El Gobierno ha puesto en manos del Ministerio del Interior el revólver que el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha regalado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al resto de líderes de la OTAN tras la cumbre en Ankara. El regalo del turco consistió en un maletín que contenía el revólver con su nombre grabado en el cañón, seis balas de munición real y un permiso que autorizaba su exportación, según adelantaron la noche del miércoles varias delegaciones y ha confirmado Europa Press en fuentes aliadas.
Una Gümüşay de los 90
El arma, una Gümüşay 357 Magnum, de la empresa pública turca de armas MKE, fabricado en los 90, está en estos momentos custodiada por el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska, “que será el encargado de inutilizarlo para a continuación ser inventariado y almacenado”, según han confirmado fuentes de Moncloa a Europa Press.
Custodiada por la Guardia Civil
Más concretamente, el revólver ha quedado bajo custodia de la Guardia Civil, cuerpo policial competente en materia de intervención de armas, según han indicado fuentes del Ministerio del Interior. Estas fuentes apuntan además que, como regalo institucional, se hizo entre los departamentos de protocolo de ambos países tras la cumbre de la Alianza en la que Erdogan ejercía como anfitrión.

Otros líderes actúan igual
Sánchez ha seguido el camino de otros líderes como el primer ministro de Bélgica, Bart de Wever, que lo entregó a la Policía a su vuelta de la cumbre para que se guardara en una caja de seguridad y se le aplicaran los protocolos correspondientes. Algunos participantes de la cumbre han optado por dejar en suelo turco el revólver ante las posibles incompatibilidades con la normativa de sus países.
An unusual gift from President @RTErdogan at the NATO Summit: a Magnum revolver with ammunition, engraved with my name… pic.twitter.com/Bni4asgPDl
— Magyar Péter (Ne féljetek) (@magyarpeterMP) July 9, 2026
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, “expresó su agradecimiento” a Erdogan. Según su equipo, el arma será “transportada y almacenada de manera segura” hasta ser inutilizada. En ese momento será “donada a un museo militar“, apuntaron.
El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, ha optado por dejar el arma en Ankara en manos de funcionarios de su país, que lo manipularán para que no pueda disparar, antes de enviarlo al Reino Unido. Su homólogo canadiense, Mark Carney, ha detallado que ha entregado el regalo a la policía de su país para que determine su destino.

