Los líderes de la Unión Europea se reúnen en Bruselas este jueves y viernes para debatir el próximo presupuesto comunitario, la migración, los precios de la energía, la ampliación y el apoyo a Ucrania. Todo en un Consejo Europeo que estará marcado por las diferencias entre los 27 sobre las prioridades de financiación y el calendario para alcanzar un acuerdo.
La cumbre brindará a los líderes su primera oportunidad de responder a la propuesta presupuestaria irlandesa que prevé recortes por valor de 159.000 millones de euros. Las negociaciones sobre el presupuesto a largo plazo de la UE, que entrará en vigor en 2028, ya se inician con la resistencia de varias capitales, especialmente en lo que respecta a la presión para alcanzar un acuerdo antes de que finalice 2026.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha presionado para que se alcance un acuerdo en diciembre, antes de las elecciones en Francia, Italia y Polonia en 2027, que podrían complicar las negociaciones. Sin embargo, los gobiernos se han resistido a comprometerse con ese plazo, argumentando que acelerar el proceso podría debilitar sus posiciones negociadoras.

Según el borrador de conclusiones al que ha tenido acceso el medio Politico, el último texto aboga por un “acuerdo oportuno”, en lugar de comprometer explícitamente a los líderes a alcanzar un acuerdo antes de que termine el año.
Italia ha dejado claro que no aceptará un presupuesto que socave sus intereses. Este mismo miércoles, la primera ministra, Giorgia Meloni, indicó que Roma solo firmaría un acuerdo si resultaba beneficioso para Italia. También advirtió contra los recortes en la Política Agrícola Común (PAC), la política pesquera y la política de cohesión, que calificó de esenciales para la autonomía estratégica de Europa.
I numeri sul calo degli arrivi irregolari dimostrano che l’alternativa alle porte aperte è sempre esistita, ma per anni si è scelto di non perseguirla. pic.twitter.com/K7MrrSrRIA
— Giorgia Meloni (@GiorgiaMeloni) October 14, 2026
La migración vuelve a la agenda
La migración será otro de los temas clave de este Consejo. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, instará a los líderes de la UE a reforzar la respuesta del bloque ante las llegadas irregulares. En una carta dirigida a los líderes de los 27 Estados miembros a la que tuvo acceso Politico, Von der Leyen pidió un marco de respuesta de emergencia para situaciones en las que la migración se utilice como arma, una ampliación de las competencias de la agencia fronteriza de la UE, Frontex, y mayores tasas de expulsión.
“Debemos prevenir este tipo de amenazas y dejar claro que nunca pondremos en peligro la protección de nuestras fronteras exteriores”, escribió la presidenta del Ejecutivo comunitario, advirtiendo de que no se debe permitir que actores estatales y no estatales se aprovechen de las normas y los valores europeos para desestabilizar la Unión.

La carta de Von der Leyen viene a colación de la crisis vivida en el enclave español de Ceuta, cuando llegaron alrededor de 70.000 migrantes procedentes de Marruecos, en lo que muchas capitales europeas han tachado de ataque híbrido por parte de Rabat. Von der Leyen aseveró que el episodio demostró cómo las llegadas masivas y repentinas pueden ejercer presión sobre las fronteras exteriores de la UE, con trágicas consecuencias humanas.
Asimismo, confirmó que la Comisión seguirá apoyando a España para garantizar el rápido retorno de los migrantes que permanecen en Ceuta tras haber entrado de forma irregular, tras el compromiso de Marruecos de readmitirlos.
A pesar de Ceuta, Von der Leyen señaló que las entradas irregulares habían descendido a su nivel más bajo desde 2021, junto con la disminución de las solicitudes de asilo y los movimientos no autorizados. Atribuyó estos avances al refuerzo de las fronteras exteriores, a la cooperación entre los Estados miembros y a las alianzas con los países de origen y de tránsito.

Como viene siendo la tónica general desde la invasión rusa de Ucrania, los costes energéticos y la guerra en Ucrania también ocuparán un lugar destacado este Consejo de octubre. Meloni ha pedido una respuesta europea coordinada ante los elevados precios de la energía, argumentando que ningún país puede abordar eficazmente el problema por sí solo.
La primera ministra italiana, que ha pasado de aliada fiel a afear públicamente al mandatario, también criticó la decisión del presidente de EE UU, Donald Trump, de suavizar las sanciones al gasóleo ruso, calificando la medida de arriesgada, ya que podría proporcionar a Moscú ingresos mientras continúa su guerra contra Ucrania.
Según el último borrador de conclusiones, los líderes de la UE también tienen previsto condenar la decisión de EE UU de levantar las sanciones al gasóleo ruso y expresar su pesar por las sanciones estadounidenses contra la Corte Penal Internacional.

