La derrota republicana en las elecciones de mitad de mandato comienza a tener consecuencias en la Casa Blanca. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este viernes la salida de Susie Wiles como jefa de Gabinete y su sustitución por Stephen Miller, uno de sus asesores más cercanos y representante del sector más duro de su Administración.
El mandatario ha comunicado la decisión a través de Truth Social, apenas tres días después de que los demócratas recuperaran el control de la Cámara de Representantes y del Senado. Miller, hasta ahora subjefe de Gabinete, asumirá sus nuevas responsabilidades el próximo lunes 9 de noviembre.
“Me complace anunciar que Stephen Miller, actual subjefe de gabinete de la Administración Trump y uno de mis asesores de mayor confianza, asumirá el cargo de jefe de gabinete a partir del lunes 9 de noviembre de 2026”, ha escrito el presidente.

Wiles, de 68 años, no abandonará completamente la Casa Blanca, sino que pasará a integrarse en su operación política. Trump ha agradecido públicamente su trabajo y ha asegurado que ha desempeñado sus funciones de manera excepcional.
Por su parte, la hasta ahora jefa de Gabinete también se ha despedido mediante un comunicado en redes sociales. “Hoy es mi último día como jefa de Gabinete de la Casa Blanca”, ha anunciado, antes de reivindicar los avances de la Administración en materia de inmigración, fiscalidad y economía.
Today is my last day as White House Chief of Staff.
Serving President Trump in the White House has been the honor of a lifetime. I’m so proud to have been a part of what we’ve accomplished together from securing our border and cutting taxes to strengthening our economy and…
— Susie Wiles (@SusieWiles47) November 6, 2026
Wiles ha asegurado que servir al presidente ha sido uno de los mayores honores de su vida y ha dedicado unas palabras de agradecimiento a sus compañeros. Asimismo, ha dejado claro que su lealtad a Trump permanecerá intacta pese al cambio de responsabilidades.
La salida de Wiles supone un movimiento muy llamativo por su trayectoria dentro del Partido Republicano. Considerada una de las principales artífices de la victoria electoral de Trump en 2024, se convirtió en enero de 2025 en la primera mujer de la historia estadounidense en ocupar la jefatura de Gabinete de la Casa Blanca.
Conocida por su discreción y capacidad organizativa, la estratega había participado anteriormente en importantes campañas republicanas, incluidas las de Rick Scott y Ron DeSantis en Florida.
Su sustitución por Miller, uno de los principales impulsores de las políticas migratorias más restrictivas de Trump, apunta a un endurecimiento del núcleo de poder presidencial en un momento de especial debilidad política para los republicanos.
El relevo llega después de unos comicios que han alterado el equilibrio en Washington y que obligarán al presidente a afrontar la segunda mitad de su mandato con un Congreso controlado por la oposición.

