EE UU

Usha Vance, en el centro de la batalla electoral entre J.D. Vance y Abdul El-Sayed: “No vuelvas a hablar de mi mujer”

El origen indio de la segunda dama entra en la campaña de Michigan después de que el candidato demócrata cuestionara el discurso identitario del vicepresidente

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JD Vance y Usha Vance
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La campaña para las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos está elevando el tono y Michigan se ha convertido en uno de sus principales campos de batalla. El vicepresidente J.D. Vance ha entrado de lleno en la disputa por el Senado con duros ataques contra el candidato demócrata Abdul El-Sayed, un enfrentamiento que ha terminado arrastrando a Usha Vance, esposa del vicepresidente, cuyo origen indio fue utilizado por el aspirante demócrata para cuestionar el discurso de su marido.

El-Sayed, de 41 años, dio la sorpresa el pasado 5 de agosto al imponerse en las primarias demócratas a Haley Stevens, que partía con el respaldo de buena parte del partido. Epidemiólogo, antiguo responsable de Salud de Detroit y presentador de varios podcasts, es hijo de inmigrantes egipcios y musulmán. Ahora aspira a representar en el Senado a Michigan, uno de los estados más disputados del país, donde republicanos y demócratas se juegan una carrera especialmente relevante para el equilibrio de fuerzas en Washington.

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El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, junto a su esposa Usha Vance e hijos a su llegada a Roma
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Su religión se ha convertido en uno de los asuntos centrales de los ataques republicanos. Durante la campaña han reaparecido unas declaraciones pronunciadas por El-Sayed en 2022 en un acto del Consejo de Relaciones Americano-Islámicas. Entonces relacionó distintos episodios de discriminación y violencia racial de la historia estadounidense con medidas más recientes contra los musulmanes, entre ellas una enmienda aprobada en Oklahoma para impedir que los tribunales recurrieran a la sharia. Sus adversarios han utilizado aquellas palabras para acusarle de querer introducir la ley islámica en Estados Unidos.

J.D. Vance recuperó esa controversia durante un acto celebrado el 21 de agosto. El vicepresidente aseguró que le habría gustado regresar al pasado para contarle a su abuelo, al que llamaba “Papaw”, que existía un político que decía representar a los trabajadores mientras defendía, según su versión, la sharia y calificaba de supremacistas blancos a quienes la criticaban. La respuesta de El-Sayed trasladó inmediatamente el enfrentamiento político al terreno familiar. “¿Creemos que JD se lleva a Usha con él al pasado para conocer a Papaw, o no…?”, escribió en redes sociales.

La referencia fue entendida como una alusión a los orígenes indios de Usha Vance y como una insinuación de que los abuelos del vicepresidente podrían no haber aceptado a la mujer con la que se casó su nieto. Usha decidió responder días después durante una entrevista en Fox & Friends. “Tengo que admitir que me dio un poco de risa”, aseguró. Aunque explicó que nunca llegó a conocer a los abuelos de su marido, destacó la relación que mantiene con el resto de la familia Vance. “Nunca han sido otra cosa que increíblemente cariñosos”, señaló antes de añadir que le habría gustado conocer a los abuelos de JD.

Usha Vance pronuncia un discurso durante el 113º Almuerzo Anual de la Primera Dama en Washington.
EFE

Lejos de apagarse, el enfrentamiento continuó esta semana. Durante un acto político celebrado el lunes 31 de agosto en Sterling Heights, Vance endureció considerablemente sus ataques contra El-Sayed. El vicepresidente vinculó al candidato demócrata con “simpatizantes terroristas”, recuperó la controversia generada por sus declaraciones después del ataque de marzo contra una sinagoga en los alrededores de Detroit y terminó lanzándole una advertencia directa: “Lo que quieras decir, Abdul, no digas el nombre de mi esposa, porque es demasiado buena para ti”.

El-Sayed intentó explicar posteriormente en CNN qué pretendía expresar con su comentario. Según sostuvo, su crítica no iba dirigida contra Usha, sino contra la visión política de su marido. “Lo que quería decir sobre su esposa es que se adhiere a una filosofía política según la cual algunas personas serían, en cierto modo, más estadounidenses que otras”, afirmó. Meses antes, además, el demócrata había recibido críticas por su reacción al ataque contra la sinagoga, después de señalar que “las personas heridas lastiman a los demás”, unas palabras que posteriormente reconoció que habían sido inoportunas.

Usha Vance ha quedado en medio de una de las campañas más tensas de estas elecciones legislativas. Hija de inmigrantes indios, abogada y casada con Vance desde 2014, la segunda dama ha aparecido en otras ocasiones en los debates sobre inmigración e identidad que atraviesan al movimiento político de su marido.

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