La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, aseguró hoy que el Gobierno no tenía conocimiento previo del conflicto de intereses en Indra en el momento del nombramiento de Ángel Escribano como presidente de la compañía. “No era un conflicto que nosotros conociéramos“, afirmó, en relación con la situación generada por la posible operación corporativa entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), empresa de la que el propio Escribano es copropietario.
Las declaraciones de Montero se producen horas después de que la SEPI trasladara formalmente al consejo de administración de Indra, la necesidad de despejar el conflicto de interés antes de continuar con cualquier análisis de la fusión. De esta forma, el Ejecutivo acorrala al presidente de la compañía, dado que condiciona cualquier avance en la operación con EM&E al cese de su presidente, según comunicó la SEPI a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Cautela
Durante los desayunos de RTVE y EFE, Montero enmarcó sus declaraciones en la necesidad de actuar con cautela ante una empresa cotizada y de carácter estratégico. “Es una empresa cotizada, por tanto todos los movimientos que se tengan que producir tienen que ser en la empresa”, señaló, subrayando que cualquier decisión debe adoptarse dentro de los órganos de gobierno de la compañía y respetando el funcionamiento del mercado.
La ministra respaldó la posición fijada por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), primer accionista de Indra con un 28% del capital, que ha solicitado resolver el conflicto de interés antes de avanzar en el análisis de la operación con EM&E. Según explicó, el criterio del holding público es que “hay un conflicto de intereses y que por tanto no se puede hacer en estas condiciones ningún tipo de profundidad”, en referencia a la imposibilidad de continuar con el proceso en los términos actuales.
En todo momento, Montero evitó concretar cuál debería ser la salida a esta situación, remitiendo la decisión al propio consejo de administración y a los organismos competentes. “Hay soluciones que están puestas encima de la mesa y habrá que explorarlas”, apuntó, sin entrar en detalles sobre posibles escenarios como un relevo en la presidencia o la reconfiguración de la operación.
Sí quiso insistir, en cambio, en el papel estratégico de Indra en el contexto europeo. “Indra es una de las empresas más importantes de nuestro país, llamada a jugar un papel protagonista en muchas de las soluciones que se están buscando en Europa en materia de defensa y seguridad”, afirmó. En esa línea, reiteró el compromiso del Ejecutivo: “La apuesta del Gobierno por Indra es una apuesta que no admite ningún tipo de duda”.
Caída en Bolsa
El mercado reaccionó de forma inmediata a este escenario de incertidumbre. En los primeros compases de la sesión bursátil de este jueves, las acciones de Indra registraban caídas significativas. En torno a las 9:30 horas, los títulos cedían un 4,56%, hasta situarse en los 54,4 euros, lo que situaba a la compañía entre los valores más bajistas del Ibex 35.
No obstante, en la apertura del mercado el ajuste fue más moderado, con un descenso inicial en el entorno del 2,2%, que se fue intensificando a medida que avanzaba la sesión y se consolidaba la lectura del mercado sobre el alcance del conflicto y sus posibles implicaciones en la gobernanza de la compañía.
La evolución bursátil refleja la preocupación de los inversores ante un proceso que afecta tanto a una potencial operación corporativa como a la estructura de gobierno de una empresa clave en el ámbito de la defensa.
