El reto de PP y Vox en año electoral: “No meternos en líos”

La derecha encarrila sus primeros meses de gobierno en coalición. ¿El objetivo conjunto? No dar balones de oxígeno a Sánchez

El presidente de Andalucía, Juanma Moreno
Juanma Moreno, tras la segunda votación sobre la investidura como presidente de la Junta este jueves en el parlamento andaluz
EFE/ José Manuel Vidal

El Partido Popular ha normalizado por completo a Vox como socio de gobierno. Y Santiago Abascal ha prometido “lealtad”, al menos de momento. Fue el andaluz Juanma Moreno quien puso el broche a la nueva etapa incluyendo a Vox en su gobierno. La consigna ahora pasa por “no” meterse en líos, incluso pese a la crisis migratoria. ¿La razón? No dar ninguna bala de oxígeno a la izquierda en año electoral. “Sánchez lo usaría como airete contra nosotros”, dicen fuentes de Vox. “No vamos a dar vidas extra al Gobierno”, admiten en el PP.

Así, el PP y Vox abren un nuevo capítulo en sus relaciones. Y no hay nadie en el PP que ya dude de esta realidad. “Si Juanma lo ha asumido, no hay más”, explican en el partido.

Cuatro meses después de que se sellara el primer gobierno PP-Vox, el extremeño, los barones con delegados de Abascal en sus territorios reconocen que los primeros días tras el “matrimonio” transcurren sin sobresaltos. Hasta el presidente de Andalucía, el más reacio a firmar el pacto de gobierno, lo reconoce. “Las cosas van bien”, señalan fuentes al más alto nivel. Manuel Gavira “está siendo leal”.

La crisis migratoria

Tras los primeros consejos de gobierno en coalición, los presidentes autonómicos admiten que no están teniendo problemas con su socio, aunque la cuestión migratoria es la primera prueba de fuego en las relaciones entre PP y Vox. Los populares asumen que hay puntos de fricción que siempre saldrán a la palestra por cuestiones puramente ideológicas. “No los podemos cambiar 100 por 100 porque sino no serían Vox”, se admite internamente.

Jorge Azcón (i), y el líder de Vox en la región, Alejandro Nolasco.
EFE/ Javier Cebollada

Pese a estás desavenencias hay buena sintonía. “Los vemos más comprometidos con la acción de gobierno”, señalan desde el Ejecutivo de Aragón. “Han aprendido que gobernar es distinto a hacer oposición”, reflexionan. Fuentes de la presidencia de Extremadura aseguran que las relaciones están siendo “cordiales” tanto a nivel gubernamental como parlamentario. Todo después de unas largas negociaciones y disputas que estuvieron a punto de traducirse en repetición de elecciones.

“La relación está siendo buena, estamos trabajando bien”, explican también desde el Gobierno de Castilla y León. Si bien el año pasado Vox llevó la gestión de los incendios a los tribunales, ahora están siendo “institucionales”, según explican en el Ejecutivo regional.

“Son novatos”

De hecho, en Aragón han visto un “cambio significativo” en Vox respecto a la última experiencia de gobierno en coalición. ¿Y en qué lo detectan? En el personal “experimentando” que están fichando para sus gobiernos para los cargos intermedios. Y es que, hasta ahora, el partido contaba con dificultades para encontrar a perfiles técnicos para conformar sus equipos. Aun así, en el PP detectan que todavía les queda camino. “Les queda mucho recorrido de aprendizaje, se nota que son novatos”, reconocen en Aragón.

Pese a este optimismo, en las comunidades también se reconocen con las espadas en alto ante el contexto preelectoral que lo inundará todo a partir de septiembre. “El primer año con elecciones municipales y generales suelen ser los peores porque marcan perfil propio para las elecciones, hay mucha excitación política y eso dificulta la imagen de unidad en el Gobierno”, analizan en Andalucía.

El papel de Feijóo

En este contexto, la próxima parada en las relaciones PP-Vox se escribirá a nivel nacional. Y de ahí que en las comunidades autónomas creen que con sus pactos “han allanado” el camino a Alberto Núñez Feijóo de cara a un futuro en el que, si gana las elecciones, tendrá que pactar con Vox para llegar a La Moncloa, según reflejan todas las encuestas. “Le hemos hecho el trabajo”, reflexiona un barón consultado. Algo que también es celebrado en el comité de dirección popular.

María Guardiola y Óscar Fernández anuncian el acuerdo de Gobierno en Extremadura

Hay una convicción, además, en el PP de que la entrada en el Gobierno ayudará a Abascal a “institucionalizarse”. Es algo que en Vox también valoran, con el objetivo de que la izquierda no pueda sacar provecho del “miedo a Vox” en campaña electoral como en 2023.

Precisamente fue Feijóo quien al inicio del ciclo electoral de 2026, vistos los primeros resultados, dio la consigna general a sus barones. “No hay que frustrar la mayoría expresada por los ciudadanos en las urnas”, dijo nada más cerrarse las urnas en Extremadura. “Tengo que entenderme con Abascal”, llegó a admitir en una entrevista. Un escenario que en el partido ya asimilan desde el sector más moderado al más duro.

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