Los camareros de piso, uno de los sectores más feminizados en España, avanzan en derechos laborales y mejoras en sus condiciones. El Parlamento de Canarias ha aprobado la modificación de la Ley de Ordenación del Turismo, que obliga a los establecimientos de alojamiento turístico a instalar camas elevables mecánicas y carros motorizados para desplazar ropa de cama y útiles de limpieza. Y no sólo: la norma incluye también la obligatoriedad de medir el tiempo para conocer la carga de trabajo efectiva.
El secretario general de CCOO Servicios de Canarias, Borja Suárez Sánchez, ha calificado la medida como “hito histórico” y una “gran victoria en el territorio”: “Ahora nos queda llevarlo al terreno, llevarlo hotel por hotel para que esta ley se pueda aplicar y encontremos una mejora sustancial para nuestras compañeras que tanto lo merecen”.
Esta normativa se suma a la ya implantada hace siete años en Islas Baleares. CC.OO. trasladará ahora estas propuestas al resto de comunidades autónomas, entidades que legislan sobre sobre turismo. El sindicato se propone en una nota reducir la edad de jubilación: “Entre nuestras principales demandas se encuentra también la implantación de los coeficientes reductores que permitan adelantar la edad de jubilación de estas trabajadoras y trabajadores que se enfrentan día a día a un entorno laboral de alta exigencia física y mental que deriva, en la mayoría de los casos, en graves problemas de salud ergonómicos (lesiones musculoesqueléticas), psicosociales e incluso químicos y biológicos”.

El 21%, mujeres extranjeras de más de 45
Actualmente, España cuenta con unas 113.000 camareras de piso. La feminización del sector es evidente: el 91% son mujeres (103.000). Mientras, el 54% de las trabajadoras son extranjeras (56.000) y, dentro de este grupo, el 43% supera los 45 años (24.000). Es decir, el 21% (24.000) son mujeres extranjeras mayores de 45 años, un colectivo especialmente vulnerable dentro del mercado laboral, según este sindicato. 32.000 trabajadores de todo el total se encuentran en Canarias, casi uno de cada tres: de ellas, 19.000 se encuentran en Las Palmas y 13.000 en Santa Cruz de Tenerife. Aproximadamente, el 18% del total de camareras de piso en Canarias (6.000) son mujeres extranjeras mayores de 45 años.

Antes de la crisis sanitaria del coronavirus, en 2019, había unas 107.000 personas ocupadas, cifra que bajó a 101.000 en 2023 y a 84.000 en el primer trimestre de 2024. En ese momento, el 93% eran mujeres (78.000); de ellas, un 32% extranjeras (25.000) y más de la mitad (52%) mayores de 45 años.
