Rosalía ha sido la primera invitada del nuevo programa de Ana Milán en Cuatro, Ex. La vida después. Si bien no se abordó directamente la cuestión de las exparejas, la catalana habló de su temor a la soledad, de su relación con la fe y de su familia, entre muchos otros temas.
Para la artista, LUX ha sido un antes y un después. Y parece que para Ana Milán, también.
Rosalía en Ex. La vida después
En conversación con Ana Milán en #ExLaVidaDespues ✨ Rosalía lo tiene claro: “Me siento alumna, ante todo”. 📽 https://t.co/gUkBXpuazq pic.twitter.com/iPVhEZ39tj
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El espacio de Ex. La vida después abrió sus puertas recibiendo como primera invitada: nada más y nada menos que Rosalía. De hecho, fue la primera persona en que pensó Ana Milán para el programa, según le confesó.
Inicialmente, recordaron cómo se conocieron. Rosalía aseguró que estaba “muy nerviosa, y tú fuiste tan cariñosa y abierta conmigo”. Milán le quitó hierro al asunto, y puso en valor la humildad que aún mantiene la catalana, “algo que normalmente se pierde con mucha facilidad”
En la conversación, la presentadora y la artista hablaron un poco de todo: de la fe, de la confianza, de los cambios en la vida… Incluso de cómo duerme cada una.
Durante esa parte de la conversación, Milán confesó que duerme “en diagonal en la cama”. Cosa que extrañó a la cantante, quien le preguntó que cómo podía dormir con alguien de esa manera. Entre risas, la presentadora le respondió: “¿A ti quién te ha dicho que yo duermo con alguien?”.
Rosalía se reía y decía que ella dormía “a veces” con alguien, y Ana afirmó que ella también. Entonces, la invitada contó que ella dormía “con un peluche, un Bambi”.
Las dos mujeres también hablaron de la familia, que Rosalía considera “muy transparente”. La presentadora destacó la relación con su hermana, ya que le sorprendía que siempre se acabaran las frases la una de la otra. “Es el regalo más grande que me han dado mis padres”, respondió sonriente la artista de Sant Esteve Sesrovires.
Vivir con la soledad
Un desierto, una botella de agua en la mano… Y volver a empezar ❤️🩹
Ana Milán en #ExLaVidaDespues ✨
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Aunque no todo fue divertido en Ex. La vida después. A pesar de no tocar directamente el tema de las exparejas, sí se abordaron temáticas complejas, como la soledad. Rosalía confesó que esta le “aterra”, que no puede controlar, y pidió consejo a la experimentada actriz y presentadora con la que estaba sentada.
Milán no llegó a responder del todo la pregunta, dejando a la cantante con la duda sobre “cómo llevarlo mejor”. Con cierta crudeza, la alicantina le respondió: “Espero que nunca aprendas como aprendí yo”. A esto, agregó: “Me morí y se cayeron capas de mí”.
Según relató, fue un proceso donde atravesó todo tipo de fases, hasta que consiguió “florecer de nuevo”. Cuando quiso darse cuenta, ya se le habían “caído” muchas cosas. Por este motivo, expresó a su invitada: “Deseo profundamente que nunca hagas ese camino, sino que lo hagas a través de las cosas pequeñas”.
Fe y LUX
Hablar de fe sin certezas absolutas.
Rosalía lo resume así en #ExLaVidaDespues con #AnaMilan ❤ https://t.co/gUkBXpuazq pic.twitter.com/PajJXsptnB— Ex. La Vida Después (@exlavidadespues) March 18, 2026
“¿Qué es LUX, un viaje hacia la fe?”. Ana dejaba sin palabras a Rosalía en ese instante de la entrevista en Ex. La vida después. Aún más sorprendente fue su contestación: “Creo que LUX es lo que cada uno necesita que sea. Ojalá sea un espejo, algo que yo comparto y que los demás encuentran ahí lo que necesiten encontrar”.
Entonces, la artista abrió el debate sobre la fe. Ella aseguró que es “una certeza que uno tiene dentro”. A este pensamiento, la presentadora le dijo que cree que “rezar no es necesario”, pero que expresarse “sin pretender que salga bien, es un modo muy rápido de acercarte a Dios”.
Asimismo, Rosalía explicó que ve los rezos como una forma de “proyectarse”, especialmente con los de agradecimiento. Reveló que reza un Padre Nuestro “cada noche”.
En esa línea, también contó que su acercamiento a Dios se ha producido “con los años”. Ha sido cosa de hace “cinco o seis años” cuando ha empezado a orar más, y que sintió que “algo se lo pedía”. De ahí que quisiera hablar sobre las Santas en LUX, pues le pareció que “las historias de todas estas mujeres eran increíbles”.
