Los casos de corrupción acorralan al Gobierno de Sánchez, que con su intención de no adelantar elecciones y resistir hasta las generales de julio de 2027 busca aferrarse a causas que le den autoridad moral entre sus votantes. La estrategia geopolítica de erigirse como el líder internacional antitrumpista, enarbolar el ‘No a la guerra’, o boicotear a nivel armamentístico a Israel han sido algunas de las cartas que ha jugado, a las que se suma la visita del Santo Padre a España. Pese a no comulgar con los principios evangélicos de defensa del derecho a la vida en cuestiones como el aborto o la eutanasia, el cierre del viaje del Papa en Canarias con su apoyo al movimiento migratorio sí puede ser utilizado como un respaldo a su política del Gobierno.

La pregunta que surge a continuación es: ¿Seis días pueden ayudar al líder del Ejecutivo a levantar su imagen? Pablo Simón, politólogo, comentarista político y profesor de Ciencias Políticas en la Carlos III; Allende Martín, consultora y analista política y CEO de Compolider; y Alberto Fernández, analista político, analizan para Artículo14 el impacto que la visita del Pontífice puede tener a nivel electoral para el presidente Sánchez.
¿Un parálisis temporal para los casos de corrupción?
La visita del Santo Padre ha copado la prensa nacional de titulares que han competido con los de los procesos judiciales abiertos que se ciñen alrededor de Sánchez: la próxima comparecencia de Zapatero, la investigación abierta respecto a las cloacas socialistas, la declaración del hermano de Sánchez en los tribunales… ¿La presencia del Pontífice ha dado un respiro al Jefe del Ejecutivo?

“La capacidad que tiene una visita papal para llenar la agenda es desmesurada”, afirma Pablo Simón. “Los procesos judiciales continúan teniendo un impacto, pero aquellas actuaciones que hayan hecho los jueces durante el proceso de la visita papal al menos han tenido menos titulares. Le ha venido bien al gobierno a corto plazo”. Allende Martín, además, amplía ese paréntesis que ha vivido España a la sociedad en general, “cansada de la polarización política”. Según argumenta la analista, “Durante unos días, la atención se ha desplazado hacia un acontecimiento de mayor consenso”. Y hace un paralelismo con el acontecimiento deportivo de alcance global que viene ahora: “Igual que va a ocurrir con el Mundial de fútbol que ahora comienza, es una pausa temporal. Una vez pase el evento, los temas que preocupan a la ciudadanía volverán a marcar la agenda”.
“Es evidente que la visita del Papa ha servido a Sánchez como un paréntesis para dar menos visibilidad a los casos de corrupción”, asegura Fernández. “Además, Sánchez ha obviado los temas en que no coincide con la postura de la Iglesia, para posicionarse en su apuesta por la defensa de los inmigrantes”. Un movimiento que le sirve de arma contra las alianzas entre PP y Vox en los Gobiernos autonómicos, que pasan por la aprobación de la Prioridad Nacional
¿La visita del Papa dará un empujón a Sánchez en clave electoral?
“No hay una evidencia empírica contrastable que diga que necesariamente esto va darle más votos al Gobierno”, zanja Simón. “En absoluto”. Los analistas coinciden en que para analizar el impacto electoral en política los tiempos son factor fundamental. “El periodo electoral está muy lejos, y el voto no se decide por eventos episódicos de esta naturaleza”, asegura el profesor. “Los vectores de voto tienen más que ver con cuestiones que afectan al bolsillo de los ciudadanos, la situación de la vivienda, inflación, el coste de la vida, todo aquello que está vinculado con los escándalos de corrupción”. Fernández considera que “Es una visita cortoplacista para tratar de sacar rédito electoral, ya que los casos de corrupción son tan amplios y necesitan un proceso judicial tan largo que estará muy presente en los comicios generales de 2027″, afirma.

Martín contesta con la misma rotundidad que su colega. “Una cosa es que durante una semana no se hable tanto de los problemas que afectan al Gobierno, y otra distinta que se traduzca en apoyo electoral. La mayoría de los votantes ya tienen una opinión bastante formada y es difícil que cambie esa percepción”.
¿Podrá movilizar al voto socialista desencantado?
No sólo son los casos de corrupción los que han hecho daño al PSOE. El escándalo por los casos de acoso machista ha contribuido a la debacle electoral socialista que se palpa en los últimos comicios autonómicos, tanto en Extremadura, como Castilla y León, Aragón, y Andalucía. ¿Ayudará la visita del Papa a movilizar al electorado socialista, al sentir que el tema migratorio le da respaldo moral a Sánchez?
La CEO de Campolider no lo cree: “Puede generar una imagen positiva para el Gobierno, pero no parece suficiente para movilizar específicamente al electorado socialista y no olvidemos que en las últimas elecciones se ha desplomado”.
“No va a movilizar al votante socialista, ya que el votante católico es principalmente de derechas, y no veo al del PP yéndose al PSOE”, apoya Fernández.
“En absoluto”, contesta Simón. “Creo más bien que no hay mirar tanto al lado izquierdo como al derecho”. El politólogo argumenta que “lo interesante” es contemplar la importante concentración del voto católico, tanto practicante como no -entorno al 54% de los españoles- que se concentra detrás del PP. “El votante de Vox es una derecha mucho más laica, también por una cuestión de edad”, afirma. “Como el Papa ha venido a España y ha lanzado mensajes que tienen que ver con la doctrina social de la Iglesia y temas de inmigración a quien invita más a reflexionar a los partidos que están en esa orilla”.

“Probablemente la inmigración sea el terreno donde más puede beneficiarse el Gobierno”, asegura Martín. “La defensa de la inmigración, y la solidaridad coincide con parte del mensaje que ha transmitido el Papa durante estos días. Sánchez intentará utilizar y reforzar su relato político. Sin embargo, me parece difícil que eso se traduzca en una ganancia significativa de votos, sino más bien sirva para reafirmar a quienes ya comparten esas posiciones”.
¿Tratará el Gobierno de sacar rédito electoral?
Si este es el análisis respecto al impacto del viaje en el Gobierno, los analistas explican cuál creen que será la estrategia del presidente. “¿Que el Gobierno va a aprovechar para lanzar un mensaje sobre las incongruencias entre PP y VOX? Sí”, se plantea Simón. “Pero tiene las patas muy cortas”.

Por su parte, Allende afirma: “Intentar presentar al Papa en clave partidista me parece un error. El mensaje del Papa y su discurso en el Congreso ha abarcado muchos temas desde la paz, la vida, la dignidad de la persona, la unidad, los riesgos de polarización, la responsabilidad de los políticos, el consenso, entre otros. Desde luego cada formación política las va a interpretar según sus intereses e ideología“.

