Ángela Aznar, la española que lidera la investigación contra el cáncer en Filadelfia

La investigadora trabaja en la Universidad de Pensilvania junto a Carl June para mejorar las terapias CAR T frente a tumores agresivos

Ángela Aznar - Sociedad
Una fotografía de archivo de Ángela Aznar.
@MAngelaAznar

Ángela Aznar lleva años trabajando en uno de los lugares donde más se está empujando el futuro de la inmunoterapia contra el cáncer. La investigadora navarra llegó en 2018 a la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia, y hoy ocupa un puesto de dirección científica dentro del entorno del laboratorio de Carl H. June, uno de los grandes nombres mundiales en terapias celulares y figura clave en el desarrollo de la primera terapia CAR T aprobada por la FDA. La trayectoria de Aznar la ha situado así en una de las primeras líneas de la investigación internacional en este campo.

El contexto no es menor. Las terapias CAR T han cambiado en la última década el tratamiento de algunos cánceres hematológicos, sobre todo ciertas leucemias, linfomas y mieloma múltiple. Se basan en modificar genéticamente células del propio paciente para que reconozcan y ataquen el tumor. El gran reto, ahora, es conseguir que ese éxito pueda extenderse también a tumores sólidos y a cánceres más resistentes. Ahí es donde se sitúa el trabajo de Ángela Aznar, centrado precisamente en mejorar la eficacia y la seguridad de estas terapias.

De Pamplona a la Universidad de Pensilvania

Antes de instalarse en Filadelfia, Ángela Aznar trabajó en el CIMA de la Universidad de Navarra. Su salto a Estados Unidos comenzó como una etapa postdoctoral, pero terminó convirtiéndose en un proyecto de largo recorrido. Según explicó en una entrevista publicada esta semana, llegó con la idea de una estancia más acotada y acabó construyendo allí su desarrollo profesional y personal, en una ciudad en la que vive con su marido y desde la que ha ido ganando independencia científica.

Ese crecimiento también se refleja en su posición actual. Documentación institucional de colaboraciones recientes de Penn Medicine la identifica como directora de Investigación de la División de Entrega Génica e Ingeniería Celular. Se trata de una estructura integrada en el ecosistema de investigación de Carl June en la Universidad de Pensilvania. No es un matiz menor: sitúa a Ángela Aznar no solo como investigadora, sino como una figura con responsabilidad de coordinación y liderazgo científico en un entorno de referencia mundial.

El gran objetivo: que las CAR T funcionen mejor

La línea central de trabajo de Ángela Aznar se resume en una pregunta decisiva para la investigación oncológica actual: por qué las terapias CAR T funcionan de forma tan potente en muchos cánceres de la sangre, pero encuentran más obstáculos en los tumores sólidos. Comprender esos mecanismos de resistencia es una de las claves para que esta revolución terapéutica pueda llegar a más pacientes y a más tipos de cáncer.

Ese interés no es solo teórico. En 2025, Ángela Aznar firmó como autora destacada un trabajo publicado en Cell Reports Medicine sobre un ensayo fase 1 con células CAR T anti-mesotelina en cáncer de páncreas. El estudio analizó con detalle por qué la estrategia mostraba seguridad, pero todavía una eficacia limitada, y profundizó en los mecanismos moleculares de resistencia. Es justo ese tipo de conocimiento el que puede abrir la puerta a terapias futuras más precisas.

Publicaciones clave en uno de los laboratorios más influyentes del mundo

La relevancia del trabajo de Ángela Aznar también se percibe en su firma científica. Su nombre aparece en investigaciones de alto impacto desarrolladas desde la Universidad de Pensilvania sobre disfunción de células CAR T, transición hacia estados menos eficaces y nuevas estrategias para mejorar su rendimiento. Uno de esos trabajos, publicado en Nature en 2021, se convirtió en una referencia importante para entender cómo algunas células CAR T pierden capacidad funcional al enfrentarse al tumor.

Eso ayuda a entender por qué la trayectoria de Ángela Aznar resulta tan relevante desde España. No se trata solo de una investigadora española trabajando fuera, sino de una científica integrada en uno de los nodos internacionales donde se decide parte del futuro de la inmunoterapia. Y, además, con una línea muy pegada al terreno clínico: diseñar terapias más eficaces, más seguras y más capaces de reconocer y destruir células tumorales con precisión.

Filadelfia, un ecosistema perfecto para la biomedicina

En Diario de Navarra, la propia Ángela Aznar ha descrito Filadelfia como una ciudad muy dinámica a nivel académico y biomédico, con una gran concentración de universidades y hospitales. Esa densidad científica explica buena parte de su peso en investigación sanitaria. La Universidad de Pensilvania, donde trabaja, ha sido uno de los epicentros mundiales del desarrollo de terapias celulares y génicas, y sigue atrayendo talento internacional para proyectos punteros.

Desde allí, Ángela Aznar no plantea su trabajo como una meta cerrada, sino como una carrera todavía en plena expansión. Su objetivo a medio plazo, según explicó, es seguir avanzando en el desarrollo de terapias CAR T que puedan llegar a los pacientes. La frase resume bien la lógica de su trabajo: no hacer ciencia en abstracto, sino empujar una investigación que algún día pueda traducirse en tratamientos reales contra tumores especialmente agresivos.

TAGS DE ESTA NOTICIA