Alberto Núñez Feijóo espera que el de este miércoles sea el último balance del curso político que haga como jefe de la oposición. Lo hará en víspera del aniversario del 23J, cuando ganó claramente los comicios pero no le dieron los números para gobernar. Entonces, en la investidura de Pedro Sánchez, le dijo al acercarse al escaño para darle la enhorabuena que lo que iba a iniciar era “un profundo error”. Un augurio que hoy cree más que constatado. “Es una legislatura fallida, sin leyes, sin Presupuestos y con un presidente rodeado por la corrupción”, resumirá en su comparecencia, según avanzan fuentes de su entorno.
El PP se irá de vacaciones en alerta, preparado para cualquier escenario, como contaba Ángela Vera este domingo en Artículo14. Sánchez convocará “cuando más le convenga”, y eso puede ser en el último trimestre de 2026 o ya en 2027, antes o después de las elecciones autonómicas y locales de mayo. “Me han pedido que tengamos el partido preparado por si hay generales a partir de octubre”, reconoce un barón territorial tras hablar con Miguel Tellado, el secretario general.
Feijóo no tiene en sus manos adelantar los tiempos. Con Junts la relación es de “normalidad parlamentaria” pero no se ha avanzado lo suficiente para sacar adelante la moción de censura. Al menos, de momento. “Todo sigue igual y lo demás es especulación interna o de los medios”, se escabullen en la séptima planta de Génova. Y añaden ante quienes le piden, como José María Aznar o Isabel Díaz Ayuso, frenar en seco la nueva etapa con los de Carles Puigdemont: “En Junts saben perfectamente lo que le podemos ofrecer y lo que nunca tendrán”.
Pese a todo, hay una parte del PP que insiste en ver esa moción, aún sin los apoyos parlamentarios necesarios, a partir de septiembre si no hay elecciones. “Los españoles tienen que saber que existe una alternativa a Sánchez”, reivindican. “Tenemos que ofrecer nuestro propio proyecto”. Aunque en Génova, más allá de las polémicas por las bajas laborales o la ley de nietos, aseguran que eso ya está ocurriendo aunque el foco informativo esté en otra parte. “Y cuando planteamos medidas, nos dicen que mejor callados”, añaden, en relación a los constantes recados internos a través de los medios.
¿Por qué el PP no despunta más?
A la planta noble de la sede nacional también llega la queja recurrente de que el PP “no está tan fuerte” como debería, con los tribunales acorralando a diario al presidente por los casos de corrupción. “Con la que está cayendo, es incomprensible que estemos estancados”, en palabras de un cargo intermedio.
De partida, en el equipo de Feijóo admiten: “La situación es tal que lo que la gente quiere es encerrar a Sánchez, no ganarles”. De ahí la fortaleza de Vox, según su lectura. “Pero no nos quitan en ningún caso votos a nosotros”, precisan. Y lo más relevante para ellos: “Nunca el bloque de la derecha ha estado tan fuerte, con el PP encabezándolo a diferencia de en otros países de nuestro entorno. Es histórico”. Y con eso se quedan.
Valencia, el único gran lío interno
Así, Feijóo encara su último balance de la legislatura convencido de que su momento llegará más pronto que tarde, aunque sea con Santiago Abascal como compañero de viaje. Los últimos pactos autonómicos han normalizado por completo esa relación y hasta Juanma Moreno ha tenido que asumir el peaje. ¿Su temor? “Que Sánchez acabe adormeciendo a la gente con tantas derivadas de corrupción y se relativice su gravedad”. “¡No podemos acostumbrarnos!”, suelen bramar sus portavoces, como por ejemplo Borja Sémper.
En clave interna, el partido le respalda. Nadie duda de que Feijóo tiene su última gran oportunidad en las próximas generales. El sábado, presentó sin mayores contratiempos -salvo algún incendio en plazas de Castilla y León– a los candidatos a las capitales de provincias, y en septiembre hará lo propio con los candidatos autonómicos con la única incógnita de quién elegirá en la Comunidad Valenciana. Si bien, pese a la tensión latente en la estructura, parece que el camino empieza a despejarse para Juanfran Pérez Llorca. Tanto que allí ya están preparando un gran acto de inicio de curso ese mismo mes con Feijóo. Entonces, esperan ya tener fumata blanca.

