Una ministra afirmando que el Gobierno aprobará “seguro” medidas sobre vivienda en el paquete legislativo de este viernes, y otro ministro del mismo Ejecutivo desautorizándola: “No tan seguro”. Las declaraciones de Mónica García (Sumar) y Félix Bolaños (PSOE) este miércoles, en el Congreso de los Diputados, servían para escenificar a la perfección la pugna en la coalición de Pedro Sánchez a cuenta de las políticas a aprobar en Consejo de Ministros extraordinario para afrontar los efectos de la guerra en Irán. Los más evidentes se localizan hoy en el incremento en los precios de la energía o los combustibles.
Sumar abandera desde octubre la prórroga por ley de cerca de 600.000 contratos de alquiler de vivienda que ya están caducando este 2026, y hoy desde sus filas aseguran que van a “pelear hasta el final” para que estas medidas se incluyan en el decreto previsto para este viernes. Y para que, en un contexto de precios disparados, esta prórroga proteja a cientos de miles de familias.
En el entorno de Yolanda Díaz, máxima responsable política de la negociación, ya apuntan a que apurarán “hasta el último minuto” las conversaciones. No descartan, incluso, que este pulso se prolongue hasta la mañana del viernes del Consejo de Ministros, tras el que comparecerá el propio Sánchez.
De momento, el PSOE mantiene sus recelos ante una prórroga que llevan meses rechazando; primero, por considerar que no se daba el contexto de crisis que sí han esgrimido otras veces para justificar esta actuación -también han extendido previamente el blindaje de estos contratos sin darse condiciones excepcionales-. Y, segundo, porque fuentes del ala socialista del Ejecutivo aseguran a Artículo14 que esta no es la línea de actuación “prioritaria” frente al alza de precios, que ven acotada a sectores concretos. De momento.
En último término, desde Moncloa aseguraron el miércoles que tienen las manos atadas, dada su dependencia de los votos del PNV y de Junts para convalidar esta norma. Mientras tanto, señalaron a la UE y afirmaron que esta guerra no ha hecho reaccionar a los 27 de la misma forma en la que actuaron con el conflicto en Ucrania, una invasión en territorio europeo. Habrá más actuaciones legislativas, deslizan, dando patada hacia delante.
Sumar no aclara cómo responderá si el PSOE deja fuera estas medidas
En Sumar ya asumen que será difícil que sus socios cedan, pero rechazan avanzar qué harán en el día después. Esto es, en el escenario de que ni la prórroga de los alquileres ni la moratoria antidesahucios que contenía el decreto de escudo social -tumbado en la Cámara Baja en dos ocasiones- no entren en el paquete del viernes. “No nos ponemos en esa tesitura”. Fuentes de los distintos Ministerios de Sumar afirman que todavía no se han reunido para fijar posición ante este posible escenario.
De hecho, los de Díaz se apoyan en la presión que ya ejercen los aliados parlamentarios de ERC o EH Bildu. También organismos como Amnistía Internacional o Intermón Oxfam han avalado públicamente estas medidas, y otros como el Sindicato de Inquilinas o Comisiones Obreras. A la izquierda del PSOE, se antoja incomprensible que sus socios no quieran transitar esta senda.
Más allá de las tensiones internas que dejan ver estos días, en Sumar, pero también en el PSOE, insisten en que están absolutamente volcados en esta negociación. Hasta el punto de que este frente ha servido al Gobierno para dejar en segundo plano los Presupuestos Generales del Estado, que aspiraban a aprobar en Consejo de Ministros y llevar al Congreso en el primer trimestre del año. Hoy ya no garantizan estos plazos.
Moncloa avanza que Sánchez será “muy firme” en el Consejo Europeo
Por su parte, fuentes del ala socialista del Ejecutivo piden no perder de vista el desarrollo del Consejo Europeo de este jueves. Sánchez, afirman, será “muy firme” ante los 27 a la hora de rechazar la actuación de EEUU e Israel -también la de Irán-, y abogará por una respuesta conjunta ante los riesgos que representan las agresiones unilaterales a otros países para el sostenimiento del derecho internacional. Se plantará ante los “globos sonda” de Trump, como resumen.
El escenario comunitario es importante, afirman, porque frente a la guerra en Ucrania no se dieron las “limitaciones” que sí aprecian hoy. “No hay un nuevo marco de ayudas de Estado”, lamentan. Incluso diagnostican que en la primera “ronda de medidas” de los países europeos aprecian “mucha prudencia”. “La gente no quiere grandes medidas. Europa no está en esta guerra como en Ucrania”, zanjan.
Los socialistas se escudan en que no tienen apoyos: aprobarán las medidas “que diga Junts”
Por otro lado, en las filas del socio mayoritario del Ejecutivo ya asumen que el PP no parece predispuesto a apoyar este primer decreto, como ya dejó ver Alberto Núñez Feijóo en la sesión de control -“Es el feeling que transmiten”-. Por más que no vean “ningún motivo” para que no bendiga esta norma, porque aseguran que este gobierno “ha hecho más rebajas fiscales que ningún otro”. Por eso le piden que se comporte “como un partido de Estado”, aunque no albergan grandes esperanzas.
Sin los votos del PP, en el Ejecutivo reconocen que vuelven a estar en manos de Junts. Hasta el punto de afirmar que aprobaran las medidas sobre vivienda “que tengan consenso”. “Las que diga Junts”, apostillan. Por si las dudas.
Del mismo modo, señalan que el PNV también ha advertido a Sánchez de que “no se la juegue” con este decreto. “Hay que andarse con pies de plomo”, resumen, en relación a ambos grupos. Ni siquiera una versión descafeinada de la prórroga de contratos que ya avaló Junts en su día, con un tope del 2% a la subida de precio superaría, a juicio de los socialistas, este filtro.
Aceptan que habrá medidas fiscales que pueden “coincidir” con las del PP. Pero ya aceptan que no tendrán sus votos, y por tanto dejan la pelota en el tejado de Junts.
El premio de consolación para Sumar: “Es el primero de muchos decretos”
Fuentes del ala socialista afirman que este es “un primer paquete de medidas”, “el primero de muchos”, en palabras de una ministra. Apostillan que les “encaja más” la prórroga de contratos limitando su incremento al 2%, pero mantienen que hay que supervisar “la evolución del mercado de la vivienda”. Para sus socios, esto es casi lo mismo que dar carpetazo.
Para el socio mayoritario, en general les separan “matices”. Por más que sean formaciones distintas, venden que están “de acuerdo en lo fundamental”. Para Sumar, en este caso, están en las antípodas. Moncloa pide tiempo para intentar que las aguas vuelvan a su cauce. “De aquí al viernes veremos cuál es la fórmula mágica”. La magia estaría en conseguir los votos de todos sus aliados parlamentarios, y a la vez colmar en buena parte las expectativas de Sumar.
