José Luis Rodríguez Zapatero rechaza haber mediado de forma alguna para facilitar el rescate de la aerolínea ‘Plus Ultra’. El expresidente del Gobierno se desmarcó de cualquier gestión del préstamo por valor de 53 millones de euros a esta empresa-“No, en absoluto”-, durante su comparecencia este lunes en el Senado, en la comisión de investigación ómnibus sobre presunta corrupción alrededor del PSOE.
Desde las 9.30 horas, Zapatero ha respondido a las preguntas de los grupos parlamentarios. Ha recalcado que no ha sido cargo público ni ostentado responsabilidad política en los últimos 14 años, y que por tanto no puede responder “políticamente” a una comisión que indaga sobre “responsabilidad política”, a la que dice acudir “como ciudadano”. Ha cuestionado que la convocatoria “no especifica el tema por el que se me requiere”, y ha criticado que se hiciera “por urgencia [15 días] y sin motivación”, en contra de la doctrina del Tribunal Constitucional.
“No he tenido ni tengo ninguna relación con Plus Ultra“, y “nadie me lo ha pedido jamás”; “No he trabajado nunca para Plus Ultra“, insistió el exlíder socialista. En la misma línea, ha rechazado tener un solo testaferro en el extranjero -“Cero patatero”- , y ha reconocido que tiene una “gran relación” con la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, antes vicepresidenta del régimen de Nicolás Maduro.
Y ha presumido de sus gestiones, a lo largo de los últimos años, para favorecer la liberación de “cientos” de presos políticos en Venezuela. Según su relato, “nunca jamás” ha cobrado dinero de ese país, aunque podría haberlo hecho: “Íntimamente no tiene precio el día que logras que un preso salga libre”.
Reconoce haber colocado a sus hijas y niega un chivatazo a Julio Martínez
Sobre sus actividades profesionales, ha admitido haber cobrado 70.000 euros brutos anuales de la consultora Análisis Relevante, propiedad de su amigo Julio Martínez Martínez, por sus labores como consultor. También que pactó que esta empresa contara con los servicios de la sociedad de sus dos hijas.
Explicó que sus descendientes tienen “una pequeña empresa de seis trabajadores”, que no han tenido “nunca” un contrato con una entidad pública, aunque “podrían hacerlo perfectamente”. Y cuestionó la “pérdida de respeto a las reglas” de convivencia, denunciando que sus hijas se encuentran permanentemente bajo la lupa mediática.
Por su marte, Martínez fue detenido el 11 de diciembre, en el marco de la causa secreta sobre Plus Ultra que investiga la Audiencia Nacional. Zapatero ha reconocido que estuvo corriendo con él en El Pardo tres días antes, como hacían habitualmente y “en la zona de siempre”. Y negó haberle dado un chivatazo sobre su prevista detención, como publicaron algunos medios.
“Es totalmente falso”, una acusación “perversa y vergonzosa” dijo, criticando que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, “da casi por buena la noticia”. “Es falso de toda falsedad”, apostilló, mostrándose dispuesto a enseñar el registro en su teléfono de la carrera de esa jornada.
Así, ha insistido en que nunca ha tenido participación en ninguna sociedad, y ha asegurado que siempre ha cobrado como autónomo por su trabajo. “No he tenido ninguna [sociedad], ni aquí ni en Kuala Lumpur”. También defendió que sus horarios se establecieron teniendo en cuenta su “trayectoria”, “personalidad” y “capacidad”. Reconoció haber trabajado con otras empresas como consultor, no sólo con la de Martínez.

Su “gran relación con Delcy Rodríguez”: “Hablaba con ella casi todas las semanas”
Además de esa “gran relación con Delcy Rodríguez”, Zapatero ha reconocido sus lazos con su hermano, Jorge Rodríguez, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela.
Con la actual presidenta de ese país “hablaba casi todas las semanas”, si bien no lo hizo a raíz de su visita a España en 2020, en el episodio denominado ‘Delcygate’. En enero, Rodríguez se reunió brevemente con José Luis Ábalos, entonces ministro de Transporte. En el aeropuerto de Barajas, donde aterrizó aunque tenía prohibido pisar suelo europeo.
Admite haber viajado con Aldama de República Dominicana a Venezuela, pero no tienen relación
Por otro lado, Zapatero admite haber coincidido con Víctor de Aldama, empresario investigado en varias causas de corrupción, entre ellas las tramas que supuestamente implican a José Luis Ábalos y Koldo García, ambos en prisión provisional.
Dijo haber viajado con él desde Venezuela a República Dominicana, si bien no recuerda los temas que trataron. “Ni me acuerdo de qué hablé con él”, “No he tenido relación”; “No tengo su móvil”; “He estado una hora y cuarto con él en mi vida”. En lo que se refiere a Ábalos, recordó que el exministro de Transportes ya desmintió haberse reunido con él para abordar el rescate a Plus Ultra.
Como se refirió a que el exsecretario de Estado de Transportes, Pedro Saura, también rechazó haber abordado la situación de esta empresa con él: “No hablé con ningún empleado público sobre el rescate a Plus Ultra”, “todo lo que se ha dicho son falsedades”.
Los 172 viajes internacionales y la falta de “respeto” a un expresidente
Por su parte, el exjefe del Ejecutivo ha explicado que en los últimos años ha efectuado “172 viajes internacionales” de trabajo, y ha sido invitado a 186 actos públicos (entre ellos en las universidades de Yale, Harvard u Oxford), además de realizar 134 viajes nacionales, sin contar con los actos de partido.
Entre estos se incluyen sus 58 visitas a Caracas, “con ocasión del diálogo en Venezuela”, 14 a la República Dominicana. A pesar de esta agenda, o de su labor en Venezuela, ha lamentado que no se le ha concedido “un minuto de mínimo respeto” a su “condición de expresidente del Gobierno de España”. “Llevo meses, años, semanas, escuchando bulos e infundios”, afirmó, recordando el “respeto” que él si manifestó por José María Aznar o Mariano Rajoy.
Entre ellos, se refirió a supuestas declaraciones del exjefe de la contrainteligencia militar venezolana con Hugo Chávez y opositor al Gobierno de Nicolás Maduro desde 2019, Hugo Antonio ‘el Pollo’ Carvajal. Zapatero leyó una carta de Carvajal en la que, entre otras cuestiones, desmentía que le hubieran regalado una mina de oro.
Durante varias horas, el expresidente del Gobierno ha respondido a preguntas de las formaciones de la derecha, alternadas con las alabanzas de la izquierda. Repitió varias veces que iba a mantener las formas, y evidenció que llevaba tiempo preparando esta comparecencia.
Presumió de haber sido “el único presidente que en su época nunca tuvo ningún escándalo”, y hasta halagó alguna de las intervenciones de Mariano Rajoy, en concreto cuando ETA confirmó su disolución, en mayo de 2018. Cuando le preguntaron si se daba “por amortizado”, respondió con una sonrisa: “Qué más quisieran ustedes”.
