El mundial de Artículo14

¿Quién gana en igualdad? España vs Arabia Saudí

Del empate ante Cabo Verde a una goleada en igualdad: España y Arabia Saudí llegan al duelo con realidades muy diferentes para las mujeres

El Mundial de 2026 ya está en marcha. Tras el empate de la selección española frente a Cabo Verde en su estreno, en Artículo14 seguimos analizando a los rivales de España desde una perspectiva diferente a la deportiva: la igualdad y los derechos de las mujeres. El siguiente examen enfrenta a España con Arabia Saudí, dos países que han recorrido caminos muy distintos en materia de representación política, acceso al poder y desarrollo de derechos para las mujeres.

La primera comparación deja pocas dudas. Según el informe Women in Politics 2026 de ONU Mujeres y la Unión Interparlamentaria, las mujeres ocupan el 50% de los ministerios encabezados por miembros del Gobierno en España. En Arabia Saudí, en cambio, no hay ninguna mujer al frente de un ministerio. La diferencia resulta especialmente significativa porque la presencia femenina en los órganos ejecutivos es uno de los indicadores más utilizados para medir el acceso real al poder político.

Igualdad

La distancia también es evidente en los órganos legislativos. En España, las mujeres representan el 44% de los escaños parlamentarios. Arabia Saudí cuenta con un 19,9% de representación femenina, equivalente a 30 mujeres en una asamblea de 151 miembros. Aunque la incorporación de mujeres a la vida política saudí ha avanzado durante la última década, la diferencia respecto a España sigue siendo notable.

La comparación también favorece claramente a España cuando se observa el índice global de brecha de género. Según los datos más recientes, España presenta una brecha de género del 79,7%, lo que la sitúa en la décima posición del ranking mundial. Arabia Saudí, por su parte, registra un 64,7%, una cifra que la coloca entre los países con mayores desigualdades entre hombres y mujeres. La distancia refleja diferencias significativas en ámbitos como la participación económica, el acceso a puestos de responsabilidad o la representación política. Además, España ha mejorado sus resultados respecto al año anterior, consolidando su posición entre los países con mejores indicadores de igualdad.

Los datos internacionales reflejan además esa brecha. El índice de empoderamiento político incluido por ONU Mujeres en el Global Gender Gap sitúa a Arabia Saudí en niveles muy bajos de participación femenina en la toma de decisiones políticas, muy por detrás de los estándares europeos.

Reformas recientes, pero desde muy atrás

La falta de información también supone un desafío. Según ONU Mujeres, Arabia Saudí solo dispone del 36,9% de los indicadores necesarios para monitorizar los Objetivos de Desarrollo Sostenible desde una perspectiva de género. Persisten lagunas especialmente importantes en ámbitos como la violencia contra las mujeres, el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado o la brecha salarial, lo que dificulta medir con precisión la situación real de las saudíes.

La comparación, sin embargo, no puede limitarse solo a los datos. Arabia Saudí ha impulsado cambios importantes en los últimos años. Desde 2018 las mujeres pueden conducir vehículos, y desde 2019 pueden obtener pasaporte y viajar al extranjero sin autorización de un tutor masculino. También se han ampliado derechos relacionados con el empleo, la gestión de documentación oficial y determinados procedimientos familiares.

Esas reformas han supuesto un cambio significativo respecto a la situación que existía hace apenas una década. Sin embargo, organizaciones internacionales y expertos en derechos humanos continúan señalando que persisten importantes limitaciones en ámbitos como la participación política, determinadas disposiciones del derecho de familia y la igualdad efectiva ante las instituciones.

Un claro ganador

La comparación deja pocas dudas. Mientras que el empate frente a Cabo Verde ofrecía un marcador ajustado en materia de igualdad, Arabia Saudí plantea un escenario muy distinto. España supera ampliamente a su rival en presencia de mujeres en el Gobierno, representación parlamentaria, desarrollo legislativo y participación política femenina.

Arabia Saudí ha iniciado un proceso de reformas que habría parecido impensable hace algunos años y que ha ampliado derechos y espacios de participación para las mujeres. Sin embargo, la distancia con España sigue siendo considerable.

Si este España-Arabia Saudí se jugara en el terreno de la igualdad, el marcador sería mucho más contundente que el que pueda reflejar el césped. En este particular Mundial de los derechos de las mujeres, España se llevaría la victoria por goleada. Un claro 7-1 que refleja que, al menos en igualdad, el partido tiene un dominador evidente.