La jueza Beatriz Biedma es “muy fuerte y su entorno está acostumbrado al acoso que viene sufriendo, pero lo que peor lleva es que sus hijas, que tienen 15 y 17 años, se enteren de todo por las redes”. Fuentes próximas a la magistrada cuentan a Artículo14 que no ha pedido baja ni contempla solicitar amparo. Busca personarse en la causa de la cloaca del PSOE ante la gravedad de los hechos. A la catarata de insultos, vejaciones y maniobras de sabotaje procesal que pretendían apartarla de la causa del hermano de Pedro Sánchez y desprestigiarla se ha sumado que esta trama contactó con un clan de narcotraficantes de Badajoz, Los Rochos, con la intención de atentar en su contra, lo que ha contribuido a desvelar una información de este periódico.
Una alianza de intereses es lo que buscaba la cloaca del PSOE cuando contactó con el clan de narcos para coaccionarla. No se trataba simplemente del posible intento de contratación de un servicio para la intimidación física o, directamente, de un sicario, sino que los beneficios procesales perseguidos iban en las dos direcciones. Y es que Biedma instruye desde diciembre de 2024 una causa en la que están implicados estos narcos.
La anotación de Leire Díez “Jueza de Badajoz. La Celsa. Heroína o gitano” de la que informó este medio el pasado 15 de julio y que cita el escrito de Biedma ofrece una pista. Aparece en la página de una agenda correspondiente al día 25 de marzo de 2025. “La fecha es especialmente relevante, pues tuvo lugar días después de que se rechazara la recusación promovida por el exjuez Luis José Sáenz de Tejada. Constituiría, por tanto, una última y desesperada estrategia para apartar a la magistrada del procedimiento, tratándose de actos muy graves que pudieron poner en peligro no ya su reputación, sino incluso su propia integridad física”, traslada el escrito de personación de Biedma. En concreto, el auto de rechazo se hizo público el 21 de marzo de 2025.
Del plan de presentar un aluvión de querellas contra Biedma se pasó a la coacción, y de ahí se desembocó en la última estrategia, en la que se habrían contemplado agresiones físicas, cuando la cloaca veía que otras iniciativas contra la jueza no obtenían el resultado esperado: su descrédito y el archivo de la causa contra David Sánchez.

Durante años, Biedma (Córdoba, 1977) fue una magistrada prácticamente desconocida fuera del ámbito judicial extremeño, en el que recaló a principios de los 2000, pero Sáenz de Tejada ya la perseguía desde 2015, cuando instruía el proceso penal en su contra en medio de un agrio proceso de divorcio que salpicó a varios jueces de Badajoz. El exjuez se unió a la cloaca del PSOE contra ella aprovechando el interés mediático de la causa contra David Sánchez.
Joaquín Parra Páez, expresidente del Club Deportivo Badajoz, que conocía a Sáenz de Tejada, y que pasó casi un año en prisión provisional acusado de un fraude millonario de IVA en una trama de hidrocarburos, ha manifestado, según recoge la UCO, que Leire Díez le habría solicitado expresamente información o contactos que pudieran afectar a la reputación de la magistrada que instruía la causa contra el hermano del presidente del Gobierno. Parra puso a Díez en contacto con el exjuez, quien se presentaba como una persona que llevaba más de una década investigando la corrupción del entorno judicial de Badajoz.
El plan de la cloaca
La primera reunión de la cloaca del PSOE contra Biedma se produjo en septiembre de 2024 en el piso de la calle Diego de León de Madrid, a la que asistieron Díez, Javier Pérez Dolset, Sáenz de Tejada y Parra, y se abordó expresamente la posibilidad de que Sáenz de Tejada asumiera la defensa de David Sánchez con la finalidad de promover la recusación de Biedma y conseguir apartarla del procedimiento. Una estrategia que Parra ha trasladado que avalaba el propio Pedro Sánchez.
El exjuez buscaba repetir la misma fórmula con la que consiguió apartar a Biedma de su causa una década antes. En aquel entonces, anunció que la iba a demandar y a continuación promovió la recusación alegando “enemistad manifiesta”, fundamentada precisamente en que él había manifestado públicamente su intención de demandarla. En una decisión que fue muy polémica, la Audiencia Provincial avaló la recusación de Biedma por “criterios de mera prudencia”, con el fin de salvaguardar la apariencia de total imparcialidad.
Con todo, el proceso acabó en condena, que confirmó el Tribunal Supremo en 2022, a 33 meses de prisión por maltrato psicológico a su expareja.
En aquel entonces Sáenz de Tejada era parte central de la causa. En el caso del hermano de Sánchez, pretendía meterse en ella sólo con el fin de recursarla. La jueza lo rechazó de plano y el recurso no prosperó. Sin embargo, la estrategia pudo tener éxito y si no fue así parece que se debió al propio David Sánchez, que se negó a seguirla, según ha podido saber Artículo14.
En paralelo, Sáenz de Tejada alimentaba el canal de Youtube “Magistrado Anticorrupción tv” con horas y horas de vídeos titulados: “Desmontamos a la juez Biedma: ¡acabada!”, “Biedma, ¡a la calle!”, “Biedma, represaliadora a prisión”, “Biedma, expulsada de causas judiciales por amenazar”, “Declaración del hermano de Pedro Sánchez: ¿quién a la cárcel, la jueza o él?, y “Jueces políticos investigan bulos y violan derechos”, entre muchos otros.
El plan de la cloaca se acompañó también de seguimientos a Biedma y su familia, de la creación con Inteligencia Artificial (IA) de imágenes falsas y denigrantes de la jueza, de la búsqueda de cualquier información que la perjudicara.
Esto se urdió en octubre de 2024 en la cafetería de Badajoz La Marina en un encuentro entre integrantes de esta estructura y un funcionario cercano al PSOE que develó El Debate en el que se intercambiaron datos personales de la jueza, entre ellos la dirección de su domicilio, información sobre su entorno y sus hijas.
Maniobras del DAO y la Fiscalía
Todo ello se acompañó de maniobras por parte del entonces director de la Guardia Civil, Leonardo Marcos, y del DAO, Manuel Llamas, ya desde julio de 2024, cuando la jueza apenas llevaba un mes instruyendo la causa, en contra de la UCO para que no se investigara. Y se produjo la intervención de la Fiscalía General del Estado, y del propio entonces fiscal general Álvaro García Ortiz, que llegó a firmar una denuncia que remitió a Badajoz y que puede explicar la posición del Ministerio Público pacense en favor del hermano del presidente del Gobierno.
La condena de David Sánchez a nueve años de inhabilitación por prevaricación administrativa el pasado julio no valida toda la investigación de Biedma ni convierte en hechos probados todas las sospechas que manejó, pero confirma que el núcleo del caso tenía relevancia penal: las irregularidades que rodearon la creación y adjudicación de una plaza pública en la Diputación de Badajoz.
Quienes han trabajado con Biedma la describen como disciplinada y exigente. Su forma de interrogar, directa y minuciosa, se hizo conocida durante la declaración de David Sánchez. Algunas preguntas sobre la ubicación y las funciones de la Oficina de Artes Escénicas circularon ampliamente en redes sociales y convirtieron su voz, hasta entonces desconocida, en uno de los elementos más reconocibles del procedimiento.
El caso David Sánchez, por sorteo
La causa llegó a manos de Biedma después de una denuncia presentada por Manos Limpias en mayo de 2024 mediante el sistema ordinario de reparto.
Las primeras diligencias abarcaron sospechas muy amplias relacionadas con su residencia en Portugal, su patrimonio, su tributación y el cumplimiento de sus obligaciones profesionales, pero la investigación terminó concentrándose en la plaza de coordinador de Actividades de los Conservatorios de Música creada por la Diputación de Badajoz en 2017, en el proceso que permitió contratarle y en la posterior transformación de su puesto en la dirección de la Oficina de Artes Escénicas.
Biedma sostuvo que existían indicios de que la plaza había sido diseñada para favorecer a un candidato concreto. También investigó la contratación de Luis Carrero, amigo de David Sánchez, desde Moncloa para un puesto relacionado con proyectos transfronterizos.
Durante cerca de un año, la magistrada ordenó registros, examinó correos electrónicos, interrogó a funcionarios y responsables políticos y rechazó diferentes peticiones de archivo. Sus autos fueron construyendo una tesis basada en la arbitrariedad administrativa.
La instrucción avanzó en medio de una confrontación creciente. Dirigentes del PSOE denunciaron que el caso formaba parte de una estrategia de acoso judicial contra el entorno de Pedro Sánchez. El ministro de Justicia, Félix Bolaños, y Miguel Ángel Gallardo, entonces presidente de la Diputación de Badajoz e imputado, cuestionaron públicamente determinadas decisiones.
Las defensas acusaron a la jueza de actuar con prisas y de mantener abierta una investigación basada en conjeturas. La Audiencia Provincial, sin embargo, permitió que continuara al frente de la instrucción hasta la apertura de juicio oral.
La Fiscalía adoptó una posición especialmente crítica y llegó a reclamar el archivo de las actuaciones.
El respaldo de los jueces de Badajoz
En noviembre de 2025, una vez concluida la instrucción, Biedma fue elegida jueza decana de Badajoz. Recibió 20 votos de los 25 magistrados llamados a participar, frente a dos votos en blanco y tres abstenciones.
Meses después fue nombrada presidenta del Tribunal de Instancia de Badajoz. La decisión reflejó un amplio respaldo profesional dentro del partido judicial en el que ha desarrollado buena parte de su carrera, pese a la intensidad de la controversia pública.

