Tras el ataque israelí del miércoles sobre la reserva de gas de South Pars en la costa de Irán, Donald Trump aseguró que no permitirá nuevos bombardeos de los cazas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sobre el estratégico lugar. El bombardeo derivó en nuevos ataques de Irán a objetivos del Golfo Pérsico, entre ellos una instalación de gas en Qatar, e infraestructuras de petróleo y gas en Arabia Saudí, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos.
Ante la condena de Qatar al ataque israelí -Doha tiene en sus aguas marítimas fronterizas con Irán reservas de gas-, Trump se apresuró a aclarar que “no sabía nada de este ataque particular”. No obstante, la agencia Reuters citó a tres oficiales israelíes bajo anonimato que desmintieron la versión del presidente estadounidense, y aclararon que los ataques sí fueron coordinados previamente con el Pentágono. Trump dijo que Israel actuó por “rabia”, y aclaró que le pidió directamente a Benjamin Netanyahu: “No hagas esto”.
El secretario de defensa estadounidense, Pete Hegseth, avisó este jueves que EE UU está por “lanzar el ataque más extenso” desde el inicio de la guerra contra Irán, y consideró que el ataque israelí en South Pars fue un “aviso”. Hegseth agregó que desde el inicio de la campaña aérea contra el régimen iraní, se han golpeado ya más de 7.000 objetivos en todo el territorio iraní.
U.S. forces are destroying Iranian naval targets that threaten international shipping in and near the Strait of Hormuz. pic.twitter.com/qR6FJyI5ZS
— U.S. Central Command (@CENTCOM) March 19, 2026
Pese a que las capacidades de disparo de misiles y drones de Irán están siendo severamente dañadas, las continuas salvas disparadas hacia Israel logran causar daños. Durante la madrugada del jueves, proyectiles con bombas de racimo -difíciles de neutralizar por las baterías antiaéreas- mataron a un trabajador extranjero en Israel y a cuatro mujeres palestinas en Cisjordania. A su vez, Irán siguió disparando misiles hacia objetivos del Golfo Pérsico. Durante toda la jornada, Irán disparó 11 salvas de misiles hacia el estado judío.
Escalada
El ministro de Exteriores de Arabia Saudí, el príncipe Faisal bin Farhan, advirtió este jueves que la paciencia de Riad ante la escalada de ataques iraníes “no es ilimitada”, poniendo sobre la mesa la opción militar. El titular de Exteriores mantuvo una reunión de emergencia con sus homólogos de los países árabes vecinos afectados. “El Reino y sus socios poseen capacidades significativas, y la paciencia que hemos mostrado no es ilimitada. Podría ser un día, dos días o una semana; no lo diré”, aseveró Bin Farhan a la prensa.

Sin embargo, de momento no parece que llegue la contención. Irán aseguró que sus ataques a infraestructuras críticas “no han terminado”. Brahim Zolfaqari, portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, aseveró que “advertimos al enemigo que ha cometido un grave error al atacar la infraestructura energética de la República Islámica de Irán, y la respuesta ya está en marcha y aún no ha terminado”, indicó, en declaraciones a la agencia Fars.
Por su parte, Israel afirmó haber destruido varias embarcaciones militares en los primeros bombardeos en el norte de Irán. Pese a la extensión de la duración de la campaña militar en Irán, Hegseth mostró confianza en que Washington logrará los objetivos fijados. “Estamos ganando y fijando nuestras condiciones”. El secretario de defensa recordó que se mantiene la voluntad de “destruir misiles, lanzaderas, y la industria militar para que no puedan reconstruir. Destruir su armada, y asegurarnos que nunca obtengan armas nucleares”.

En una comparecencia ante la nación, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu afirmó que Irán ya no puede enriquecer uranio ni manufacturar misiles balísticos. De entrada, quiso aclarar que “estoy vivo”, ante los crecientes rumores en redes sociales sobre su supuesta muerte. Para el premier, Israel y Estados Unidos están “protegiendo a todo Oriente Medio, y me aventuro a decir que a todo el mundo”.
¿Dónde está Jamenei?
Además, Netanyahu aseguró que ante los duros golpes atestados al enemigo, “no tengo claro quien está manejando Irán actualmente. Mojtaba Jamenei todavía no ha mostrado su cara en público”. El premier consideró que “existe mucha tensión” entre los oficiales de primera línea del régimen de los ayatolás. Netanyahu también desmintió las informaciones que apuntan a que Israel “arrastró” a Washington a la guerra. “Trump toma sus decisiones basándose en lo que cree que es mejor para América”, afirmó.

Por otra parte, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Japón y Países Bajos dijeron el jueves que están dispuestos a “contribuir con esfuerzos para asegurar el tráfico seguro a través del estrecho de Hormuz”. No obstante, Berlín y Roma aclararon que no pretenden hacerlo enviando ayuda militar -tal como exigió Trump a los aliados de la OTAN-, sino que lo estudiarían en un potencial escenario de negociación multilateral tras aprobarse la tregua.
Discrepancias entre Netanyahu y Trump
Ross Harrison, investigador del Middle East Institute, consideró en Al Jazeera que cuanto más se alargue la guerra, más probabilidades hay de que surjan más discrepancias entre Trump y Netanyahu. “EE UU sufre más presión global por las consecuencias económicas, mientras que Israel tiene una perspectiva regional y sus intereses, y la guerra es muy popular en el país”, aclaró.

En Líbano, las FDI siguen pulverizando objetivos de Hizbulá en Beirut y el sur del país, incluidos puentes y otras infraestructuras civiles del estado. La estrategia israelí pasa por presionar a las debilitadas autoridades libanesas para que desmantelen las capacidades militares de Hizbulá, algo difícilmente realizable. Desde el estallido del conflicto, las autoridades sanitarias contabilizaron más de 1.000 muertos, incluidos 40 trabajadores del sistema sanitario.
