Tras la intervención militar en Venezuela y la captura de su presidente Nicolás Maduro, los siguientes países en la lista de deseos de Donald Trump están en máxima alerta. Durante la campaña electoral y tras su toma de posesión, el presidente estadounidense proclamó su intención de anexionarse Groenlandia o el Golfo de México. Pero a diferencia de la tibieza de la mayoría de líderes mundiales ante los desdenes de Trump, dos líderes femeninas plantan cara a sus aventuras geopolíticas: Claudia Sheinbaum y Mette Frederiksen.
“Somos un país libre, independiente y soberano”, exclamó la presidenta mexicana, en respuesta a las acusaciones subidas de tono de Trump en los días posteriores a la detención de Maduro en Caracas. El presidente estadounidense volvió a condenar la inseguridad del país vecino, y acusó a Sheinbaum de ser excesivamente tibia para enfrentar a los cárteles de la droga.

La intervención de Washington en Venezuela abrió la caja de pandora sobre el temor a más operaciones similares en otros países de América Latina. A pesar de que muchos países sufren crisis por el narcotráfico, pandillas armadas violentas, migraciones masivas o pobreza, la guerra entre estados era un fenómeno desconocido en las últimas décadas.
La mexicana Claudia Sheinbaum
Claudia Sheinbaum rechazó nuevamente la oferta de su homólogo norteamericano para combatir el narcotráfico, que en regiones como Sinaloa provoca baños de sangre por los continuos enfrentamientos entre grupos rivales. La presidenta mexicana ofrece coordinación, pero no subordinación. Insiste en que su ejecutivo trabaja para contener la violencia, pero “ellos (EE UU) también tienen que hacer su parte”.

“Lo que tiene que hacer el presidente de Estados Unidos es detener las armas que están pasando a México, y no lo está haciendo”, dijo José Manuel López, habitante de Culiacán. Es una exigencia constante del Ejecutivo de Sheinbaum, ya que el tráfico de armas sofisticadas por la frontera engrosa la maquinaria de guerra de los carteles de la droga, que cuentan con armamento similar al de un ejército regular. Trump ha vuelto a amenazar con atacar por vía terrestre a los cárteles de la droga en suelo mexicano.
Sobre migración y las amenazas de deportación masiva de Trump al principio de su mandato, la presidenta mexicana se mantuvo a la defensiva desde el primer momento. “Nuestros paisanos y paisanas son héroes y heroínas”, dijo Sheinbaum al defender a los migrantes mexicanos ante los planes de Trump de deportar alrededor de un millón de personas al año y de presionar a México con aranceles de hasta 25%.

La danesa Mette Frederiksen
Desde Copenhague, Mette Frederiksen se erige como la otra líder internacional que se muestra combativa ante Trump. “Tengo que decir esto de manera muy directa a Estados Unidos. No tiene absolutamente ningún sentido hablar de la necesidad de que Estados Unidos se haga con Groenlandia. Estados Unidos no tiene derecho a anexionar ninguno de los tres países del Reino”, espetó la premier danesa ante las insinuaciones del presidente estadounidense, que ahora centra su interés en la estratégica isla.
Si bien Frederiksen mantuvo durante 2025 el equilibrio para preservar la histórica alianza estratégica de su país con Washington, utiliza un lenguaje claro y directo para ahuyentar las fantasías de Trump. “Insto encarecidamente a Estados Unidos a que ponga fin a las amenazas contra un aliado históricamente cercano y contra otro país y otro pueblo que han dicho muy claramente que no están en venta”, insistió.

Frederiksen ha respondido a las nuevas amenazas recordando que ya existe un amplio acuerdo de defensa (firmado en 1951), que da a EE UU un acceso militar muy amplio en Groenlandia, y que no hay justificación para hablar de anexión o “toma” del territorio. Groenlandia y Dinamarca exigen un encuentro con el secretario de estado norteamericano Marco Rubio para intentar calmar las aguas.
En tono mucho más moderado, la alta representante de la UE Kaja Kallas se limitó a pedir “calma y moderación a todos los actores” tras la crisis desatada en Venezuela. La jefa de la diplomacia exterior de la UE recordó que, en cualquier circunstancia, deben respetarse “los principios del Derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas”. Y agregó en su comunicado: “La UE hace un llamamiento para evitar una escalada y garantizar una solución pacífica a la crisis”.


