La borrasca Therese en Canarias ha alterado de forma notable la vida cotidiana del archipiélago y ha obligado a las autoridades a tomar medidas excepcionales ante el empeoramiento del tiempo.
La suspensión de las clases presenciales en varias islas, la cancelación de vuelos y de distintos actos públicos y la activación de alertas por lluvia, viento y fenómenos costeros dibujan un escenario de máxima precaución en una comunidad acostumbrada a mirar al cielo con atención cuando cambia el tiempo, pero no por ello menos expuesta al impacto de un episodio meteorológico de esta intensidad.
La situación ha ido ganando gravedad a medida que avanzaban las horas. Lo que comenzó con lluvias y rachas fuertes de viento ha derivado en una respuesta institucional más amplia, orientada a reducir desplazamientos y minimizar riesgos. La borrasca Therese en Canarias no solo ha puesto a prueba la movilidad aérea y terrestre, sino que también ha obligado a reorganizar la actividad educativa y social de todo el archipiélago.
Suspensión progresiva de las clases en varias islas
Una de las decisiones más significativas adoptadas por el Gobierno autonómico ha sido la paralización de la enseñanza presencial en amplias zonas del territorio. En un primer momento, la medida afectó a la provincia de Santa Cruz de Tenerife, lo que incluye Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro, además de La Graciosa. Más tarde, la suspensión se amplió durante la tarde a Gran Canaria. El viernes alcanzará ya a la totalidad del archipiélago.
‼️ÚLTIMA HORA | Educación suspende en Canarias las clases presenciales para mañana por la borrasca Therese
▪️La medida afectará a Tenerife, La Palma, La Gomera, El Hierro y La Graciosa
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— Radio 5 (@radio5_rne) March 18, 2026
La decisión responde a una lógica preventiva. Desde el Ejecutivo canario se insiste en que el principal objetivo es evitar desplazamientos que puedan entrañar peligro para la población y, de forma especial, para la comunidad educativa. En ese contexto, las clases pasarán a impartirse de manera telemática. La borrasca Therese en Canarias obliga así a trasladar la actividad docente al entorno digital, una fórmula que permite mantener cierta continuidad académica sin comprometer la seguridad de estudiantes, profesores y familias.
Problemas en los aeropuertos y complicaciones en carretera
El impacto de la borrasca Therese en Canarias ya se deja notar también en las infraestructuras de transporte. Los aeropuertos del archipiélago han registrado siete desvíos y 26 cancelaciones, una cifra que refleja con claridad la dificultad de operar con normalidad bajo unas condiciones meteorológicas adversas. En territorios insulares, donde la conectividad aérea resulta esencial tanto para residentes como para visitantes, cualquier alteración en los vuelos adquiere una dimensión especialmente sensible.
A ello se suman los problemas en la red viaria. En Tenerife, la caída de una farola sobre un coche que circulaba por la TF-5 provocó importantes retenciones en la zona de Los Rodeos. El incidente resume bien hasta qué punto la borrasca Therese en Canarias no se limita a una sucesión de lluvias o rachas molestas, sino que puede traducirse en episodios con consecuencias directas sobre la seguridad y la movilidad diaria. La combinación de viento fuerte, objetos desplazados y circulación en carreteras ya convierte cualquier trayecto en una situación potencialmente delicada.
Alertas activadas y actos suspendidos en todo el archipiélago
El empeoramiento previsto para el jueves ha llevado al Gobierno canario a decretar alertas por viento, lluvias y fenómenos costeros. La previsión de una jornada más complicada ha obligado además a cancelar actos deportivos, culturales y festivos, una muestra más del alcance que está teniendo la borrasca Therese en Canarias sobre la agenda pública y la vida colectiva.
Más allá del trastorno que supone la suspensión de estos eventos, la medida responde a un criterio de prudencia. Cuando el riesgo meteorológico aumenta, las concentraciones de personas y los desplazamientos innecesarios pasan a un segundo plano. La prioridad es reducir la exposición y facilitar la respuesta ante cualquier incidencia. En este sentido, la actuación de las administraciones busca anticiparse a un escenario más severo y evitar que la evolución del temporal sorprenda con la actividad normal todavía en marcha.
Barrancos, nieve y viento: la previsión que preocupa
La Agencia Estatal de Meteorología ha advertido de que el jueves podría traer un episodio todavía más intenso. La previsión apunta a vientos más fuertes, abundante escorrentía por los barrancos y nevadas a partir de los 1.800 metros, con la posibilidad de que lleguen a ser copiosas. Esa combinación explica la preocupación creciente alrededor de la borrasca Therese en Canarias, sobre todo por la diversidad de riesgos que concentra en muy poco tiempo.
No se trata solo de una borrasca de lluvia o de viento. Lo que inquieta es precisamente la acumulación de fenómenos adversos y su impacto en un territorio fragmentado, con particularidades geográficas muy distintas entre unas islas y otras. El agua corriendo con intensidad por los barrancos, el oleaje, las rachas fuertes y la nieve en cotas altas dibujan un panorama complejo, donde las consecuencias pueden variar según la isla, la altitud y la exposición de cada zona.
