La Policía acusa al Gobierno de Pedro Sánchez de liderar una “acción de contra-inteligencia ofensiva de manual” en favor de Marruecos en el cuestionamiento del CNI en la detección de lo ocurrido en el asalto a Ceuta de al menos 80.000 personas. Así lo plantea el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) en el informe que ha hecho llegar a la jueza de la Audiencia Nacional que investiga lo ocurrido, que señala a Marruecos y contradice la versión del Gobierno, que exime a este país y apunta a las mafias, EEUU, Israel y la ultraderecha.
Al final, analiza todos los efectos de la entrada masiva y apunta que “se proyectan múltiples dimensiones”, entre las que enumera “el impacto institucional”, que apunta que se refleja en la “saturación de capacidades de prevención, contención, respuesta y asistenciales de todo tipo en el territorio en el que suceden, todo ello con el consiguiente impacto económico y organizativo”.
A esto añade el “impacto en la sociedad civil”, que advierte de que va desde las limitaciones en el ejercicio de derechos a la agitación de perfil sociopolítico, la desinformación, la confianza en las instituciones, el deterioro de la seguridad pública, el impacto en el sistema sanitario, etc. “La confluencia de las anteriores también se extiende a un efecto colateral de componente geopolítico con deterioro de ‘imagen-país’ y un cuestionamiento internacional inducido por la situación generada”, señala.
En la misma línea, constata una “evidente desestabilización política interna y desajustes en la integración de las respectivas acciones de respuesta de las distintas estructuras del Estado implicadas en ellas”.
El ataque al CNI
Y es aquí cuando alerta de “un efecto añadido que podría ser sobrevenido y que tiene especial trascendencia”, “el cuestionamiento del CNI en la detección de lo ocurrido”. “La escalada de la cuestión se ha convertido en lo que podríamos calificar como una acción de contra-inteligencia ofensiva de manual”, remacha en su párrafo final.
Es decir, la versión oficial del Gobierno, planteada por Fernando Grande-Marlaska y secundada con firmeza por Félix Bolaños y Pedro Sánchez, que niega que el CNI informara, no sólo trata de desacreditar a Margarita Robles sino que al dudar del CNI supone un ataque a la Inteligencia y seguridad españolas desde dentro del propio Gobierno, en lo que constituye un ataque al Estado desde el Gobierno, que actúa como una especie de caballo de Troya de Marruecos.
Agentes marroquíes guiando a las masas
Antes de llegar a estas conclusiones, el informe detecta agentes uniformados y gendarmes encubiertos que guían a la masa, y recoge movimientos de “personas que no encajan con la dinámica de comportamiento de la masa”.
“La vestimenta no coincide con la de la mayoría de personas que tratan de entrar/salir de Ceuta. En la mayoría de los casos visten camisetas o polos de colores neutros y poco llamativos, sin estampados, pantalón largo, gorra (incluso hay casos en que portan gorras con logotipos policiales), calzado deportivo cerrado (zapatillas de deporte en lugar de las sandalias o chancletas que lleva la mayoría de la gente) y en muchos casos llevando consigo mochilas, riñoneras o pequeños bolsos de mano”, detalla. Se trata de varones de entre 30 y 50 años, complexión fuerte o atlética, pelo corto o “arreglado”, prosigue el informe.
Estos sujetos están “dando indicaciones a las personas que cruzan irregularmente la frontera para superar obstáculos y organizan el acceso a la zona de vehículos de gran tonelaje con gran cantidad de inmigrantes”.
Observa que “el patrón de comportamiento incluye una conducta atenta al entorno, que transmite aplomo, centralidad, diferenciación, liderazgo, etc. respecto a la masa de personas que les rodea (caminan en sentido contrario al flujo de personas, apartándose de las vías de paso mientras observan el paso de los grupos, arengando a la masa para continuar la marcha, ayudando a otros a salvar obstáculos en el camino, grabando el discurrir de la masa de personas o manteniendo conversaciones permanentemente por el teléfono móvil como si registrasen o monitorizasen el acontecimiento)”.
Por ello, los agentes concluyen que no es un “acontecimiento espontáneo ni accidental”, que en todo momento se buscó la “ocultación de la autoría” y se requería “un nivel de técnico y de planificación muy alto”. De ahí que sentencien que hubo un “guiado activo” de la masa hacia los lugares de paso, por parte de esas de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos.
El caso puede escalar al Supremo
El escrito está en manos de la Audiencia Nacional que acaba de recibir otro informe de la Guardia Civil coincidente sobre el aviso del CNI y tiene que declararse competente para abrir una investigación penal oficialmente sobre lo acontecido en Ceuta. La incógnita ahora es si, como apuntó Alberto Núñez Feijóo, la jueza decide inhibirse y el caso escala al Tribunal Supremo por querer investigar a algún aforado o las acciones del Ministerio de Interior. Fuentes del caso aseguran que “puede terminar pasando”, pero que “aún es pronto”.
La Sala de la Audiencia Nacional ha emitido este viernes un informe avalando las acciones de la jueza María Tardón, que pidió que no se trasladara al Gobierno el informe policial ocasionando el enfado del ministro de Interior, que decidió quejarse ante la presidenta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) porque consideró que el contenido del informe y del asunto era lo suficientemente sensible como para que el Gobierno supiera del contenido y pudiera actuar. Si bien, aunque comprensiva, Isabel Perelló desestimó su queja al considerar que la jueza estaba dentro de su función jurisdiccional.

