Milagros Tolón es, hasta la fecha, una de las grandes ausentes de la crisis de Ceuta. La ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes no ha pisado la ciudad autónoma desde que estalló la emergencia migratoria el pasado 30 de julio, pese a que su departamento se encuentra gestionando el arranque de un curso escolar más complicado que se recuerda.
La ministra viajará a Ceuta este lunes y estará hasta el martes, después de que la semana pasada fuera su secretario de Estado, Abelardo de la Rosa, quien diera la cara sobre el terreno con reuniones con toda la comunidad educativa, cada vez más preocupada e indignada.
Nacida en Toledo en 1968, Tolón es licenciada en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid y diplomada en Formación del Profesorado por la Universidad de Castilla-La Mancha, y ejerció como profesora de Educación de adultos en su ciudad natal. Su carrera política es la de una mujer de partido forjada en el ámbito local: concejala del Ayuntamiento de Toledo desde 2003, responsable de Turismo, Promoción Económica y Empleo entre 2007 y 2011, diputada regional en las Cortes castellanomanchegas entre 2011 y 2015 y, finalmente, alcaldesa de Toledo entre 2015 y 2023, etapa en la que también fue vicepresidenta segunda de la Federación Española de Municipios y Provincias.
Tras perder la alcaldía, encadenó un breve paso por el Congreso como diputada por Toledo y la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha, enfrentamiento con Emiliano García-Page incluido, hasta que en diciembre de 2025 Pedro Sánchez la incorporó al Consejo de Ministros al frente de Educación.
Nueve meses después, la crisis de Ceuta se ha convertido en la primera gran prueba de fuego de su mandato, siendo llamativa su ausencia a pesar de que la próxima semana comienza el curso escolar.
El Ejército custodiando las aulas
Su departamento ha movido ficha en las últimas semanas. El curso escolar comenzará en Ceuta el 8 de septiembre, tal y como estaba previsto, según su número dos tras una Junta Local de Seguridad convocada con un único punto: la coordinación del operativo de seguridad para el inicio del curso 2026-2027. El compromiso del Gobierno es aportar “la seguridad y la tranquilidad” necesarias para garantizar el inicio del curso y que las familias lleven a sus hijos a clase.
Si bien, fuentes del Gobierno de Juan Jesús Vivas precisan que no abrirán el próximo lunes las guarderías públicas, pero el objetivo es que inicien a final de mes.
Las medidas que se van a tomar dan idea de la excepcionalidad del momento. Habrá acompañamiento policial en las rutas escolares y presencia de agentes en las entradas y salidas de los centros, con un despliegue que incluirá a la Policía Local, la Guardia Civil, la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y hasta Protección Civil. El Ministerio ha pedido además reforzar la vigilancia en las inmediaciones de los colegios “durante las tardes y las noches para que no entre personal no autorizado”.
A ello, las fuentes de su departamento confirman que se suma una partida de 3,2 millones de euros destinada a la contratación de seguridad privada en centros públicos y concertados, el cerramiento perimetral de varios colegios de Infantil y Primaria, un servicio de aula matinal en institutos -pensado especialmente para los primeros cursos de ESO- y actuaciones formativas y de intervención psicosocial para toda la comunidad educativa, con un plan de acompañamiento para que “el alumnado y las familias puedan superar estas situaciones de estrés”.
Los menores migrantes
El curso arranca, además, con la huella que deja la crisis. Desde su inicio, el Ministerio ofreció tres centros escolares para alojar a menores migrantes “con el claro fin de protegerlos y asegurar sus condiciones de bienestar”, de los que finalmente se utilizaron dos: el Reina Sofía y el Príncipe Felipe. Ambos ya han sido desalojados y se está procediendo a su acondicionamiento y a la reparación de los posibles desperfectos para que las clases se impartan con normalidad. El profesorado y los equipos directivos podrán incorporarse a sus puestos el 1 de septiembre.
Tolón telefoneó el 21 de agosto al presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, para trasladarle que el trabajo realizado permitirá arrancar el curso en fecha, en una llamada a la que siguió otra del secretario de Estado de Educación. Posteriormente, junto al subsecretario del Ministerio, Santiago Roura, mantuvieron contacto con el Foro por Ceuta, las AMPA, los equipos directivos, los estudiantes y los sindicatos.

