España sigue avanzando con paso firme en el Mundial de 2026. Tras superar con autoridad a Austria, la selección ya está en octavos de final, donde le espera Portugal. Por ahora, la trayectoria de La Roja tampoco conoce la derrota en el campeonato de la igualdad. Los datos vuelven a situar a España ligeramente por delante de su próximo rival, aunque. También en materia de igualdad y derechos de las mujeres ambos países parten desde posiciones muy similares dentro del contexto europeo. Los dos cuentan con una legislación avanzada, una elevada presencia femenina en las instituciones y unos indicadores sociales que los sitúan muy por delante de la media mundial.
El primer vistazo apunta a la representación política. Según el informe Women in Politics 2026, elaborado por ONU Mujeres y la Unión Interparlamentaria, España mantiene un Gobierno paritario, con mujeres al frente del 50% de los ministerios. Portugal se queda algo por detrás: seis de sus dieciséis ministerios están dirigidos por mujeres, lo que supone un 37,5%.
La diferencia también se refleja en el Parlamento. En España, las mujeres ocupan el 44% de los escaños, mientras que en Portugal representan el 36,5% de la Asamblea de la República, con 84 diputadas de un total de 230. Aunque el porcentaje portugués continúa creciendo, España mantiene una de las representaciones femeninas más elevadas de Europa.

Dos países con marcos legales muy desarrollados
Si hay un terreno donde ambos países juegan prácticamente al mismo nivel es el legislativo. España cuenta con el 100% de los marcos legales que ONU Mujeres considera necesarios para promover, aplicar y supervisar la igualdad de género y combatir la violencia contra las mujeres. Portugal alcanza el 88,9%, una de las cifras más altas de Europa y muy por encima de la mayoría de países analizados durante este Mundial.
Las diferencias también son reducidas cuando se observan los indicadores de violencia de género. En España, el 2,9% de las mujeres de entre 15 y 49 años declaró haber sufrido violencia física o sexual por parte de una pareja actual o anterior durante los doce meses previos a la encuesta realizada en 2018. En Portugal, ese porcentaje asciende al 4,4%, una cifra superior, aunque relativamente próxima a la española.
Si la comparación se amplía a la violencia sufrida a lo largo de la vida, Portugal presenta incluso mejores resultados. Según el Banco Mundial, el 9,8% de las mujeres portuguesas ha sufrido violencia por parte de una pareja íntima alguna vez, frente al 18,3% registrado en España. Ambos países se sitúan por debajo de la media mundial, estimada en el 27%, pero el dato portugués destaca especialmente dentro del contexto europeo.

Diferencias pequeñas
Las similitudes continúan en otros indicadores sociales. Portugal registró siete nacimientos por cada mil adolescentes de entre 15 y 19 años en 2023, una cifra ligeramente superior a la española, situada en torno a cinco por mil. Ambos países, además, cuentan con sistemas sanitarios consolidados y presentan niveles muy bajos de mortalidad materna.
También comparten algunos desafíos. En Portugal, las mujeres dedican el 17,8% de su tiempo al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, frente al 10,2% de los hombres. En España la diferencia es muy parecida: ellas destinan el 19% de su tiempo a estas tareas, mientras que los hombres emplean el 8,6%.
Si este España-Portugal se resolviera únicamente a partir de los indicadores de igualdad, el partido sería uno de los más equilibrados del torneo. Portugal demuestra que comparte con España buena parte de los avances alcanzados durante las últimas décadas y figura entre los países europeos más comprometidos con la igualdad de género.
Sin embargo, la mayor presencia de mujeres tanto en el Gobierno como en el Parlamento y un desarrollo legislativo algo más completo permiten a España conservar una ligera ventaja. En este Mundial de la igualdad, el marcador podría cerrarse con un 2-1 para la selección española.

