Cataluña nunca ha sido una plaza fácil para el Partido Popular. Ni en la calle ni en sus círculos más exclusivos. Pero eso también está cambiando, a la par que Alberto Núñez Feijóo ha convertido en habitual su presencia en esta comunidad autónoma. Este sábado, el líder gallego asistió en el corazón del Ampurdán a la boda de Guillermo Crehueras, hijo del presidente del grupo Planeta y de Atresmedia, José Crehueras, con Natàlia Pujol. De los más de 700 invitados, algunos de los más jóvenes llegaron a corearle “presidente, presidente”.
En este ambiente, Feijóo se dejó querer entre grandes del IBEX, como Ana Patricia Botín, Marc Murtra o Antonio Brufau, referentes de la comunicación y la burguesía barcelonesa. Más de uno le encumbró a la Moncloa en los habituales corrillos, con Salvador Illa a pocos metros. Él mismo está convencido de que el PP ha crecido “como partido” en estos más de 50 días de crisis en Ceuta, y que el cambio político es irreversible una vez Pedro Sánchez convoque las generales.

Feijóo aprovechó su estancia en Cataluña para celebrar un día después un acto de partido en Badalona ante más de seis mil simpatizantes. Allí, junto a Xavier García Albiol, prometió cerrar la frontera “a cal y canto” a los inmigrantes que “no vengan a trabajar”.
La alianza con Weber
En relación a la crisis en Ceuta, Feijóo cree que ha logrado arrebatar a Sánchez su “brillo” en la Unión Europea. Los suyos ponen como ejemplo lo vivido la pasada semana en el Parlamento Europeo, cuando la delegación del PP español lideró las negociaciones que permitieron sacar adelante por amplia mayoría la resolución en apoyo a Ceuta que incluyó una dura reprimenda al Gobierno. Entre otros, el PPE pactó con Patriots, al que pertenece Vox, y con ECR, que es el grupo de Giorgia Meloni.
La alianza de Feijóo con Manfred Weber, el líder de los populares europeos, se ha visto reforzada, más allá de que el líder español también despache con primeros ministros de su familia política. Weber no tiene un cargo institucional en la UE pero sí influencia y capacidad de acción. “Como Aitor Esteban en el PNV”, ejemplifican fuentes populares. Y ambos estarán este lunes en Ceuta en el marco de la estrategia compartida con Juan Jesús Vivas de “internacionalizar” la crisis que se vive en la ciudad autónoma.

El fin último de Vivas es que sea la propia Ursula von der Leyen la que visite Ceuta. De hecho, ya le ha invitado formalmente por carta, como publicamos en Artículo14. Aunque el veterano dirigente político es escéptico en tanto en cuanto Moncloa tendría que formar parte de la ecuación. “Y como hagan como con los Reyes…”, deslizan las fuentes consultadas. Si bien, él insistirá: “Vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para no perder el foco o estamos perdidos. La situación cada vez se vuelve más delicada y puede estallar en cualquier momento. La UE es clave para instar a los Gobiernos de España y Marruecos a tomar las decisiones necesarias para el retorno de los inmigrantes”.
La relación con Abascal
La otra derivada del “golpe” a Sánchez en la UE tiene que ver con el estado de las relaciones entre el PP y Vox. Este periódico ya desveló que Feijóo y Santiago Abascal han despachado varias veces sobre la crisis en Ceuta, abriendo una línea de interlocución discreta al margen de sus equipos. Y lo ocurrido en Estrasburgo viene a reforzar esa línea de acción común. “No es una alianza sino un acuerdo concreto, pero sí muy importante. Los italianos lo llaman mayoría Giorgiana y Abascal lleva años defendiéndola frente al pacto entre el PP y el PSOE en Europa”, explican desde el entorno del líder Vox.
“El Parlamento Europeo está con Ceuta y Sánchez con Marruecos”, simplifican en Génova, que además va a seguir “machacando” al Ejecutivo hasta saber qué contactos ha llevado a cabo con el país vecino, si es que se han producido. “¿Cuándo fue la última vez que habló usted directamente con las autoridades marroquíes? ¿Cuántas veces lo ha hecho desde el 30 de julio? ¿Qué les ha preguntado sobre la invasión que ha sufrido la ciudad española de Ceuta y qué le han respondido?”, preguntó expresamente Feijóo a Sánchez en la última sesión de control. Cuestiones concretas que quedaron sin respuesta.
Para el sanedrín de Génova, esa ausencia de respuesta “tiene enorme relevancia”. Y por eso seguirán insistiendo una y otra vez tanto en el Congreso -aunque este miércoles Sánchez no estará por su visita a Nueva York- como en el Senado. “¿Ha llamado o no al Rey de Marruecos? Sánchez tiene que responder”, inciden en el entorno de Feijóo.

