Cita “histórica” por la paz, contra la “carrera armamentística” y para poner en valor la importancia del derecho internacional. Con el rechazo de los Gobiernos de España y de Brasil a las agresiones militares de Donald Trump, como la que ha tenido lugar en Irán, como telón de fondo. “Lo que queremos es redoblar nuestros esfuerzos para trabajar por la paz”; por “un multilateralismo reforzado y renovado”, aseguró este viernes Pedro Sánchez. “Mientras otros abren heridas, nosotros trabajamos para cerrarlas”, sintetizó.
El jefe del Ejecutivo compareció este viernes junto a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, tras concluir la I Cumbre España – Brasil, un foro sin precedentes celebrado en Barcelona. En el marco del primero de los tres eventos de alto valor diplomático, institucional, político o económico en los que coincidirán este fin de semana, los jefes de ambos Gobiernos han comparecido en rueda de prensa y han evidenciado su buena sintonía política y personal.
Lula da Silva recordó el “horror” sufrido por los españoles en la Guerra Civil, “laboratorio” de la Segunda Guerra Mundial, y alertó de que varias regiones del mundo siguen hoy inmersas en conflictos en los que los niños siguen siendo objetivos. “Por eso, mi querido amigo Pedro Sánchez, te entiendo cuando dices ‘no a la guerra’. Asistimos atónitos a una nueva carrera armamentística”, advirtió.
Por su parte, Sánchez alabó al presidente brasileño, y reconoció a su país como “una de las grandes democracias del Mundo”, “una potencia económica” y un “actor imprescindible de los BRICS [el bloque de economías emergentes que también integran Rusia, India, China y Sudáfrica]”.
Entre otras cuestiones, la cumbre ha servido para firmar una decena de acuerdos entre ambas naciones. “La relación España-Brasil”, argumentó el presidente español, “va mucho más allá de lo bilateral”. Son dos países que comparten “una misma visión del mundo, anclada en la defensa de la democracia, la cooperación internacional, el respeto al derecho internacional y a los derechos humanos y la paz”.
A su entender, además, España y Brasil están “llamados” a “acercar” a la UE y a América Latina. Y, según Sánchez, ambos países están centrados en “lo importante”: “Reducir las desigualdades” y afrontar “los grandes desafíos” como la emergencia climática.
Con un evento de la Internacional Socialista (Global Progressive Mobilisation) discurriendo en paralelo -que clausurarán- ambos presidentes se verán las caras en el tercer gran foro internacional previsto, este sábado. Entre mandatarios de una veintena de países, estará presente la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que no suele desarrollar agenda fuera de sus fronteras.
Sánchez, según Lula, “logró algo extraordinario” al garantizarse la presencia de Sheinbaum y de otros dirigentes progresistas de primer nivel. “Nuestro rebaño está creciendo”. “La gente necesita esperanza, es la solución para fortalecer el progreso democrático”. Si no, advirtió, “va a suceder lo que sucedió con [Adolf] Hitler, van a resurgir el fascismo y el nazismo”.
