La relación entre VOX y la Iglesia católica ha sido percibida, en muchas ocasiones, como una alianza natural basada en la defensa de los valores tradicionales. Desde su origen, la formación de Santiago Abascal ha construido parte de su discurso en torno a la protección de la familia tradicional, la oposición a leyes de memoria histórica y una postura crítica frente al aborto o la eutanasia. Estas posiciones han coincidido con sectores de la Iglesia, especialmente los más conservadores.
Sin embargo, en el último año, han surgido tensiones y desencuentros que han ido aumentando con el paso de los meses. El principal foco de fricción entre el partido y parte de la Conferencia Episcopal Española ha sido la cuestión migratoria.

Así, el principio de “prioridad nacional” -promovido por VOX en los pactos autonómicos con el PP- ha vuelto a despertar las críticas dentro de sectores de la Iglesia que han reprobado las convicciones de Abascal en este asunto.
En este sentido, el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal, César García Magán, ha rechazado el concepto de “prioridad nacional” en el acceso a ayudas sociales y en la supresión de subvenciones a las ONG que trabajen con migrantes. “Nuestra mirada y nuestra prioridad es el Evangelio y nuestra presencia en la vida pública parte de dos principios: la dignidad de la persona humana es intocable, irrenunciable y no se puede reducir, y el bien común de toda la sociedad”, ha destacado el obispo.
Abascal no ha tardado en responder y ha llegado a calificar al secretario general de la Conferencia Episcopal de “personaje” y acusado a la Iglesia de no criticar a Sánchez porque, gracias al Gobierno, hace “negocio” con la migración. Más allá de la distancia de posturas, ha llamado mucho la atención el tono despectivo utilizado por el presidente de VOX para referirse al número dos de la institución.

La realidad es que el desencuentro tampoco ha sido forzado por parte de los estrategas de la sede de la calle Bambú. Se ha producido tras el conocimiento de la letra pequeña de los acuerdos autonómicos en Extremadura y Aragón. “No hemos buscado el choque, hemos respondido a un ataque”, remarcan.
En privado fuentes de VOX reconocen que, al igual que la formación se ha ido abriendo paso en barrios históricamente obreros (y de izquierdas), creen que parte de esos votantes -que no comulgan con la Iglesia- pueden sentirse atraídos por esa distancia con sectores de la Conferencia Episcopal.
En Jumilla empezó todo
La mecha del enfrentamiento entre la Iglesia y VOX prendió, en agosto del año pasado, tras la aprobación de una moción promovida por VOX -y respaldada por el PP- que impedía que en el polideportivo municipal de Jumilla (Murcia) se pudieran celebrar festividades religiosas islámicas. Tras dicha propuesta, la Conferencia Episcopal salió en defensa de la comunidad musulmana y calificaron a la formación de Abascal de islamófoba.
La institución religiosa rechazó públicamente el veto al uso del polideportivo de Jumilla para fiestas islámicas y denunció que restringir por “motivos de fe” es una “discriminación intolerable” en una sociedad plural y democrática.
La polémica escaló y Abascal lanzó dardos directos contra la Conferencia Episcopal. El presidente de VOX llegó a insinuar que sus posturas están condicionadas por subvenciones públicas, directas o canalizadas a través de organizaciones caritativas que apoyan a inmigrantes.

Abascal recibirá al Papa en el Congreso
Todo esto ocurre cuando en apenas un mes nuestro país recibirá la visita del Papa León XIV prevista del 6 al 12 de junio. El pontífice pronunciará un discurso el 8 de junio en una sesión conjunta de las Cortes. Hablará en el hemiciclo ante diputados y senadores, en calidad de jefe de Estado. Fuentes de VOX confirman que tanto Abascal como su grupo parlamentario estarán presentes en la acto.
Había dudas sobre dicha asistencia porque VOX se ha ausentado, recientemente, de varios actos organizados por el Gobierno en el Congreso, como la conmemoración del quincuagésimo aniversario de la Monarquía, el pasado noviembre, y la del referéndum constitucional.
Además, Abascal ha protagonizado varios plantones al Rey Felipe VI en actos como el desfile del 12 de octubre y el funeral de Estado por las víctimas de la DANA. En esta ocasión, el presidente de la tercera fuerza política estará muy atento a las palabras que el papa León XIV articule en la Cámara Baja. Abascal es consciente de que habrá miradas muy atentas a su comportamiento y reacciones posteriores.
