Pedro Sánchez maniobró para presidir la Internacional Socialista (IS) en 2019 y 2020, las fechas que ha relatado Víctor de Aldama en el Tribunal Supremo (TS). Sin embargo, el proceso se alargó por la pandemia y no fue nombrado presidente hasta el 25 de noviembre de 2022 sin oposición, sin votación y por aclamación, según trasladan miembros de la IS.
Sánchez era vicepresidente de la IS desde diciembre de 2014 en sustitución de Alfredo Pérez Rubalcaba. Entre finales de 2018 y principios de 2019 puso su objetivo en esta organización, lo que se convirtió en una “obsesión”, para promocionar su perfil internacional en un momento en el que negociaba unos Presupuestos que tenían visos de no prosperar y cuando entonces entendía que esto implicaba disolver las Cortes.
Necesitaba “financiación”, ha relatado Aldama, por lo que el propio Aldama, José Luis Ábalos y Koldo García negociaron con Juan Guaidó primero y tras la intervención de José Luis Rodríguez Zapatero con Delcy Rodríguez después en un viraje en favor del Gobierno chavista que culminó en el llamado Delcygate el 20 de enero de 2020.
En encuentros en Ferraz con Guaidó y su equipo, entre otros, su embajador en España, Antonio Ecarri, también estuvieron Henry Ramos Allup y su colaborador Bernabé Gutiérrez.
Ramos Allup es un histórico dirigente de Acción Democrática, un partido socialdemócrata clásico fundado en 1941 y que trata de sobrevivir y que habría virado de la oposición al chavismo a una posición más ambigua. Miembro de la Internacional Socialista, se ha fotografiado varias veces con Sánchez en actos de ésta.
Estas maniobras, junto con la opacidad y la falta de rendición de cuentas y el acoso que denuncian a la secretaria general, Benedicta Lasi, por parte de Sánchez y su equipo, han sido revelados por el PRI, que decidió abandonar la IS en diciembre. Este partido estudia demandar a Sánchez en Londres o en Madrid.
Aldama se ratifica en el Supremo
El comisionista, que ha dado cuenta de pagos en efectivo compatibles con las donaciones disparadas al PSOE en la pandemia, se ha ratificado con detalles sobre unas acusaciones que ya había perfilado en la instrucción y en medios y de las que ha dicho que ha aportado pruebas en la causa secreta que se dirime en la Audiencia Nacional sobre la presunta financiación irregular del PSOE.
Se trata del sobre con cupos de petróleo por 250 millones de dólares de la petrolera estatal venezolana PDVSA con fecha de 4 de febrero de 2020, sólo quince días después del ‘Delcygate’,y tres días antes del 7 de febrero, en el que Zapatero se reunió con Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez en Miraflores.
Ese mismo día, Duro Felguera, que entonces había contratado a la consultora Acento de José Blanco, amplió su oferta por valor de 287 millones de dólares al régimen para construir una central termoeléctrica.
A preguntas de su abogado, José Antonio Choclán, Aldama ha aclarado que “para la financiación del Partido Socialista” se iban a emplear cupos de petróleo de Venezuela. Ése era el plan tanto cuando se apoyó brevemente a Guaidó, con la posibilidad de negociar con empresas con sede en EEUU, como cuando se pasó a preferir al régimen de Maduro a cambio de “un nuevo cupo” a través de PDVSA, tras las gestiones de Zapatero.
Aldama y Koldo esperaban unos beneficios de un millón. El comisionista ha contado que cuando Koldo le dijo a Ábalos que iban a recibir un millón al mes, el ministro “como que no se lo cree”. “Se iba repartir después de pagar la financiación de la Internacional Socialista al señor Ábalos y al señor Koldo García”.
La agenda del petróleo y del oro
Uno de los trasfondos del Delcygate sería la agenda petrolera oculta de Delcy Rodríguez para sortear las sanciones de EEUU y que tendría ramificaciones en Rusia, Georgia, Suiza y Ghana y con la financiación de la Internacional Socialista.
A lo que se suma la “ruta del oro venezolano” en referencia al trayecto que presuntamente realizaban altos funcionarios del Gobierno de Maduro para sacar este metal precioso del país sudamericano y que volvía en lingotes o se usaba para blanquear. Dichas rutas han sido incluidas en la lista de The Office of Foreign Assets Control (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, para el lavado de activos y el tráfico irregular de oro.
Mientras Aldama y Delcy preparaban en diciembre de 2019 el viaje de ésta a Madrid, según recogen mensajes volcados por la UCO, firmaron un acuerdo de compraventa de oro con Venezuela. La UCO localizó en un MacBook del comisionista la fotografía de un contrato con el Fondo de Desarrollo Nacional de Venezuela (Fonden) por el cual ofrecía 104 barras de oro a Bancasa por valor de 68 millones de dólares americanos que llegarían a Caracas desde Moscú pasando por Zambia. El acuerdo sellado era que la entrega de oro debía realizarse entre el 27 de diciembre de 2019 y el 6 de enero de 2020.
“Situación muy grave para la Internacional Socialista”
Estos hechos e indicios le parecen al PRI que suponen “una situación por demás delicada que se torna en muy grave para la Internacional Socialista”, que se hace eco en una carta que remitió al Comité Ético de la IS “de las declaraciones del señor Víctor de Aldama ante una autoridad jurisdiccional española, donde él refiere la existencia de cupos de petróleo de la empresa estatal venezolana PDVSA por valor de unos 250 millones de dólares destinados a financiar la Internacional Socialista que preside Pedro Sánchez“.
“Una denuncia que, además de involucrar al presidente de la Internacional Socialista Pedro Sánchez, señala también al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero como receptor de esos fondos”, añade.
“Debido a este controvertible asunto venezolano, así como a la opacidad con la que se manejan las finanzas de la Internacional Socialista, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) demanda la realización de una auditoría integral a nuestra organización socialista multilateral de partidos políticos progresistas, a cargo de prestigiados despachos especializados independientes, que transparente y precise la circunstancia en la que nos encontramos todos”, recoge la misiva, que reclama “conocer en detalle las denuncias que involucran a la IS con fondos de la dictadura venezolana, así como comprobar o descartar su existencia a través de una auditoría integral independiente a la administración de la Internacional Socialista”.
En suma, reclama “en las instancias correspondientes, internas y externas, una completa rendición de cuentas, misma que hasta ahora no se ha hecho, sobre el ingreso y el destino de todos los recursos financieros que ha recibido la Internacional Socialista durante la Presidencia de Pedro Sánchez. En particular demandamos transparentar los recursos que resultan de las cuotas que los partidos miembros han pagado y, de manera especial, observar y aclarar aquellos sedicientes ingresos, que se ha dicho recibió la actual administración socialista de la dictadura venezolana, así como conocer si existen otras fuentes de financiación y, desde luego, también su estatus”.
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