Ni la peor crisis migratoria en la historia de España ha hecho que Gobierno y oposición recuperen el contacto. Ni vía telefónica ni mucho menos presencial. La crisis humanitaria en Ceuta se ha saldado con la llegada masiva de más de 50.000 personas a Ceuta -la gran mayoría, según Interior, ya retornaron a Marruecos- y 57 fallecidos.
Pero Pedro Sánchez ha optado por ignorar a Alberto Núñez Feijóo y no le ha llamado para ponerle al tanto de la crisis y buscar una fotografía de unidad. Tampoco ha habido comunicación entre sus equipos de gabinete, tal y como ha podido confirmar Artículo14. “Cero”, ratifican en el PP.

La tensión política, de hecho, no se ha hecho esperar. Feijóo firmó un comunicado avisando de que Sánchez “no ha estado a la altura” y debe “asumir responsabilidades políticas”. “Es una crisis sin precedentes”, avisan en el PP, que cree que “un territorio español está siendo ocupado”. Reclaman, además, la comparecencia urgente del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Congreso.
Posiciones contrarias sobre migración
Las posturas del Gobierno y del PP son diametralmente opuestas en materia migratoria, y se ha podido comprobar durante toda la legislatura. Desde el PP denuncian que la política del Gobierno es “opaca e irresponsable” y se traduce en un “puertas abiertas” a todos y un “coladero” de inmigrantes a Europa.
El PP ha presentado recientemente un modelo de migración legal, ordenada y vinculada al empleo, bajo los principios de control de fronteras y exigencia de integración. Los populares proponen expulsar a los extranjeros condenados por delitos grave o con reincidencia, exigir pasaporte auténtico para acreditar la edad y pruebas de determinación a los menores de edad, entre otras medidas.

El caso más reciente de choque político tiene que ver con la regularización de inmigrantes aprobada por el Gobierno antes de verano. El PP ha sembrado la duda sobre los intereses del Ejecutivo e incluso ha llegado a acusar al Ejecutivo de “ingienería electoral” al poner el foco en la cifra de descendientes españoles que han solicitado la nacionalidad a través de la Ley de Nietos. El PP está convencido de que el Ejecutivo busca “fabricar nuevos votantes” de cara a las próximas elecciones.
Además, sigue sin haber acuerdo entre el Gobierno y las comunidades del PP en cuanto a la política de reparto de menores no acompañados. Y el Ejecutivo ha cargado tajantemente con los acuerdos de gobierno del PP con Vox en las comunidades que incluye la política de “cero euros” para las ONGS que promuevan la inmigración ilegal o que decreta la prioridad nacional para el reparto de ayudas públicas en materia de vivienda o en el acceso al sistema de salud.
Sin interlocución PP-PSOE
La crisis climática generada por los incendios que asolan al país también se ha saldado sin que, a nivel político, los máximos partidos acerquen posturas y busquen un acuerdo de Estado, y eso que la colaboración entre Moncloa y las autonomías sí que ha sido fluida. Un año y cuatro meses es el tiempo que Sánchez y Feijóo llevan sin hablar en privado. De hecho, tampoco lo hicieron por la DANA o por el descarrilamiento de Adamuz.
Esta interlocución nula sorprende a veteranos políticos procedentes del gobierno de Mariano Rajoy. Entonces, recuerdan, que el diálogo con el PSOE que dirigía Alfredo Pérez Rubalcaba en asuntos de estado era habitual. “Era absoluto y constante”, aseguran. “Aunque no siempre nos apoyaba, sí mantenía absolutamente la discreción”.

