“Era algo que se veía venir”. Esa es la reflexión que comparten quienes llevaban semanas vigilando la frontera de Ceuta tras la entrada de más de 60.000 migrantes desde Marruecos, una tragedia que ha dejado ya unos 90 fallecidos.
La dimensión de la avalancha ha abierto una pregunta que ahora enfrenta a Defensa e Interior: ¿podía haberse anticipado? Mientras Interior niega haber recibido advertencias del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), fuentes de los servicios de inteligencia sostienen lo contrario, según ha adelantado la Cadena Ser.

En medio de esa batalla de versiones, los guardias civiles desplegados sobre el terreno aseguran que ellos llevaban semanas alertando de un aumento de la presión migratoria tras la sentencia del Tribunal Supremo que limitó las devoluciones en caliente, convencidos de que las mafias ya estaban aprovechando el “efecto llamada” tras la sentencia.

Según destacan fuentes consultadas, los guardias civiles trasladaron por los cauces habituales al Ministerio del Interior la presión que estaban percibiendo desde hacía días en la frontera y advirtieron de que el dispositivo necesitaba refuerzos. Pero, esas comunicaciones no se tradujeron en ningún incremento de medios. “Llevábamos tanto tiempo advirtiéndolo que es como el cuento de Pedro y el lobo y, cuando acaba pasando, nadie lo cree”, lamentan.

Los guardias civiles recuerdan que en 2021 ya se produjo un episodio similar y sostienen que la sentencia del Tribunal Supremo hacía prever una nueva ola de llegadas. Sin embargo, consideran que hay quien infravaloró ese riesgo.
Interior niega al CNI
Mientras Interior niega haber recibido alertas del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sobre la entrada masiva de migrantes, desde el servicio secreto sostienen que sí existían advertencias previas. Por su parte, la ministra de Defensa, Margarita Robles, de quien depende el Centro de Inteligencia, eludió entrar en esa controversia pero ha cerrado filas con los servicios de inteligencia, reivindicando el trabajo realizado por sus efectivos. “Mi reconocimiento y agradecimiento a los hombres y mujeres del CNI, del Cifas (Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas) y de los servicios de información de la Policía y la Guardia Civil que en todo momento, en condiciones muy difíciles, realizan su trabajo”, afirmó durante una comparecencia ante los medios.

Por eso, entre los agentes sorprende que el foco se haya desplazado ahora hacia la existencia o no de un informe del CNI. A su juicio, el debate debería centrarse en por qué las advertencias trasladadas desde el terreno no derivaron en un refuerzo del dispositivo antes de que se produjera la avalancha.
Asimismo, Interior reconoce que desde mediados de julio se estaba detectando un incremento de las llegadas de migrantes a nado a Ceuta, algo que coincide con la entrada en vigor de la sentencia del Supremo que impedía la devolución en caliente de aquellas personas que llegasen por vía marítima.

