¿José Luis Rodríguez Zapatero intermedió para que Plus Ultra consiguiera una ayuda pública de 53 millones de euros? La respuesta para el expresidente de la compañía y del que fuera su consejero delegado es sí. Así lo adelantaron en sendos escritos enviados al juez José Luis Calama el día previo a la declaración de Julio Martínez Martínez. Ahora, ambos tendrán que detallar los días 7 y 8 de septiembre estas acusaciones ante el magistrado.
El juez Calama les pedirá pruebas y evidencias de que las acusaciones sobre Zapatero son verosímiles, según fuentes del caso. Cabe recordar que su estrategia de defensa puede pasar por mentir bajo una falsa apariencia de colaboración con la Justicia para ganar beneficios procesales.
En los escritos de los empresarios, la cronología que han trasladado sitúa los primeros contactos con Zapatero prácticamente un año antes de que el Gobierno aprobara el rescate. Según la versión ofrecida por Martínez Sola, Plus Ultra comenzó a recurrir al expresidente en abril de 2020, cuando el parón de la pandemia había golpeado con fuerza a la compañía y sus responsables buscaban vías para garantizar su supervivencia.
Según el escrito de Sola, en abril de 2020 recibió una llamada de un número oculto y al otro lado del teléfono estaba José Luis Rodríguez Zapatero. Tras una interlocución de diez minutos, el expresidente le habría dicho que “su intervención podría ser de ayuda” para acceder a financiación pública y le indicó que, a partir de ese momento, las comunicaciones se canalizarían a través de una persona de su confianza, su amigo Julio Martínez Martínez.
No hablaron de ninguna comisión, pero tanto él como Roseli entendieron que la tenían que pagar: “Lo cierto es que, como una medida desesperada, se asumió que Plus Ultra debía contratar con el Sr. Martínez Martínez para tal fin, conscientes de que tenía la relación con el Sr. Rodríguez Zapatero, asumiendo asimismo el pago de elevadas cantidades de dinero (el 1%) por tales labores que, eufemísticamente, llamaron ‘de acompañamiento’”, recoge el escrito.
En él explica que se accedió al pago del 1% de mordida, esto es 530.000 euros que canalizaron a través de tres sociedades vinculadas a Julio Martínez Martínez: Análisis Relevante SL, Voli Analítica e Iot Domotic Europe SL. Un pago que no llegó a completarse porque la apertura de una causa judicial lo frustró. Si bien, relatan en el escrito que nunca alcanzaron a saber en qué consistió la intermediación.
En línea con este escrito presentó uno la defensa de Roberto Roseli. También añadió otras gestiones que habría hecho Zapatero con la intermediación de su amigo Julio Martínez Martínez. Entre ellas destacaron la “obtención de permisos para vuelos humanitarios” o la ayuda en “la venta de material de aviación de aviones retirados de la flota”. Además de “la exitosa gestión de la deuda por combustible con PDVSA [la empresa pública de petróleo venezolano] que llegó a estar en casi 8 millones de dólares y que se logró aplazar a cinco años y sin intereses”, lo que le supuso a la compañía un ahorro de más de dos millones de dólares.
Estos escritos fueron presentados meses antes de que los citara a declarar el juez porque los directivos de Plus Ultra sellaron un pacto con Martínez Martínez para ir de la mano con esta confesión justo antes de su declaración. El escrito de Martínez Martínez y su posterior comparecencia ratificaron a los directivos de Plus Ultra asegurando que fue Zapatero quien “marcó los pasos a seguir” en el rescate a Plus Ultra. Una declaración que podría ampliar por escrito, tal y como avanzó en exclusiva Artículo14.
Así las cosas, los próximos pasos del juez Calama estarán marcados por estas dos declaraciones clave y por el último informe encargado a la UDEF sobre información bancaria.

