí, los datos se dan a conocer en un momento de considerable vulnerabilidad para un presidente que ganó las elecciones de 2024 con una gran promesa: bajar los precios.
El factor Irán
El punto de inflexión, según la mayoría de los indicadores, fue el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una oleada de ataques sorpresa contra Irán. El conflicto, que desde entonces se ha enfriado tras un alto el fuego a principios de este mes, dejó, no obstante, un daño económico que aún persiste. Los precios de la gasolina en EE UU se han disparado más de un 40% desde que comenzaron los ataques, alcanzando aproximadamente 4,18 dólares el galón. El bloqueo del Estrecho de Ormuz por parte de las autoridades iraníes sigue impidiendo que la mayoría de los envíos de petróleo salgan del Golfo Pérsico, lo que mantiene elevados los precios de la energía a medida que disminuyen las reservas mundiales.
El coste político de la guerra ha sido directo y cuantificable. Según Reuters/Ipsos, solo el 34% de los estadounidenses aprueba el conflicto de EE UU con Irán, frente al 38% de mediados de marzo. Solo el 22% aprueba la gestión de Trump en materia de coste de la vida, lo que supone un descenso de cuatro puntos con respecto a la encuesta anterior. Su valoración general en materia económica, situada en el 27%, se sitúa por debajo de cualquier dato registrado durante todo su primer mandato y, cabe destacar, incluso por debajo del momento más bajo de Joe Biden en este mismo indicador.
Los republicanos y Trump
Quizás más revelador que la cifra principal es de dónde proviene la erosión. Aunque el 78% de los republicanos sigue respaldando a Trump, la encuesta de Reuters/Ipsos revela que el 41% de su propio partido desaprueba su gestión del coste de la vida. Esa disidencia interna, escenifica el malestar dentro de una coalición que, en gran medida, se ha mantenido unida ante las polémicas de Trump anteriores.
El panorama entre las estadounidenses y los votantes más jóvenes es más marcado. Las mujeres -un grupo cuyo apoyo ayudó a que Trump volviera a la Casa Blanca- registran ahora niveles de desaprobación más altos que los hombres. Los votantes más jóvenes, las minorías étnicas y aquellos con niveles de educación más altos muestran una desaprobación notablemente elevada. Incluso los votantes de más edad, tradicionalmente un electorado republicano fiable, parecen más reservados en su apoyo que en momentos anteriores de su presidencia.
Los votantes independientes registrados, que probablemente serán decisivos en las elecciones de mitad de mandato de noviembre, se inclinan actualmente por los demócratas por 14 puntos -un 34% frente a un 20 %- cuando se les pregunta por sus intenciones de voto para el Congreso, según la encuesta de Reuters/Ipsos. Uno de cada cuatro sigue indeciso.
La media de las encuestas de RealClearPolitics muestra una erosión constante desde los primeros días del segundo mandato. El 27 de enero de 2025, la aprobación de Trump se situaba en el 50,5%. Desde entonces ha caído al 40,9%, mientras que la desaprobación ha subido del 44,5% al 56,6 % -una diferencia de aproximadamente 15 puntos-.
