Tres años después del 23J, Pedro Sánchez afronta previsiblemente su último balance estival al frente del Gobierno de coalición con Sumar. El presidente comparece hoy martes tras el último Consejo de Ministros del curso para presentar “Cumpliendo”, el informe con el que La Moncloa reivindica el grado de ejecución de sus compromisos.
La emergencia provocada por los incendios ha relegado parte de la agenda política; el real decreto de vivienda, la principal apuesta social del Ejecutivo para este tramo de la legislatura, ha vuelto a aplazarse; y el bloqueo legislativo ha elevado el coste de cada votación hasta convertir el proyecto de Presupuestos para 2027, previsto para octubre, en el examen definitivo de la mayoría parlamentaria. También en el salvavidas político del PNV que Sánchez necesita para atravesar el verano sin precipitar una crisis de la legislatura.
La idea de seguir vivo
Ha sido el curso político más complejo desde la llegada de Sánchez a La Moncloa, marcado por la corrupción que ha estrechado su margen de maniobra y ha endurecido la posición de los socios. El objetivo de la comparecencia trasciende el balance de gestión. Moncloa quiere instalar una idea antes del parón estival: que la legislatura sigue viva y llegará a 2027. En el Gobierno, sin embargo, esa fecha se interpreta con elasticidad, casi como un tecnicismo dialéctico. Nadie descarta que “llegar a 2027” signifique ir a las urnas en los primeros meses del año.
Sin grandes anuncios a la vista
La comparecencia está concebida más como un ejercicio de resistencia que como el lanzamiento de una nueva agenda política. Antes de viajar a Marivent, Sánchez hará un repaso de la legislatura sin grandes anuncios de calado.
Según fuentes del Ejecutivo, es un discurso trabajado donde “arrancará con la respuesta a la ola de incendios y las ayudas a las comunidades autónomas” para dar paso después a los principales ejes de la acción de Gobierno. Y añaden: “En materia de transición ecológica defenderá la apuesta del Ejecutivo por las políticas verdes y va a contraponer el giro del “impuesto al sol” del PP con la apuesta energética y las energías limpias”.
Reivindicará “los datos económicos de crecimiento, la creación de empleo, el Estado del bienestar, los avances en derechos sociales, la política exterior, la vivienda o la dependencia”. Moncloa señala que habrá algún anuncio puntual, pero descarta medidas de gran calado nacional.
El argumento económico
Sánchez utilizará los decretos anticrisis como ejemplo de un Gobierno capaz de responder a las crisis internacionales mientras acusa al PP de haber votado en contra de parte de esas medidas. El Gobierno sostiene que esas medidas han amortiguado la inflación, protegido el poder adquisitivo de las familias y permitido mantener el crecimiento en un escenario internacional especialmente adverso.
Ese será uno de los ejes del discurso: presentar la gestión económica como la principal prueba de la capacidad del Ejecutivo para responder a las crisis pese a la debilidad parlamentaria. La respuesta del Ejecutivo, según estas fuentes, ha sido más eficaz que la de otros socios europeos” y han permitido que “la estabilidad económica siga siendo el principal activo del Ejecutivo” pese al desgaste político.
La Moncloa ha preparado la comparecencia como una fotografía de la resistencia de Sánchez. La economía seguirá siendo el principal activo del Gobierno: crecimiento por encima de la media europea, empleo en máximos y un relato que contrapone estabilidad frente a la incertidumbre internacional. No basta para neutralizar el desgaste político, pero sí es el único terreno en el que el Ejecutivo mantiene cierta ventaja frente a buena parte de sus socios europeos.
Vivienda y Presupuestos, el otoño decisivo
La vivienda será la prioridad política con la que el Ejecutivo quiere abrir el próximo curso, aunque este martes no habrá novedades. La intención es que el real decreto llegue al Congreso ya negociado con los socios para garantizar su convalidación y evitar una nueva derrota parlamentaria. En Moncloa asumen que el margen para improvisar ha desaparecido y que cada iniciativa exige cerrar antes la mayoría que después la sostendrá.
El mensaje será, sobre todo, de continuidad institucional. Sánchez defenderá que la legislatura tiene recorrido, que la negociación presupuestaria sigue abierta y trasladar la idea de que un Gobierno en minoría puede seguir gobernando. Es la respuesta a la oposición del PP sobre un Ejecutivo exhausto y agonizante, pero también la admisión implícita de que el verdadero examen no llegará este martes, sino en octubre. Más que cerrar el curso, la comparecencia busca ganar tiempo hasta entonces.

